¿Que fue antes, Zara o Zara?

0
247

Hay noticias que hacen reflexionar sobre la locura en que se ha convertido la globalización económica que vivimos. Como la aparecida hace unos días en la edición electrónica del diario El Mundo. El mayor imperio textil del mundo, la española Zara, lleva varios años llevando a los tribunales a varias empresas turcas. ¿La razón? El nombre de Zara.

Este mundo está lleno de casualidades, como la que lleva a una localidad de Turquía a llamarse precisamente Zara, y que además, como es normal, varios empresarios de esa ciudad quieran llamar a sus negocios y empresas con el nombre de su ciudad.

La cuestión que planteo en el titular no es pequeña. Estos empresarios no ponen el nombre en cuestión a sus empresas por aquello de ganar algún dinero más por sonar a famoso. El problema es que Zara se llama así en honor a un influyente pastor armenio que vivió en el siglo XII y cuyo nombre era Zaro. Por tanto hace ahora 9 siglos, 900 años, esta ciudad de Anatolia Central ya se denominaba así.

¿Quién tiene derecho a querellarse contra quien? ¿El empresario de Zara (Turquía), cuyo nombre lleva en la historia desde el siglo XII, o Zara, que en menos de 30 años ha conseguido que la marca se conozca en los cinco continentes? Es normal que Zara se querelle contra todo aquello que sea plagio, o similar, del nombre de su imperio. Muchas empresas lo han hecho hasta este momento, defendiendo lo que tanto sudor (sobre todo en sus inicios) les ha costado. Lo que no es normal es que se querelle por sistema contra pequeños empresarios que, como muchos otros, desea que su negocio tenga parte de la ciudad que le vio nacer.

Sugiero que esta cuestión vaya al Tribunal de la UE, y allí se dirima el caso. Si la Zara turca obtiene la razón de los jueces, Zara debera abonar millonarios royalties por usar un nombre que no es suyo y que es anterior a su creación. Si por el contrario, la Zara textil sale victoriosa del contencioso, la Zara del pastor armenio deberá cambiar su nombre y pedir perdón porque hoy día no puedes llamarte igual que otro de otro país.

Yo, particularmente, me quedo en este caso con la postura adoptada por Necla Zarakol, -empresaria turca y además del sector de la comunicación-, que a la querella que Zara le presentó contestó con otra, “pues se considera en su derecho a utilizar su apellido de casada, transmitido por su marido, original de la localidad en cuestión.”

Fuente del texto:
http://www.elmundo.es/mundodinero/2008/01/15/economia/1200407092.html
Fuente imagen:
http://www.marcasrenombradas.com/marcas/fotosarticulos/Image/Zara.jpg

Dejar respuesta