Ricky Rubio brilla en el All-Star de la NBA

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El All Star 2012 de la NBA llegó a su conclusión tras el partido entre las estrellas del Este y del Oeste. La cita de Orlando deparó un fin de semana en el que se alternaron momentos muy interesantes con otros menos reseñables y que como siempre, para bien o para mal, no dejó indiferente a ningún aficionado al deporte de la canasta.

Kevin Durant ganó su primer MVP del 'All-Star'

El primer acto del fin de semana fue el Rising Stars Challenge, partido que enfrentó a dos equipos mixtos formados por jugadores de primer y segundo año. La selección recayó en dos ‘general managers’ de auténtico lujo: Charles Barkley y Shaquille O’Neal. El partido, como era de esperar, se jugó a ritmo de pachanga de barrio, aunque gracias a ello se pudieron ver algunas jugadas de museo, como el mate de John Wall pasándose el balón por detrás de la espalda o el jugadón de Ricky Rubio, que primera hizo un caño a DeMarcus Cousins y luego asistió a La Bestia Blake Griffin para que éste se luciese con un ‘alley-oop’. Finalmente se impuso el equipo de Barkley por 146-133, y Kyrie Irving se proclamó MVP con unos increíbles doce de trece en tiros de campo y ocho de ocho en triples.

El sábado fue el turno de los concursos. El equipo de Nueva York se proclamó campeón del Haier Shooting Stars, concurso de tiro que junta a un jugador y una jugadora actuales y a un ex jugador de la misma ciudad. Irónicamente, los que mejor estuvieron fueron dos jugadores retirados: Allan Hilo de Seda Houston y Kenny The Jet Smith. El Taco Bell Skills Challenge fue para Tony Parker, que venció en la final a Rajon Rondo y a Deron Williams. Por otra parte, el vencedor del concurso de triples fue Kevin Love, que partía como tapado y acabó imponiéndose, tras dos desempates, a James Jones (campeón anterior) y a Kevin Durant. Como anécdota hay que destacar el homenaje del jugador de los New Jersey Nets Anthony Morrow, que durante el concurso portó la camiseta del fallecido Drazen Petrovic.

Finalmente, el concurso de mates, supuesto plato fuerte de la noche, acabó en una sonora decepción, ya que el nivel de los participantes fue más bien pobre y el formato de las votaciones (este año completamente realizadas por Internet) no convenció a nadie. El vencedor fue Jeremy Evans, que había sido repescado para sustituir al lesionado Iman Shumpert y venció gracias al mate que hizo, con un balón en cada mano, mientras saltaba por encima de su compañero Gordon Hayward, que le lanzó las pelotas desde una silla.

Para terminar, el domingo se jugó el evento más esperado del fin de semana, y por suerte no defraudó. El Oeste se impuso al Este (152-149) a pesar del triple-doble de Dwyane Wade y de los 36 puntos de LeBron James. El MVP fue para Kevin Durant gracias a sus 36 puntos, mientras que Kobe Bryant, autor de 27 tantos, se convirtió en el máximo anotador de la historia de los All-Star. En general el partido fue divertido, con unos jugadores del Oeste que llegaron a ir 19 puntos arriba al final del primer tiempo y que, en última instancia, tuvieron que sufrir para llevarse el gato al agua. El español Marc Gasol debutó con trece minutos, cuatro puntos y tres rebotes, sucediendo en la cita a su hermano Pau.

Fotografía: NBA Media Central // Keith Allison

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