¿Qué futuro le espera a Red Bull en 2013?

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Como cada año con la llegada de la pretemporada de Fórmula 1 se plantea la duda de si la escudería campeona podrá mantener el nivel, mejorarlo o decaerá su rendimiento. Cabe recordar que desde 2009, cuando Brawn consiguió el campeonato de la mano de Jenson Button, ha sido Red Bull la que se ha encontrado en esta situación y ha conseguido tres títulos consecutivos, algo muy complicado en la competición actual dados los continuos cambios de reglamento temporada tras temporada.

Red Bull buscará mantener su dominio incontestable en 2013. Fotografía: Sebastián Villanueva.
Red Bull buscará mantener su dominio incontestable en 2013. Fotografía: Sebastián Villanueva.

El campeonato de 2013 depara muy pocas novedades en cuanto a cambios, lo que reduce la capacidad de mejora del monoplaza. Una disminución en la sorpresa que juega en contra de Red Bull y su búsqueda de lagunas en la normativa. El propio Adrian Newey, jefe técnico del equipo, ha comentado que “no habrá sorpresas, el coche del año que viene va a ser en gran medida una evolución del de este año. Cada vez es más difícil encontrar mejoras porque no hay cambios significativos en el reglamento”. La igualdad, a priori, dominará las primeras carreras, como ya vimos este año con siete ganadores distintos en las mismas primeras citas.

Modificaciones en el reglamento

En primer lugar, la utilización del DRS quedará limitada en las sesiones libres y clasificación a las zonas de detección establecidas, tal y como sucede actualmente en las carreras. Hasta ahora, su uso era libre tantos los viernes como los sábados. La FIA argumenta razones de seguridad, debido a que ha habido un buen número de incidentes. Una libertad de uso de este elemento que beneficiaba a Red Bull. ¿Por qué? Porque la escudería austriaca siempre ha contado con un DRS más desarrollado que el resto de equipos, pero desde el pasado Gran Premio de Singapur esa ventaja se ha ido multiplicando. El propio Newey introdujo el doble DRS incrementando así el rendimiento del monoplaza en las curvas rápidas. A partir de entonces, Red Bull ocupó pole positions los sábados, sólo superados en Brasil por Lewis Hamilton.

También en el apartado técnico se realizarán pruebas más estrictas de flexibilidad en los alerones, precisamente ante las polémicas generadas sobre el propio equipo austriaco esta temporada. Por otro lado, los neumáticos estrenan una arquitectura interna muy alejada de la que hasta ahora venían usando, y eso conllevará que las ruedas pesen más. La FIA ha decidido compensar este aumento en kilos elevando al mismo tiempo el peso mínimo autorizado para los monoplazas. Además, se permitirá el uso de un faldón que elimine el escalón del morro de los coches, que según Charlie Whiting, “había causado insatisfacción en los aficionados por su aspecto estético”. Una innovación aerodinámica que al ser quitada,  hará que prácticamente todos los equipos deban modificar en gran parte sus diseños.

Otro punto importante será la eliminación de la posibilidad de detenerse en pista durante la calificación por causa de “fuerza mayor”. En este sentido, la FIA determinará la cantidad de combustible que el coche habría utilizado para volver a los boxes y lo agregará a la muestra mínima de un litro que tiene que quedar para ser analizado. Si el coche conserva menos gasolina que esa, será enviado a la última posición de la parrilla automáticamente. Una penalización que ya han sufrido esta temporada Hamilton y Sebastian Vettel. Y por último, los equipos tendrán menos permisos que administrar para trabajar durante la noche. Si este año se permitía romper la prohibición hasta cuatro veces, en 2013 las escuderías sólo podrán hacer dos excepciones.

Todas estas medidas reducen por lo tanto la creatividad de Newey, puesto que son precisamente las grandes modificaciones de la normativa las que han hecho que el británico sacara a relucir cada año su ingenio aerodinámico para sorprender con alguna extraña innovación imposible de alcanzar para los competidores. Esto viene sucediendo desde 2009, cuando el monoplaza ya era el más rápido en parrilla en la segunda parte del campeonato a pesar de los dobles difusores de los Brawn. Ya en 2010, la FIA prohibía los repostajes y llegó el primer doblete de la escudería austriaca y el primer título de Vettel con el famoso difusor soplado. Una invención que valdría para ganar en 2011 con una clara supremacía. Fue la prohibición de esto, junto con los mapas de motor extremos y el endurecimiento de los tests de flexibilidad, la que ha hecho que este año tardaran en dar con la tecla del coche campeón.

Sin embargo, 2013 no depara grandes cambios por lo que el límite de cada monoplaza está cercano, y eso puede estrechar distancias, además del retraso que puede llevar en su desarrollo el RB9 de la próxima campaña al mejorar hasta la última fecha el de este año.

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