¿Refuerzo o despilfarro?

1
316

En Navidad todo se veía más bonito y los millonarios fichajes llevados a cabo por los equipos de la Liga española fueron calificados como “regalos de reyes”, pero lo cierto es que, como todos los años, los clubes han gastado cuantías exageradas de dinero en mejorar sus plantillas en el mercado de invierno.

España está sumida en una “fiebre futbolera” desde que ganáramos el mundial de Sudáfrica el pasado verano y todos los aficionados reclamamos a nuestros equipos nuevos jugadores que consigan reforzar nuestra defensa, consolidar un buen ataque o distribuir el juego en el campo. Pero, ¿sabemos de verdad el desembolso que estamos exigiendo?

En el mundo del deporte, y más concretamente en el fútbol, se mueven unas cifras vergonzosas de dinero y parece que no nos damos cuenta. Hablamos de fichajes millonarios como el de Cristiano Ronaldo, que le costó 94 millones al Real Madrid, o de cláusulas de rescisión increíbles como la de Leo Messi, de 150 millones de euros.

Pero este despilfarro no es una acción única de los grandes clubes, sino que los equipos más modestos también han desembolsado grandes cantidades en el mercado de invierno. Salvo los tres equipos denunciados por impago, el Rayo Vallecano, El Betis y el Hércules, a los que la LFP les prohibió realizar ningún tipo de traspaso; el resto han estado negociando y especulando para incorporar nuevos jugadores a sus plantillas. Este mismo organismo, la Liga de Fútbol Profesional, promovió estas compras al derogar el artículo que impedía fichar a alguien que hubiera jugado más de cinco partidos en el campeonato español.

El equipo que más nombres ha incorporado a sus filas ha sido el Málaga. El equipo del jeque Abdullah Bin Nasser Al Thani, en un intento por abandonar definitivamente los puestos de descenso, ha decidido renovar por completo su plantilla con la incorporación de Demichelis, Asenjo, Maresca, Camacho, José Ángel y Julio Baptista. Sin embargo, estos seis fichajes, a los que aún podría sumársele algún nombre como Adebayor o Diarrá, no pudieron evitar que su máximo rival, el Sevilla, les metiera tres dolorosos goles en una Rosaleda que vio como sus renovadas ilusiones se desvanecían a la velocidad de la luz. Esta derrota pone en duda la eficacia de fichar a tantos jugadores cuando ya han transcurrido 4 meses de Liga y el equipo se empezaba a conocer.

El Málaga es sólo un ejemplo más de lo que es capaz un club pequeño por parecerse un poco más al Real Madrid o el Barca, acostumbrados a pagar cifras descomunales por sus jugadores. Es insultante lo que cobra una persona que da patadas a un balón, y aunque me apasione el deporte y el fútbol, creo que habría que poner freno a esta locura generalizada que hace que un futbolista gane tanto dinero como costaría construir hogares que favoreciesen la vida de los haitianos.

Fuentes del texto:
Expansión (http://www.expansion.com/2011/01/04/empresas/deporte/1294162489.html)
As (
www.as.com)
Fuente de la imagen:
http://iualmunecar.blogia.com/upload
www.eleconomista.es

1 Comentario

Dejar respuesta