Que me devuelvan mis palabras

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Puesto que el ser humano ha nacido para ser libre, es natural que tienda siempre a alcanzar la libertad en todo lo que emprende, aunque para conseguir este fin sea necesario acabar entre rejas.

Nuestro país ha vivido varias décadas de desinformación, varios años de control y persecución de ideas prohibidas, quizás por ese motivo seamos más capaces de entender lo importante que son, para  nosotros los ciudadanos, esos derechos esenciales.

Ahora son otros los necesitados de libertad de expresión, la buscan constantemente a pesar de las consecuencias. Un caso reciente, el del joven Abdelkarim Suleimán, condenado a cuatro años de prisión por verter en blog su opinión  sobre el Islam y el presidente de Egipto, escudado en los artículos 46 y 47 de la constitución egipcia que aseguran la libertad de expresión y de credo.

En la actualidad hay 59 ciberdisidentes encarcelados por ejercer su derecho a expresarse libremente. Egipto, Irán, Túnez, Siria, Libia, Vietnam, Cuba y por supuesto China, con 50 encarcelados por su actividad en Internet, son los enemigos de la libertad, o como se les conoce más comúnmente, son enemigos de los ciberdisidentes.

Los gobiernos de los países dictatoriales, son conscientes del poder de la palabra. En nuestro democrático país, hemos podido ver como los gobiernos de turno, acechaban a la televisión pública para tratar de inocularnos sus ideas políticas. Esta labor continúa hoy por hoy en radio prensa y televisión. Sin embargo, es difícil controlar completamente la red de redes, convirtiéndose en un canal óptimo para decir claramente lo que se piensa. Lo saben gobiernos, los disidentes y los demandantes de información: la lucha por el control de Internet ha comenzado.

No hay nada que mas enoje al ser humano que el robo sistemático de sus derechos. Por eso la reacción ante el hurto de la libertad de expresión produce reacciones en cadena que no desean los opresores. En el caso de  Abdelkarim, la prensa internacional ha hecho eco de lo ocurrido y las palabras de karim han llegado más lejos de lo que hubiera imaginado el muchacho encarcelado. Su blog, karam903.blogspot.com, aun se puede visitar. Además, organizaciones como Amnistía Internacional y Reporteros sin fronteras, se encargan de no dejar indemne ningún de sesgo de la libertad. Como dice esa máxima popular, sólo hay una cosa más grande que la libertad, el odio a quién te la quita.

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