Regresa el maestro de la novela histórica

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Es complicado presentar la trayectoria de Ken Follett a estas alturas, siendo un autor tan reconocido y querido; no obstante, daremos unas pinceladas de su vida. El escritor galés, afincado en la capital británica, se licenció en Filosofía por la University College de Londres para, posteriormente, abrazar el periodismo; más tarde, ejerció de editor hasta convertirse en artesano de las palabras. Su primer éxito, El ojo de la aguja, publicado en 1978, fue llevado al cine con gran éxito y  generó una legión de lectores que hoy en día le veneran.

Quizás la popularidad de la miniserie televisiva, emitida en el 2010, precipitó que el autor deseara continuar con la saga familiar que le había hecho mundialmente famoso, cuyo primer título fue Los pilares de la Tierra (1991), uno de sus grandes best-sellers y que a muchos nos dejó sin respiración. Probablemente tuviera la necesidad de aclarar a sus seguidores cómo se sucedieron los acontecimientos, cómo se generaron en su imaginación, hasta que, posteriormente, llegaran las secuelas y precuelas: Un mundo sin fin (2007), Una columna de fuego (2017) y Las tinieblas y el alba (2020).

Como es habitual en las ediciones de esta saga de Plaza & Janés, sobresale la edición tan cuidada de Las tinieblas y el alba que nos ofrecen: la encuadernación cartoné, la calidad del papel, la elaboración de los mapas a color…, convirtiendo la lectura en una cautivadora experiencia. Al igual que en títulos anteriores, la última novela del escritor posee una estructura de inicio similar: traza varias historias fragmentadas, con sus personajes y sus respectivas tramas, para, a continuación, hilvanar argumentos y acontecimientos, desencadenando un vertiginoso desenlace. En esta ocasión, la carga erótica se acentúa en varias escenas si comparamos este volumen con obras anteriores.

En Las tinieblas y el alba, la precuela de Los pilares de la Tierra, nos trasladamos a la Edad Oscura, sobre el año 997, a la Inglaterra del Rey Etelredo, castigada por las reiteradas incursiones de los barcos vikingos, atacando e incendiando la costa, y dejando, tras de sí, robos, violaciones, asesinatos y destrucción. Medio siglo en el que apenas se produjeron avances y, sin embargo, funciona a la perfección como materia literaria para construir una fascinante historia. En ella descubrimos dos protagonistas: el joven Edgar, el hijo pequeño de un constructor de barcos, y la cadena de acontecimientos que forjarán su vida y su carácter hasta encontrarse con la hija del Conde Hubert, la normanda Ragna, valiente y resolutiva. Navegaremos a través de las 927 páginas de ágil escritura, escudriñando y enamorándonos de la historia y la vida de unos personajes que ya nos habían robado el alma hace casi dos décadas. Incondicionales de Follett, os puedo asegurar que no os defraudará.

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