Recortes, tasas y becas reúnen de nuevo en la calle a miles de estudiantes en una jornada de huelga que consigue el 90,7% de seguimiento

0
408

Dos fueron las manifestaciones convocadas en Madrid por el Sindicato de Estudiantes para cerrar estas 48 horas de huelga en las aulas. Según la secretaria de la organización, Ana García, “un nuevo éxito rotundo para los alumnos” que, sin embargo, ha dejado tras de sí una serie de disturbios a un lado y al otro de la convocatoria. A las 12:00 y a las 17:30 partían ambas desde Atocha y finalizaban en la Puerta del Sol para protestar nuevamente por los recortes en el sector y manifestar su negativa a la Ley LOMCE del ministro Wert.

cabcera manifestación 1

A las 12 del mediodía partía la primera manifestación desde la rotonda de Atocha para acabar su recorrido en la Puerta del Sol tras atravesar  la Plaza Jacinto Benavente. Bajo el grito de “Estudiar, no amaestrar” y “Mentes libres, sociedad libre”, estudiantes y representantes sindicales tomaban los micrófonos para expresar sus protestas; al mismo tiempo que trabajadores de la multinacional Coca-Cola repartían panfletos para evitar el consumo de productos de la empresa.

Ya desde primera hora de la mañana, el campus de Ciudad Universitaria había registrado pequeños incidentes aislados.  Así, una dotación de bomberos tuvo que apagar una barricada ubicada en una de las vías de acceso a la facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid.

Una vez establecidos en Sol, en torno a la 13:30, un grupo de encapuchados que portaban pegatinas de la CNT, comenzaron a agredir al resto de manifestantes que permanecían allí de manera pacífica. Eran entonces los propios manifestantes los que se abalanzaban contra este grupo para evitar las agresiones y, ayudados por trabajadores de Coca-Cola, conseguían sacarlos de la marcha, que llevaba dos horas transcurriendo sin incidentes. Al grito de “traidores”, el grupo acabó saliendo de la plaza mientras muchos de los organizadores apuntaban a que entre dichas filas se encontraban infiltrados de la policía.

cartel manifestaciónPoco después, esta primera manifestación se disolvía para volver a la concentración en Atocha en torno a las 17:30. Con un importante número superior de asistentes, la concentración llegaba a las puertas del Ministerio de Educación para exigir el freno a la Ley LOMCE y a unas tasas universitarias que consideran inasumibles.  

Alrededor de las 21:00 h, comenzaban las primeras cargas policiales ante la mirada estupefacta de los asistentes, que reivindicaban el carácter pacífico que había caracterizado toda la jornada. La policía comenzaba entonces a desalojar la calle Alcalá con cargas y trasladaba a los manifestantes a la Puerta del Sol. Un joven herido en el ojo culpaba a uno de los policías por golpearle con la porra por encima de la cintura, en contra del protocolo.

Finalmente y en torno a las 22:00 de la noche, asistentes y organizadores se disipaban paulatinamente de la concentración poniendo fin a una jornada de 48 horas que ha conseguido un seguimiento mayor en las aulas y algo menor en las calles.

Por quinta vez desde el comienzo de la legislatura, los estudiantes han pedido la palabra para pedir una educación que llegue a todos. Expresaron su rechazo a los recortes, a la reforma educativa y a las medidas que están complicando a muchos continuar sus estudios. A unas tasas universitarias que han incrementado su precio en comunidades como Madrid o Cataluña más de un 60% en dos cursos, y a una política de becas que lo pone más difícil para conseguir una ayuda, con requisitos académicos más exigentes. El gasto educativo se ha reducido desde 2010 hasta 2014 en 7.298 millones de euros, un 16,7% menos.

 Los universitarios centran ahora su batalla en que nadie quede expulsado del sistema por sus recursos económicos. A pesar de que el ministerio afirma que este curso habrá un 8% más de becarios, ellos defienden que muchos se están quedando sin ayudas.

 

 

Dejar respuesta