Cinco de los edificios más emblemáticos de la capital viven una nueva oportunidad

La Tabacalera, el Edificio España, el Matadero, Gran Vía 32 y el Campo la Cebada son claros ejemplos de que más vale renovarse a morir.

La rehabilitación de estas estructuras ha hecho posible que la ciudadanía de Madrid pueda aprovecharlas de nuevo dándoles un uso diferente. A pesar de ello, hay otros emplazamientos que no corren la misma suerte.

edificios historicos

Desde Madrid con amor

El Edificio España ha sido una de las construcciones más características de Madrid, pero su presente está menos claro. La llegada del magnate Wang Jianlin ha dado esperanzas a una posible rehabilitación aunque esta sigue sin ser clara. Para este caso en concreto, el especialista de urbanismo de El Mundo, Luis Martín de Ciria, nos relató el pasado, presente y futuro del rascacielos.

Wang Jianlin, propietario de Wanda Group y accionista (20%) del Atlético de Madrid, compró el Edificio España por 256 millones de euros. Ahora en su propiedad, la venta parece más cercana que una posible rehabilitación debido a las restricciones de construcción del anterior gobierno del ayuntamiento de Madrid.

No obstante, la actual alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha asegurado recientemente que en su administración están en contacto con el empresario chino -vía correo- y que confían en que se pondrán de nuevo en funcionamiento la recuperación del Edificio España.

El ‘inmenso’ PRIMARK

El Edificio Gran Vía 32 ocupa la manzana más grande de la Gran Vía, en pleno centro de Madrid. Actualmente, está albergado por una de las tiendas de la cadena de distribución textil irlandesa Primark.

La gran tienda de Gran Vía, al igual que el resto de tiendas de esta cadena distribuidas por muchos países, se caracteriza por la venta de ropa y complementos a bajos precios.

Desde el año 2006 inició un plan de expansión internacional en Europa, que comenzó con la inauguración de una tienda en un centro comercial en Madrid.

La Sociedad Madrid-París fue la dueña de los primeros departamentos de la capital de Madrid, los grandes Almacenes Madrid-París, y tras muchas remodelaciones, y la división del edificio en tres partes, el edificio de Gran Vía 32 fue comprado el pasado año para construirse una de las tiendas Primark con mayor superficie en pleno centro de Madrid.

El estudio de arquitectura RCCyP, con Sara Martín como arquitecto responsable, ha estado tras este proyecto, interviniendo primeramente para que se aprobara su uso comercial, y después en la ejecución de la restauración, reestructuración y acondicionamiento.

La nueva vida de La Tabacalera

La Tabacalera de Lavapiés vive una segunda juventud. El que otrora fuera edificio orientado para la fabricación de tabacos y rapé a principios del Siglo XIX goza de mucha actividad desde que en el año 2010 se convirtiera en un centro autogestionado para uso y disfrute de los ciudadanos madrileños y, por qué no, turistas.

Lara Rodríguez de la ONG Lights and Hope participa activamente en el uso de la nueva Tabacalera. Allí fomenta un mercado de productos con fines benéficos para ayudar a los niños del país asiático. Para tener su espacio en el edificio ha tenido que seguir una serie de pasos y ahora conoce a la perfección la mecánica que sigue el centro social autogestionado.

La situación actual tiene su origen en 2010, año en el que cambió de golpe y porrazo la vida de la Tabacalera. La Dirección General de Bellas Artes del Ministerio de Cultura, en el marco de un programa de uso temporal de edificios de propiedad pretendía rehabilitar el edificio y convertirlo, 30 millones de euros mediante, en Centro Nacional de Artes Visuales. El proyecto se fue al traste y los ciudadanos y el ayuntamiento dieron con una segunda vía, un reparto equitativo.

En este momento La Tabacalera cuenta con dos esferas diferenciadas. Por un lado está un pabellón que pertenece al Ministerio de Cultura y organiza exposiciones para artistas emergentes y en la otra cara de la moneda está un centro social autogestionado por colectivos. Dos realidades paralelas que han logrado dar vida a un edificio histórico de Madrid.

Una historia con vida

El Campo de la Cebada que alberga la plaza con el mismo nombre en el barrio céntrico de Madrid La Latina, ha sufrido varias transformaciones a lo largo de su existencia. Esta debe su nombre a la usanza que se le daba allá por el siglo XVI, donde se separaba la cebada destinada a los caballos del Rey de la de los regimientos de caballería, además de ser el lugar donde los labriegos acudían a vender este producto en Madrid.

Desde esta fecha fue lugar de intercambio de productos básicos para los habitantes de la ciudad. El Mercado de la Cebada, es un todo muy importante en el conjunto, dado que ha acompañado al Campo de la Cebada desde su nacimiento. Surgió tras la salida a concurso de ideas del recinto que en 2006 el entonces alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón decide llevar a cabo con la idea de una remodelación del recinto.

Una precipitada acción, deja a los vecinos del barrio sin instalaciones y con un Campo de la  Cebada desértico tras su derrumbe. Por suerte, una rápida iniciativa le dio una segunda vida al lugar convirtiéndolo en un punto de encuentro representativo en Madrid y de autofinanciación.

Tras una cesión temporal, ahora la Junta de vecinos encargada de velar por la existencia del espacio, se encuentra negociando para recuperar el polideportivo perdido y tan preciado que dejó desolado uno de los lugares más asediados de la capital.

El rincón de la creatividad

El matadero de Madrid fue un espacio que desempeñó las funciones de matadero industrial y mercado de ganados durante casi todo el siglo XX. En los últimos años, este recinto se ha rehabilitado y ha pasado a ser un espacio sociocultural en el que se realizan todo tipo de actividades artísticas, pretendiendo ser un punto de encuentro entre creadores y público.

El responsable de comunicación de ‘Matadero Madrid, Íñigo García, ha vivido esa transformación y explica que se trata de un proyecto muy innovador que causa un gran beneficio para todos los ciudadanos.

Las naves del antiguo matadero ya no son lo que eran. Fueron construidas en 1911 por el arquitecto Luis Bellido, pero muchas de ellas han sido rehabilitadas y han adquirido nuevas funciones. El Centro de Creación Contemporánea ‘Matadero Madrid’ ocupa ahora este emplazamiento en la dehesa de Arganzuela. Está formado por entidades tanto públicas como privadas y se concibe como un espacio cuyo fin es promover la cultura, el arte y la creatividad.

No solo es un centro destinado al encuentro de artistas, sino que trata de ser un lugar abierto a la participación de todos los públicos, que invita a aprender y conocer, pero sobre todo a disfrutar. Desde su inauguración en 2006 ha ido incorporando cada vez más actividades y eventos, logrando una afluencia de público que puede estimarse en un millón de visitas aproximadas cada año.

En ‘Matadero Madrid’ podemos encontrar desde talleres, exposiciones, conferencias, visionados de documentales y películas o nuevos proyectos artísticos, hasta conciertos o grandes festivales de música. Todo una amplio abanico de propuestas que integran este pequeño gran rincón de Madrid.

Al alcance de la mano

Los cinco edificios descritos en el artículo pueden presumir de encontrarse en zonas céntricas de Madrid. Todos ellos están perfectamente comunicados gracias a líneas de metro y autobús, algo que les hace gozar de una vida muy activa en los últimos años, o como en el caso del Edificio España, ser un auténtico caramelo para inversores.

La distancia entre todos ellos es tan reducida que incluso caben en un mapa de Google sin necesidad de desplazarse. Son cinco edificios que demuestran que la regeneración de edificios históricos en la capital de España es más noticia que nunca. Renovarse o morir.

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