Sé Franco, tu padre es rojo

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De tal palo, tal astilla.

Sí, sí, eso dice el refranero y no es tan raro que alguna vez un conocido de la familia nos diga eso en relación al parecido que tenemos con alguno de nuestros padres (bien sea parecido psicológico como físico). De hecho, ¡cuántos valores que tenemos proceden de ellos! hasta las ideologías políticas que, si bien siempre hay excepciones en que los hermanos y padres son de una rama y el hijo/a de otra, lo habitual es que haya una cierta línea parecida dentro de la casa.

Pero, en fin, políticamente hablando, siempre nos encontramos con alguna “oveja roja” o “azul” que destaque en el rebaño y, sin ir más lejos, tenemos de ejemplo a nuestro famosísimo Caudillo: Francisco Franco.

Ya, ya sabemos que tenía a una hermanita, Pilar, que tenía su misma ideología y que su queridísima Carmen Polo tampoco le hacía el feo, pero lo que igual algunos desconocen es que dos de sus hermanos Ramón y Nicolás sentían cierta predilección por la izquierda, hasta tal punto de que se sospecha que el primero fue asesinado en un avión por su ideología y el segundo, reconoció que anteponía su amor familiar al político.

No obstante, hubo alguien que le dio mucha guerra a Franco y no precisamente la Pasionaria o el bando republicano, sino su propio padre: Nicolás Franco Salgado Araújo, que tenía verdadera manía a su hijo Francisco, del cuál dijo en alguna otra ocasión: “El más inteligente de mis hijos es Ramón. Nicolás es un petardista, y Francisco sigue siendo un tonto“.

A tanto llegaba la aberración que Nicolás sentía por su hijo que, una tarde, en una local coruñés llamado La Bombilla, se encontraba tomando un café mientras escuchaba una conversación que tenían dos simpatizantes del bando nacional que hablaban efusivamente del caudillo; harto de la conversación, se dirigió a ellos: “Ese caudillo del que tanto hablais no es más que un patán y un cabrón”, ambos fueron en su dirección con propósito de hacerle “entrar en razón” cuando él los frenó diciendo “¿Qué me venís a contar a mí? Si soy su padre…”.

Sin embargo, lo que más le debía de doler al dictador debía de ser su continua defensa de la masonería. De hecho, dictaminó: “¿Qué sabrá mi hijo de la masonería? Es una asociación llena de hombres ilustres y honrados, desde luego muy superiores a él en conocimientos y apertura de espíritu. No hace más que lanzar sobre ellos toda clase de anatemas y culpas imaginarias. ¿Será para ocultar las suyas propias?”.

Nicolás Franco, por cierto, abandonó a su primera mujer para casarse en segundas nupcias con otra más joven que él por lo civil, lo cuál, le hizo encabronarse bastante cuando su hijo derogó las leyes republicanas que permitían la unión civil, imponiendo, únicamente, la católica.

3 Comentarios

  1. interesante texto, desconocia estas historias. Se pueden saber las fuentes de esas conversaciones? es solo para indagar mas en el tema, no para cuestionar su veracidad.

  2. Pues mira tienes varios libros que hacen referencia a estos hechos. Por ejemplo, “El general Franco: un dictador en tiempo de infamia” de Carlos Fernández, o “Franco, Top Secret” de José Lesta y Miguel Pedrero que hacen bastante hincapié en el padre, los hermanos o las relaciones que tenía Franco con la masonería (por ejemplo, se menciona un artículo sobre estos que Franco firmó bajo pseudónimo).
    Luego, en archivos históricos también podrás encontrar cosas.

  3. Hoy día 11 de Abril de 2011, estoy en el hospital Puerta de Hierro de Madrid para ver a mi abuela, Carmen Aldana de 94 años y me acabo de enterar por familiares que la han visitado que es la hermana de la Agustina Aldana, 2º mujer del padre de Franco.
    No se que decir….. aun estoy intentando asimilarlo.

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