Reflexiones cinematográficas después del verano

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Para los amantes del cine, el verano es un tiempo de intranquilidad, un momento aciago después de todo un año sin parar; es el tiempo de las películas frívolas carentes de contenido destinadas a un público “adolescente” o mejor dicho poco exigente. Es el tiempo de las comedias románticas y las películas infantiles. El verano es el momento de buscar actividades nuevas para el tiempo de ocio porque ir a las salas de cine resulta caro y además poco gratificante.
Ante este primer alegato destructivo he de hacer una primera salvedad y es Up, la última entrega de Disney Pixar que consiguió arrancarme del estado de apatía en el que me encontraba y acudir al cine a verla. Sólo los diez primeros minutos iniciales merecen un Óscar, en sí mismos son ya una historia completa, redonda. Noventa minutos de sonrisas y lágrimas que se merecen pagar los siete euros o más de la entrada. El resto es una lección de cómo se puede construir una buena película si se tiene entre manos un buen guión y buenos personajes, lo demás lo da la técnica de la animación que con este filme ha alcanzado un nivel de exigencia para los competidores muy alto. Si no la has visto estás tardando porque todavía está en las salas. Para los que no se decidan porque piensen en ella como una película infantil les aseguro que no les va a defraudar.

En otra de mis excursiones en busca de algo bueno que ver me encontré con la esperada Enemigos Públicos. Reconozco que soy una fan incondicional del cine negro o de gangsters y que en esta película había puesto muchas expectativas, lamentablemente no se cumplieron. La película está bien ambientada y los personajes bien construidos, sin embargo, en determinados momentos en una película lenta y demasiado larga. Los directores no se quieren someter al dictado de que las buenas películas se deben contar en una hora y media (como lo hacían los clásicos) y quieren volcar todos sus méritos dure lo que dure su obra.

El cine español llegó hasta mí con Gordos, una película original en el montaje y en la manera de introducirse en los problemas de una sociedad marcada por el aspecto físico que envuelve contradicciones internas aún más despreciables de las personas. En algunos momentos sus personajes están un poco exagerados en las interpretaciones o poco creíbles, sin embargo es una vuelta de tuerca a la hora de hacer cine en nuestro país. Una nueva visión para contar las cosas sencillas de manera original. Además de ésta se estrenó la nueva de Isabel Coixet: Mapa de los sonidos de Tokio, con perdón para todos los fans de la directora, me he negado a ir a verla porque sus películas en general me aburren y en muchos casos no he conseguido terminar de verlas. Es posible que su estética y la manera en la que conduce a los actores sean dignos de admiración, sin embargo a mí todavía no me ha conquistado y si una película me aburre, por mucho que al final me quede con la boca abierta no me vale.

El final del verano me condujo a tener mi alma divida entre la justicia y los sentimientos con el anuncio de la detención en Suiza del director Roman Polanski por la violación de una menor hace treinta años. Mi lado racional me obliga a ponerme del lado de los tribunales: un delito es un delito y más los delitos sexuales que no prescriben. Lo que llama mi atención es la orden de detención del director polaco-francés en Suiza después de que lleva viviendo en Europa desde que huyó de la justicia en EEUU. Cuando Charles Manson mató a su mujer y a su hijo nonato en su casa americana, el director clamó justicia (o venganza porque Manson era un fanático seguidor del nazismo y Polanski había sufrido en sus carnes el maltrato de Hitler) y la consiguió con la condena a cadena perpetua de éste y toda su cuadrilla. Sin embargo, cuando él cometió el delito huyó de la justicia y se refugió en el continente europeo donde siguió trabajando. La víctima con el paso de los años le perdonó y manifestó que no quería que se condenase a Polanski porque si se le hubiese metido en la cárcel hasta el fin de sus días el mundo no tendría obras maestras como El Pianista. Es en este punto donde entra mi lado más sentimental apelando a la edad del director, al perdón de su víctima y a lo que el mundo se habría perdido si él hubiera estado entre rejas. Esto es lo que defiende los actores, directores y productores que han firmado el manifiesto a favor de Polanski. Es muy probable que si vuelve a EEUU y es juzgado, su edad lo libre de una condena y el perdón de su víctima lo exonere de sus culpas. Un gran dilema moral que condena al director al exilio (voluntario) hasta su muerte.

Por último, para finalizar mis reflexiones me gustaría hablar de Malditos bastardos. ¡Cuánto tiempo hemos esperado los seguidores de Tarantino para ver su nueva película! Y por fin ha llegado a las salas con un metraje de dos horas y media que contienen momentos brillantes y momentos “tarantinescos” o de ironía que al director se le escapan un poco de las manos. A pesar de los “peros” yo le pongo mis cinco estrellas personales porque la película se mi hizo corta, me mantuvo en tensión y además tengo que alabar la tarea de selección de actores y actrices que están en la película, en especial, la del ‘Caza judíos’. La labor de interpretación es magistral, y la labor de dirección soberbia. El sello Tarantino sigue funcionando. Para los más puristas del cine bélico de la II Guerra Mundial anunciarles que no se van a encontrar con una historia real, si no con lo que se conoce como un ‘what if’, es decir, ‘y si’. Una idea de los guionistas, y en especial de los dibujantes de comics, para seguir explotando una historia. La II Guerra Mundial vende y por ello se toman a algunos protagonistas para crear una historia autónoma que funciona muy bien.

Como decía un anuncio de televisión: no dejen de ir al cine porque “la vida es cine y los sueños cine son”.

Fuentes fotografías:
http://cineyvideo.files.wordpress.com/2009/09/up-pixar.jpg
http://www.publico.es/resources/archivos/2009/9/29/125420472470720090929-2547255dn.jpg
http://www.notasdecine.es/files/2009/04/malditos-bastardos-fotos-promocionales.jpg

1 Comentario

  1. Lo primero, que me ha gustado mucho el artículo. Sin embargo, me gustaría puntualizar un par de cosas respecto a lo de Polanski.

    La joven a la que supuestamente violó en el 73 ha reconocido, no que perdone al director, sino que fue una relación consentida. Por otra parte, dicho delito precribe a los 30 años en EEUU, pero las autoridades de LA lo que buscan es la notoriedad y el premio político, pues hasta 2001 no había una orden explícita de busca… de haber sido alguien anónimo… ya habrían cesado.

    Su problema fue no fiarse de la palabra de la justicia americana, que le dijo que si se presentaba en los juzgados podrían llegar a un acuerdo que lo dejara en libertad… y realmente tampoco es un exilio lo que vive en Europa… pues sus padres son polacos y el nació en Francia. En EEUU pasó muy poco tiempo… el justo por otra parte, para marcar gran parte de su vida con (como bien apuntas) el asesinato a manos de unos seguidores de Manson en su casa y el supuesto delito que tantos problemas le está acarreando ahora.

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