“Las librerías de mujeres en España”, 35 años de resistencia feminista

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Rincón de la librería de mujeres de Madrid

La historia del feminismo español floreció en las abarrotadas estanterías de las librerías de mujeres que nacieron a finales de los años setenta. Muchos de estos lugares de reunión y lectura fueron desapareciendo por los vaivenes económicos del tiempo. A día de hoy sólo sobreviven cuatro. Una en Barcelona, otra en Madrid, en Tenerife y en Santiago de Compostela. La más antigua es la Librería de Mujeres de Madrid, que lleva resistiendo junto a la Plaza Mayor más de treinta años.

El nacimiento de las librerías de mujeres en España se remonta a la transición española confluyendo con el final del franquismo y con la opinión pública en las calles. El movimiento feminista y las Asociaciones de Mujeres comenzaron a moverse libremente en el ámbito público a partir de 1975. Desde entonces y hasta nuestros días estas librerías no han dejado de tener un carácter formativo y de lugar de encuentro, además de ser auténticos y pequeños mundos de sabiduría, gracias, en muchos casos a la  labor de sus fundadoras y a la tenacidad de su trabajo.

Lola Robles y Marisa Mediavilla, autoras de la investigación Las librerías de mujeres en España ligan la importancia de éstas a la información que las mujeres de la época anhelaban encontrar en las páginas de los libros y en el conocimiento del resto del colectivo femenino.

Precisamente, bajo esta necesidad nacerá la primera librería de mujeres en Barcelona, bajo el nombre de Llibreria Les Dones, un 14 de mayo de 1977, bajo la dirección e iniciativa de cinco mujeres vinculadas a las asociaciones de barrios. Tan sólo durará cinco años y en 1986 surgirá una nueva librería de género en la ciudad condal fundada por la editorial LaSal, que también cerrará como consecuencia de la desaparición de la editorial. Un año más tarde, en 1991 y gracias a la tenaz iniciativa de dos mujeres nace la actual Librería Próleg. Ángels Grases, una de sus fundadoras continúa después de veinte años al frente de esta librería de mujeres en Barcelona.

Llegando al corazón de Madrid podemos encontrar la emblemática Librería Mujeres. Una iniciativa que nació en el año 1978 para generar un punto de reunión femenino. Un lugar en el que formarse e informar a través de autores clásicos como Virginia Woolf y las nuevas corrientes feministas que tenían lugar en la España del momento. Jimena Alonso estuvo al frente de la librería hasta el año 1986. En la iniciativa, que partió de una cooperativa de doscientas mujeres, destacan socias como Juana Doña, Cristina Alberdi o Celia Amorós. Tras los primeros problemas económicos, Elena Lasheras, Dolores Pérez y Ana Domínguez se pondrán al frente de la Librería Mujeres que actualmente cuenta ya con más de doscientas socias.

En los años posteriores nacerá en Valencia la Librería Dona, que clausuró en 1984 abriéndose posteriormente Sal de Casa a cargo de Heide Braun hasta 1994, y en Granada otras dos mujeres impulsarán el nacimiento de una librería especializada en mujeres que durará algo más de 7 años. Mientras, en Zaragoza, María Antonia Olaverri y Pilar Láinez impulsarán otra de las mismas características que acabará cerrando. Málaga, Sevilla, Bilbao, San Sebastián, Lanzarote y Las Palmas de Gran Canaria también tendrán que cerrar las puertas de sus librerías de mujeres.

Librería de Mujeres de Madrid

Las librerías y las libreras

Librería Mujeres, situada junto a la Plaza Mayor de Madrid es un lugar tranquilo y acogedor. En sus estanterías encontramos ensayo y novela además de antologías y bibliografías de algunas de las mujeres que pasaron desapercibidas para la Historia. Teología, educación, sexología y psicología, son algunos de los temas presentes en esta pequeña librería. “Entre los libros más solicitados podrás encontrar desde clásicos como Un cuarto propio de Woolf hasta literatura más actual como Mujer en punto cero de la egipcia Nawal El Saadawi”, afirma a La Huella Digital Sonia Martín Domínguez, una de las tres libreras del recinto.

Sus encargadas, Dolores Lasheras y Patricia Martínez Redondo, además de Martín, reconocen la dificultad de ventas tras la consolidación de “grandes superficies de libros” como la FNAC o la Casa del Libro. Por ello, han incluido pequeños objetos artesanales y retratos de Virginia Woolf, Clara Campoamor o Frida Kahlo, además de bisutería y detalles para regalo. “Es curioso pero este año han bajado las ventas de regalo”, añade Martín. La presencia de cuentos infantiles no sexistas en los que la mujer no tiene un papel pasivo sino activo cobran valor en las estanterías de la librería.

Vinculado a este pequeño espacio y de las mismas “madres” nace la editorial Horas y Horas (1991), para dar voz a aquellas escritoras silenciadas. Desde la librería reconocen que sin las ayudas y subvenciones no podrían publicar todas las obras que llegan hasta la editorial, en la mayoría de los casos, libros que se alejan mucho de lo comercial y del nivel de ventas de los ‘Best Sellers’. “A veces tardamos tres años en publicar un libro porque no tenemos suficientes medios”, sentencia Martín, quien también es responsable de la editorial.

En la otra punta de España, en Tenerife, Izaskun Legarza es la empresaria independiente propietaria de la Librería de Mujeres, un centro que nació el 6 de junio de 2010 inspirado por la labor y trabajo de la Librería de Mujeres de Madrid. 

En el espacio de su pequeña librería en Tenerife, nacieron los Jueves Poéticos de la Librería de Mujeres de Canarias en los que ya han participado poetisas como Rosa Galdona, María Teresa de Vega, Lule y María Gutiérrez. Además, cada quince días y en torno al Círculo de Lectura de la librería es habitual leer El Segundo Sexo de Simone de Beauvoir, siempre alternándola con Edith Wharton y otras grandes de la literatura. En este pequeño espacio literario tampoco faltan la música y los talleres infantiles, además de exposiciones como “Exploradoras, Antropófagas y Cosmonautas”, la última celebrada en la librería.

Por otro lado, la Llibreria Prolég nació hace 22 años en Cataluña con la intención de vender libros escritos por y sobre mujeres en lengua catalana y castellana. Ángels Grases, una de sus fundadoras, sigue al frente de la misma luchando contra la caída de ventas.

“Las dificultades no son sólo el desarrollo de la FNAC o Casa del Libro sino que los libros son caros”, afirma Grases. “Las instituciones, universidades y bibliotecas no colaboran con nosotras, no nos compran ni difunden estas publicaciones especializadas”, añade.

Afortunadamente en la librería siguen manteniendo una clientela fiel, que reconoce  comprar los libros que no pueden encontrar en las bibliotecas públicas a pesar de sus bajas rentas. La Llibrería Próleg reconoce que en sus estanterías guardan un fondo bibliográfico “muy importante”, imposible de encontrar en universidades o bibliotecas. “En la librería tenemos todo lo que se ha escrito sobre mujeres y por mujeres. Un género muy especializado que no encontrarás en otro sitio”, sentencia su fundadora.

Uno de los espacios de la Librería de mujeres de Madrid

La más joven de todas las librerías se encuentra en el casco histórico de Santiago de Compostela. Lila de Lilith vio la luz el pasado 25 de octubre y dos días más tarde presentaba su libro la escritora María Xosé Queizán en el establecimiento. Mujeres de reconocido prestigio colaboran con Lilith a través de su espacio polivalente en el que se celebran exposiciones, conciertos, además de reflexiones y lecturas colectivas.

A lo largo de los últimos años, las librerías de mujeres se han convertido en algo más que en lugares de venta de textos al público. Exposiciones y recitales tienen lugar en el interior de las mismas. Las libreras se caracterizan por ese “idealismo voluntarista” al que se refieren Robles y Mediavilla en sus escritos. Sin embargo, y a pesar de las ilusiones de los proyectos, los problemas económicos de un pequeño negocio diferente entorpecen su desarrollo. A ello se debe que muchas libreras hayan optado por introducir artesanía, ropa, bisutería y otros productos en las librerías.

 A pesar de la muerte y renacimiento de las librerías de mujeres en nuestro país, todas ellas continúan desempeñando una labor cultural fundamental: la reivindicación de todas aquellas escritoras que han permanecido en el olvido y la localización en sus estanterías de los textos necesarios para la recuperación de la Historia femenina. 

Fotografías: Sara Martín Gutiérrez

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