Selçuk Gültaşlı: “Desde 2008 se han cerrado 77.000 páginas web en Turquía”

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Especialista en asuntos internacionales, columnista, presentador de televisión y corresponsal jefe en Bruselas de la publicación más importante del país, Zaman, Selçuk Gültaşlı acudió el pasado jueves al Centro Internacional de Prensa (Madrid) para dialogar sobre la situación de los medios y los periodistas en Turquía, “un acontecimiento sin precedentes en el país”, según destacó. 

Elsa González de FAPE y Selçuk Gültaşlı de Zaman.
Selçuk Gültaşlı y Elsa González.

Según el informe de Reporteros Sin Fronteras, Turquía se sitúa en el puesto 149 de 180 en el ranking de libertad de prensa. Gültaşlı señaló que este dato le parece curioso “ya que Turquía es candidata a entrar en la UE, donde se garantiza la libertad de prensa”.

En opinión del especialista, el gobierno turco utiliza artimañas para controlar y amedrentar a los medios críticos tales como enviar inspectores de hacienda a las oficinas de estos medios para tratar de encontrar cualquier error fiscal para multarlos, o simplemente estar en las redacciones para intimidarlos. Así como los anunciantes, quienes también están siendo intimidados por el gobierno para que no sitúen su publicidad en los medios críticos con el Estado.

“En Turquía se cierra una media de 68 páginas web al día, y desde 2008 se han cerrado 77.000”, señaló Gültaşlı. Asegura que muchas de estas páginas son de contenido pornográfico, pero existen otras que versan sobre las inquietudes políticas y ciudadanas. Actualmente, en el primer trimestre de 2015 se han cerrado alrededor de 6.000 páginas.

Esto es facilitado por la nueva ley de telecomunicaciones de Turquía, la cual permite a las autoridades cerrar páginas web en un plazo de 4 horas si creen que atenta contra la seguridad nacional o el orden público. Y si esta decisión no es revocada por un juez en un plazo de 72 horas, el cierre es permanente. El 94% de las webs son cerradas por la dirección general de telecomunicaciones, el 2.9% por los jueces y el 1.3% por los fiscales. Gültaşlı añadió que “todo el mundo sabe, y sobre todo los periodistas, que lo primero que hace un gobierno para llevar el país a una situación autoritaria es controlar los medios críticos”, y que “entre el 60% y el 70% de los medios turcos están controlados por el gobierno”.

Selçuk Gültaşlı enseñando una portada de un periódico que muestra al director de Samanyolu Haber.
Selçuk Gültaşlı enseñando una portada de un periódico que muestra al director de Samanyolu Haber.

Cabe mencionar que el 17 de diciembre de 2013 salió a la luz un escándalo de corrupción que implicaba a 4 ministros turcos de la AKP (partido gobernante desde 2002). El 25 de diciembre de ese mismo año se descubrió que el hijo del entonces primer ministro Erdogan estaba implicado. Las autoridades cortaron la investigación sobre el hijo de Erdogan, y los fiscales y jueces que iniciaron la investigación fueron destituidos y están siendo investigados. Como consecuencia de esto fueron reasignados 100.000 policías, y 3.000 fiscales y jueces fueron destituidos.

Pero la situación aún va más allá. Una periodista liberal dijo por Twitter que no se olvidasen de los nombres de los jueces y fiscales que colaboran a favor del gobierno en estos casos, y ahora se reclaman cinco años de cárcel para esta periodista, aunque actualmente no se encuentra en prisión.

La situación de las redes sociales también es crítica. Por ejemplo, Twitter sitúa a Turquía como líder de la lista en cuanto a peticiones para borrar tweets. Otro ejemplo es que en 2014, durante la campaña de las elecciones locales, hubo un cierre total de las redes sociales; aunque más tarde el Tribunal Constitucional revocó esta decisión del gobierno. En 2015 hubo otro en Twitter, Facebook y YouTube. Gültaşlı aseguró que “el gobierno está preocupado por las redes sociales ya que son muy difíciles de controlar”. Como consecuencia, el Financial Times criticó al gobierno turco por estas actuaciones que “limitan libertades”.

En cuanto al tema de las elecciones generales de junio, Gültaşlı comentó que los sondeos oficiales dan un 50% de los votos a la AKP; y los sondeos libres le dan un 40%. En Turquía hay un límite del 10% de los votos para tener diputados, el más alto, ya que suele ser del 5%. Según el redactor jefe, los “pro kurdos” (partido izquierdista de la oposición) seguramente alcancen ese 10%, “y si consiguen diputados el cambio de la situación en Turquía será radical”, matizó.

A modo de cierre, Gültaşlı admitió que “cuando en 2002 la AKP llegó por primera vez al gobierno, mi grupo de periódicos apoyó fuertemente al partido, ya que por aquel entonces trabajaban muy duro para sacar al país adelante e integrarlo en Europa proclamando muchas leyes, pero parece que desde la tercera reelección consecutiva el partido ha ido hacia atrás y no parece tener intención de democratizar el país”.

Fotografía: Guillermo Rodríguez.

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