Ronaldo y su teoría del todo

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El universo de CR7 explotó con cinco golazos que redondearon la victoria del Real Madrid ante el Granada por 9-1 en el Bernabéu. Primera final de las diez que deberá disputar el conjunto merengue si quiere luchar por conquistar una Liga, en la que no depende de sí mismo, que solventaron los blancos de un modo incontestable.

El Granada (Oier, Nyom, Babin, Mainz, Juan Carlos, Fran Rico, Manuel Iturra, Ibáñez, Candeias,  Rochina y El-Arabi) arrancaba el duelo maximizando sus armas, metido en su campo esperando los ataques blancos, dejando en continuo fuera de juego a los delanteros, con las líneas muy juntas y con mucho orden, a la espera de disponer de una contra que sorprendiera al Madrid.

Cristiano Ronaldo (30) anotó cinco goles en la victoria de su equipo ante el Granada./ calciostreaming (flickr)
Cristiano Ronaldo (30) anotó cinco goles en la victoria de su equipo ante el Granada./ calciostreaming (flickr)

Los de Ancelotti (Casillas, Arbeloa, Varane, Ramos, Marcelo, Modrid, Kroos, James Rodríguez, Bale,  Benzema y Ronaldo), por su parte, salieron enchufados desde el principio bajo la dirección de un James que apareció recuperado y que ocupaba la titularidad por la baja de Isco que cumplía una sanción.

Candeias tuvo la primera oportunidad del partido pero Benzema con un tiro a bocajarro y Bale con una dejada que se enredó entre el portero y la defensa protagonizaron las ocasiones más peligrosas de los primeros diez minutos. Ibánez con un derechazo en el área, Ronaldo por la banda izquierda con un remate cruzado  y Arbeloa con un remate que despejó el portero, precedieron el cambio de signo de un encuentro que iba a terminar en una goleada abultadísima.

Y es que el Granada aguantó hasta el minuto 25, cuando su defensa se adelantó y Kroos metía un balón largo a Bale que, tras driblar al portero y a la defensa, anotaba el 1-0, acertando así tras numerosos intentos de los locales.

En el 30 llegaba el 2-0 tras una combinación entre Kroos, que centró al área para Ronaldo, que trató de controlar pero que terminó cediendo para James, que con un sutil toque cedía de nuevo para CR7 que con un disparo seco y certero batía al portero.

En el 35 otra jugada en el área entre Ronaldo y Marcelo suponía, tras un remate imparable de CR7, situar el 3-0 en el marcador, aunque por poco tiempo. Y en el 37 una transición rapidísima propició que el goleador luso, con un fortísimo disparo, anotara con un derechazo cruzado el 4-0.

Tuvo opciones, débiles, el Granada pero nada pudo hacer ante la enorme superioridad merengue mostrada durante una primera mitad que acabó con un potente disparo al larguero de El-Arabi.

En la reanudación el Madrid, lejos de reservarse fuerzas, continuó con su asedio a la portería rival aumentado su renta. Rochina tuvo la primera opción para recortar la diferencia pero en el minuto 52 un corner sirvió para que Benzema controlara con el pecho y rematara con la derecha para anotar el 5-0.

Y tan sólo tres minutos después, CR7 aprovechó una asistencia de Bale para marcar de cabeza el 6-0. Y la apisonadora en la que para entonces se había convertido el Madrid, esperó únicamente dos minutos para aumentar el marcador. Benzema, con otro disparo fulminante, firmaba su segundo que suponía el 7-0. Llegó entonces el carrusel de cambios en ambos equipos y entraron Illarramendi, Jesé y Chicharito por Kroos, James y Benzema. Y en el Granada hicieron lo propio Piti, Eddy y Murillo por Rochina, Fran Rico y Babin. 

En el 75, tras un despiste de la defensa blanca, anotó el 1-7 el Granada tras una buena jugada de Ibánez para, quizás borrar de algún modo, el mal sabor de boca tras una goleada, que aún se iba a incrementar. Pero para colmo de desgracias, tras un disparo por la derecha de Modric, el balón rebotó en Mainz sirviendo para que se colara en la portería anotando por tanto el 8-1.

Un Madrid poderoso seguía demostrando su ambición y fruto de ella, llegaba un nuevo gol tras una falta botada por Modric que cabeceó CR7 para anotar el 9-1 final y el quinto para el delantero portugués, que lo lograba por primera vez en su carrera.

Sin duda Ronaldo aprovechó para demostrar que es un futbolista extraordinario, más allá de todo aquello que, a su pesar, le rodea. El portugués, con su actuación, daba un golpe encima de la mesa para acallar las críticas que le han acompañado en los últimos meses y demostrar que, gracias a esa ambición que parece no tener límites, ha vuelto, si es que alguna vez se había ido, para deleite de todos aquellos que aman el fútbol y saben apreciar la figura de un deportista que, a base de trabajo y esfuerzo, con muchas más virtudes que defectos, se está convirtiendo en un futbolista de época.

El recuperado buen tono blanco deberá confirmarse en las próxima citas ligueras que llegarán el próximo miércoles en Vallecas ante el Rayo Vallecano a las 22:00 horas y el sábado a las 16:00 cuando recibirán en el Bernabéu al Eibar.

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