Reflexiones frente a mi teclado: Hoy toca música

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Con este post inauguro, sonriente y vestida con un tutú rojizo y una varita mágica estrellada, mis primeras críticas a álbumes de grupos musicales pasando por sus diferentes canciones. Espero que os agraden mis críticas y que, por lo menos, generen una poca de participación. Comenzaré con Once de Nightwish ¿por qué? Bueno, porque es uno de mis predilectos y siempre me gusta recomendar buena música a mis amigos, aunque sean virtuales. ¡Pero no os acostumbréis! No voy a ser siempre tan bondadosa.

Para los que no conozcan al grupo, se podría describir como la versión más power metal de Evanescence, pero con una cantante de ópera impresionante (cuya voz va cambiando con los tiempos) y una orquestación inusitada, lástima que pierda vigor en los directos. Si al estimado lector le gusta la música clásica, las bandas sonoras, las óperas o el heavy metal más puro ¡este grupo le va a encantar!

Y hablando ya más certeramente del disco en concreto, este es uno de los pocos ejemplares que vale la pena comprar a pesar de su alto precio. Es de los mejores del grupo finlandés, y eso ya son palabras mayores. Veamos. Este disco es, en su conjunto ¿cómo lo definiría? ¿Impresionante? No, demasiado pijo. ¿Extraordinario? Quizá se crean que me pagan sus patrocinadores… Entonces ¿qué tal, inusitado? ¡Perfecto!

Con este disco como apoyo a la escritura, quizá no debería revelarlo pero así es, me imaginé la mayor parte de las escenas de la novela épica que estoy escribiendo actualmente, emulando en mi mente momentos como los siguientes: candidata que se convierte en fénix, batalla en caserón, recuerdos acelerados de otras épocas, posesión diabólica, paraíso…  Así que… juzguen ustedes mismos. Su música transporta a todo un mundo de fantasía, no sé si es por el contraste entre la voz dulce y melodiosa de la operística Tarja Turunen y la potente y forzada del más grunge Marco Hietala, o por la orquestación llevada a cabo nada más y nada menos que por la orquesta responsable de El señor de los Anillos, el caso es que es un disco que no me canso de escuchar, aunque ya haya terminado las susodichas escenas. 

Vayamos canción por canción:

1) Dark Chest of Wonders: Con la emotiva frase “Once, I had a dream, an this is it” (Una vez tuve un sueño, y es el siguiente), da comienzo la fuerza arrolladora de unas guitarras eléctricas vibrantes y una orquestación que acelera cualquier órgano del cuerpo. Un tema, quizá muy comercial para los amantes del heavy más duro, muy gótico y extremo. Las frases son cortas pero lo que es el acompañamiento es impresionante. A mí fue la primera canción que me enamoró del disco. No sé si eso es bueno o malo porque la primera que tendemos a escuchar casi siempre es de menor calidad. El caso es que aún la tarareo en el metro (con la mirada extrañada de los huelguistas de por medio) XD Nota: 7/10

2) I wish I had an angel: Es la más comercial del disco, sin duda alguna. A mí no me entronca en absoluto con el resto del conjunto. Me parece un mero himno digno de 40, aunque quizá eso sea un insulto para un grupo como este. Teniendo en cuenta que hablamos de Nightwish, es superior a cualquier canción de verano pero… también teniendo en cuenta que hablamos de Nightwish… es la de menor calidad del disco. Nota 4/10

3) Nemo: Engaña esa dulce apertura de piano con la que comienza este temazo. Enseguida, como queriendo marcar su identidad, comienza con la fuerza del heavy más potente. Es un tema dulce y, a la vez, desgarrado, en el que, quizá, no se aproveche del todo la voz de Tanja. Pero es uno de los más impresionantes del disco y te vuelve a dejar en donde el primer tema te había marcado: el cuento más absoluto. Nota 8/10

4) Planet Hell: Si no fuera por la canción número 9, la cual comento dentro de unos párrafos, sería, para mi gusto, la mejor canción del disco. Totalmente desgarrada, aprovechando al máximo la voz de Tanja y los coros. Con un ritmo electrizante y, como regalo de navidad, un momento teniente en la segunda estrofa: “la pascua fue ayer”. Imprescindible. Nota 9/10

5) Creek Mary’s Blood: Voy a ser sincera ¿qué pinta una canción tan lenta después de una con tanto ritmo y tán gótico como la anterior? Es una lástima tremenda porque emula los ritmos nativos americanos de una manera dulce y asombrosa pero, como es la primera balada y la colocan después de una de las canciones más poderosas del disco, es la típica que tiende a ser pasada por el consumidor estándar. Muy dulce y con unos sonidos alucinantes que emulan perfectamente el ambiente de la América más pura. Lástima que no pegue nada después de Planet Hell y que su poder no se note hasta mucho después de pasado el minuto. Nota 6/10

6) Siren: El lector se reirá pero Siren no me recuerda en absoluto a lo que reza su título. Es un tema que parece un exorcismo a la que antaño compusiese Mago de Oz “Astaroth”, con ritmos igualmente arábicos, muchas disonancias y un puente digno de la mejor banda sonora. La pena: no cumple lo que promete, por lo menos, no para mí.  Nota 7/10

7) Dead gardens: Este tema es una incógnita. Es muy potente y muy heavy y el ritmo más estrictamente power metal-gótico, le envuelve por completo, dejando la orquestación en un segundo plano. Es el más duro del disco. La cuestión es ¿por qué se dejaron la pista de guitarras rallada al final del tema? ¿Por qué se repite tanto? ¿Por qué lo tienes que quitar de puro tedio? Es una lástima porque, por lo demás, estaba perfecto. Eso sí: no vale para banda sonora a menos que seas un gore 😉 Nota 5/10

8) Romanticide: Si The Siren no tenía nada que ver con su título, Romanticide es todo lo contrario. Enseguida sabes que puede ilustrar una escena agónica. Es gótico, gótico ¡GÓTICO! Muy fuerte, con unas guitarras que estremecen, unas disonancias bien medidas, una Tanja electrizante pidiendo auxilio: indecisión, martirio, suicidio, ¡alucinante! Con decir que gracias a este tema describí una escena totalmente agónica de mi novela… ¡Impresionante! Eso sí, como no te guste la música misteriosa y totalmente gótica o busques ritmos simples… esta canción pásala porque te volverá loco. Nota 9/10

9) Ghost Love Score: No tengo palabras para describir esta OBRA MAESTRA. Es lo mejor que he escuchado en un grupo que no es estrictamente operístico ni trabaja en bandas sonoras y, si lo hace, si son de este estilo ¡las quiero todas! La voz de Tanja se aprovecha al máximo, también la de Marco, las guitarras entran en su justa medida, la orquestación es utópica, el estribillo es lo que toda musa podría merecer (no digo eso normalmente) y ese final que se escucha, que podría envidiar más de una ópera dieciochesca, es estremecedor. Si quieren escuchar música con mayúsculas, este es su tema. No les tire para atrás su larga duración. Este tema lo merece. Nota 10/10

10) Kuolema Tekee Taiteilijan: Tras haber escuchado el anterior (y rayado casi el disco a base de repetirlo entre lágrimas una y otra vez) Nightwish nos ofrece un temita mucho más relajado. Más bonito. Menos épico. Me gusta, pero no puedo hablar con sinceridad si acabo de escuchar el summun que la precede. Es una lástima cómo puede fastidiar a una buena partitura que se encuentre después de una ENORME partitura. Nota 6/10

11) Higher Than Hope: Tres cuartos de lo mismo que la anterior. Yo siempre prefiero rematar la escucha de Once con el tema número nueve así que… no hay mucho más que contar. Eso sí. Es muy dulce. Nota 7/10

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