Secreto

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Te amo.
Y no debes saberlo,
aunque solo acaricie suspensos
en cadena, por el pasillo sin luz del cuarto.
No tienes que saberlo, ahora no
ni dos mañanas después.
Así sea clara la aurora
y el vacío se llene con tu recuerdo.

Te amo.
Y el silencio celoso
clama a la tierra por el fuego perdido.
Asciende entre las nubes una luz,
tímida pero que da calor,
inspirada en la tentación más sublime.
Y aunque te amo y no quiero
quiero creer que ahora no lo hago.

Te amo.
Mirada ausente que la vida devora,
presente en el piano viudo,
ausente a mi voz devota.
Sátiros del mañana opacas nubes,
boleto en mano al tren de lo compartido
como brisa fría en tu malecón,
la mañana vuelve al comienzo de lo perdido.

Fuente de imagen:
Periosía (http://www.periosia.blogspot.com)

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