Sadismo y cultura, ¿compatibles?

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La posibilidad de evolucionar tendrá que esperar en la Comunidad de Madrid. Mientras en Cataluña va a haber un referéndum para saber si se prohíbe la fiesta de los toros, en Madrid Esperanza Aguirre ha optado por la imposición de considerar esta fiesta bien de interés cultural. Pero por mucho que Aguirre y otros tantos dirigentes políticos se empeñen en imponernos su definición de cultura, los cambios ya han comenzado. Y es que sacar a la calle este tema ha hecho que la gente empiece a reflexionar y a manifestarse, algo muy positivo para las nuevas generaciones, que son las que en un futuro tendrán la oportunidad de acabar con la lacra de los toros a la que llaman tradición. Ante estas circunstancias, yo me pregunto y les pregunto a los lectores de La Huella Digital una serie de cuestiones:

¿Las tradiciones son buenas por definición? También eran tradicionales las peleas de gladiadores a muerte, y ahora echando la vista atrás nos parecen una locura. Las tradiciones no son buenas por definición. De hecho, los toros no son la única manifestación del maltrato animal bajo el amparo de la tradición en España. Según publicaba 20 minutos en 2006, cada año se maltratan en las fiestas populares 60.000 animales. Toros con las cornamentas ardiendo, peleas de carneros y gallos y lanzamientos de cabras y pavos desde los campanarios son sólo algunos ejemplos que siguen practicándose con total impunidad.

¿Se puede acusar de incoherentes a quienes se oponen a la fiesta de los toros mientras defienden el aborto libre? No, ni si quiera pueden compararse. Con los toros hay quienes se enriquecen a costa de la sangre derramada de unos animales. Con el aborto nadie gana, es una decisión traumática frente a la que el gobierno ha aprobado una ley que otorga más derechos y facilidades. La que no quiera abortar es libre para no hacerlo, así que respetemos a quienes por las circunstancias que sean sí quieren.

¿Se puede comparar la fiesta de los toros con la matanza de otros animales para consumo humano? No, rotundamente no. En los toros la gente disfruta viendo morir a un animal, otros tantos se llenan el bolsillo y encima se saca en la televisión como orgullo nacional. La muerte es lenta y dolorosa, mientras que en la caza, aunque hay excepciones, los animales mueren prácticamente en el acto y su destino es ser alimento de otros seres. Es el ciclo de la vida, unos mueren para que otros vivan. Pero no hagamos de la muerte de un animal un circo innecesario. En Eureka, revista publicada con El Mundo, el señor Zabala de la Serna dice que “El toro de combate acomete, embiste, ataca y… ¡repite! Una y otra vez”, y se atreve a decir que su muerte es más noble y justa que la de otros muchos animales. Y yo le digo al señor Zabala que lo normal es que se defienda, digo yo… y que sí, hay otras muertes más injustas que tienen que ser erradicadas, pero eso no justifica la celebración de las corridas, calificadas para más señas, de arte. En ese mismo reportaje, el etólogo Miguel Ibáñez dice que “el tema de fondo es que unos cuantos seres humanos disfrutan con la tortura de otro ser vivo con el objetivo de manifestar su poder sobre él, y eso se llama sadismo”. Totalmente de acuerdo.

¿Los medios de comunicación son hipócritas por naturaleza? Muchos sí. Por un lado condenan salvajadas como las peleas de gallos o de perros, y por otro alaban a José Tomás cuando corta una oreja. Las peleas de gallos son incluso más justas que las corridas de toros, porque al menos el enfrentamiento se produce en igualdad de condiciones. Sin embargo en la mal llamada fiesta nacional, pase lo que pase el toro siempre muere, así que el torero cuenta con una ventaja indiscutible. Eso sin contar con todos los que se prestan a ayudar al torero si el toro se resiste…

En definitiva, ¿Se puede considerar cultura y/o arte a la matanza de un animal de forma tan cruel y sanguinaria? No, ni cultura ni arte. La cultura y el arte sirven para enriquecernos como personas, los toros sólo sirven para que unos pocos vivan montados en el dólar y otros tantos peleles lo aplaudan.

El cambio es posible, y con la aportación de todos y cada uno de nosotros por medio de escritos, de manifestaciones, de debates… poco a poco se eliminarán barbaridades como las mencionadas. No tendremos la suerte de que, en concreto, la fiesta de los toros sea eliminada a corto plazo (ni en Cataluña ni en el resto de España), pero confío en que el referéndum catalán sea el primer paso de muchos que se darán, acompañados del cambio generacional necesario e inevitable. Y contra eso ni las medidas absurdas e improvisadas de Aguirre serán suficientes.

Fuentes:
http://www.20minutos.es/noticia/139294/0/maltrato/animales/fiestas/
Eureka, 28 de marzo de 2010
http://noticias.terra.es/2010/espana/0304/actualidad/madrid-inicia-tramites-para-declarar-de-interes-cultural-fiesta-de-los-toros.aspx
http://www.publico.es/299767/aguirre/declarara/toros/interes/cultural
Imágenes: Google

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