Rotaciones en la NBA, ¿táctica o trampa?

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Hace dos semanas, la NBA impuso a los San Antonio Spurs una sanción de 250.000 dólares estadounidenses (190.000 euros al cambio), debido a que el entrenador, Gregg Popovich, dio descanso a cuatro de sus hombres frente a los Miami Heat, con la vista puesta en el partido que tenían dos días más tarde. David Stern, máximo mandatario de la liga, dijo que si no hacía algo en ese momento, nunca podría hacerlo; y decidió actuar ante lo que para él era un ataque a los intereses del espectador.

Los 16 aňos al frente de los Spurs, sitúan a Gregg Popovich como uno de los mejores entrenadores del mundo. Fotografía: Jack/jmtimages
Los 16 aňos al frente de los Spurs, sitúan a Gregg Popovich como uno de los mejores entrenadores del mundo. Fotografía: Jack/jmtimages

Los San Antonio Spurs afrontaban el día 30 de noviembre su sexto partido en nueve días, todos ellos fuera de casa. El rival era el actual campeón de la NBA, los Miami Heat; un reto complicado, pero no tan importante como el que tenían en casa dos días después frente a los Memphis Grizzlies, rivales directos en la lucha por el liderato de la División Suroeste.

Ante ese panorama, el técnico de la franquicia texana decidió enviar a casa a cuatro de sus mejores jugadores: Tony Parker, Tim Duncan, Danny Green y Manu Ginobili. Estas ausencias se unían a las de los lesionados Kawhi Leonard y Stephen Jackson, lo que podía parecer una total desgana a la hora de afrontar el partido.

El partido acabo con victoria para los vigentes campeones (100-105), aunque tuvieron que sudar mucho para ganar. De hecho, Gregg Popovich y sus pupilos iban por delante en el marcador a un minuto de la conclusión, momento en el que apareció Ray Allen para darle el partido a los suyos.

Como curiosidad, esa noche había tres jugadores con pasado español en el bando texano: Nando de Colo (exjugador de Valencia Basket; 15 puntos, 6 rebotes, 5 asistencias), Tiago Splitter (Baskonia y Valencia Basket; 18-9-2) y Gary Neal (Unicaja; 20-4-7).

La multa es la última decisión polémica de David Stern, que dejará el cargo en febrero de 2014. Fotografía: Eric Richardson
La multa es la última decisión polémica de David Stern, que dejará el cargo en febrero de 2014. Fotografía: Eric Richardson

La sanción impuesta por David Stern es, por lo tanto, desproporcionada. Su principal justificación fue que los aficionados que se acercaron al American Airlines Arena –además de los telespectadores, que serían bastantes al ser retransmitido a nivel nacional- querían ver jugar a las estrellas; aunque este argumento se desmonta teniendo en cuenta que se jugó un partido de máximo nivel, en el que el equipo que supuestamente no quería la victoria, a punto estuvo de llevársela.

Por lo tanto, fue un castigo al buen trabajo de la dirección deportiva de San Antonio, que ha conseguido reunir un roster de doce jugadores que podrían ser importantes en cualquiera de las treinta franquicias de la considerada mejor liga del mundo.

Poniendo un simil futbolístico, deporte rey en España y medio mundo; sería lo mismo que haber sancionado a José Mourinho en el último partido de la fase de grupos de la Champions League, donde los madridistas no se jugaban nada. El técnico blanco optó por dejar fuera de la convocatoria a Iker Casillas y Xabi Alonso, dos de los puntales del equipo. Además, dejó en el banquillo otro titular, como es Pepe, para sacar a Nacho Fernández, canterano del equipo.

El Real Madrid no recibió ninguna sanción porque es labor del entrenador dosificar a sus peones y, de hecho, castigar a un entrenador -llámese José Mourinho o Gregg Popovich- por no sacar a los que supuestamente son mejores, es una falta de respeto hacia aquellos jugadores que sí han estado. Son igual de profesionales que los que están en casa reposando por el apretado calendario, con el objetivo de llegar en el mejor estado posible a los partidos en los que se disputan los títulos, llámese final de la Champions League o Finales de la NBA.

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