Se trataba de hacer los deberes a tiempo

0
211

El drama del descenso es inigualable: siempre habrá tres plantillas que sollocen el final del camino. No volverán, al menos, hasta dentro de dos años. Toda una tragedia. Este ejercicio, entre maletines, sobornos y conspiraciones, seis equipos andaban acongojados aunque, eso sí, con la tranquilidad que otorga depender de tus propios méritos. Tuvo que ser el Depor quién no cumpliese su parte del trato y doblase la rodilla contra ese Valencia, verdugo histórico de los gallegos por excelencia. El semblante triste de Lotina ahora tiene un porqué.

La noche de transistores fue turbadora: nadie quería perderse lo que hacía el otro. Todos cumplieron, si bien es cierto que Mallorca o Getafe se salvaron de la quema gracias a Lotina y los suyos. No siempre gana quién más lo necesita, Preciado. Se trataba de hacer los deberes a tiempo, de no tener que depender de nadie y gozar de un final plácido. Entre descendidos y aspirantes a serlo, la Liga andaba partida por la mitad: el Depor descendió con 43 puntos, siete más que los condenados de la Liga anterior. No es normal.

Queda aguardar el retorno de un club que, en estos veinte años ininterrumpidos en Primera, ha inundado de fiesta y alboroto algunas fases de la competición. Su liga con Irureta, sus semifinales de Champions, su Copa birlada en el Bernabéu… todos hemos sido un poco de los coruñeses, a todos se nos ha ido un trozo de ilusión con su descenso. Sin embargo, debemos ser cabales: no puede un proyecto como éste sustentarse en el envejecido timón de Valerón. Juan Carlos fue decisivo, pero no da para permanecer entre los grandes. Ni él, ni los 31 goles que este Depor ha anotado en toda una liga. Una pena, que regresen pronto.

P.D. Seis días para Wembley. Comienza la cuenta atrás.

Texto: Elaboración propia
Foto: AP

Dejar respuesta