¿Qué está ocurriendo con la Educación?

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Haz clic en la imagen para ampliarlaEn estos días en que vemos por la televisión tanta violencia juvenil en Alcorcón, o fenómenos como el bulling en las aulas, un profesor de esta universidad ha planteado en su blog www.empresainformativa.com una interesante cuestión: el caos al que se dirige actualmente el sistema educativo en nuestro país.

Pedro García Alonso-Montoya, profesor de Empresa Informativa, aborda en varios post esta cuestión. Es una realidad que en España el nivel de fracaso escolar está aumentando a un ritmo vertiginoso desde hace varios años, en especial desde la entrada en vigor de la LOGSE. Problemas como el abandono de la enseñanza secundaria sin haber alcanzado el título, escasez de alumnos que logran pasar a Bachillerato, las universidades que, consecuentemente, notan el fracaso en la etapa escolar (y cuyos alumnos llegan cada vez menos preparados)… ¿A qué se debe todo eso? ¿Quién tiene la culpa?

Muchos estudiosos del tema creen que la raíz de la cuestión está en la propia ley educativa. La LOGSE y las posteriores reformas de ésta no han hecho sino agravar el problema, puesto que cada cambio ha ido bajando el listón de exigencia para pasar de curso, a la vez que quizá no se tenían en cuenta formas de motivar al alumnado.

Es decir, que aquí la culpa estaría en dos lugares: por una parte, en los alumnos que ven el estudio como una mole imposible de sacar adelante, amén de que muchas de las cosas que en la escuela se imparten no les motiva ni les interesa, tal vez porque no le ven la aplicación práctica: pasar de curso, titularse, hacer una carrera o FP para, finalmente, trabajar en aquello que les gusta. Es cierto que aquí los modelos sociales de mínimo esfuerzo y el éxito inmediato han calado profundamente en los jóvenes, pero también  queda parte de culpa en la escasa responsabilidad de los chavales.

Y por otro lado, y también conectado con lo anterior, estarían los propios planes de estudio y en última instancia quienes los imparten, los docentes. Hay muchos profesores que no saben cómo enfrentarse a una clase en la que sólo un pequeño porcentaje de chicos quiere aprender, o al menos muestra interés por la asignatura y afán de superación. Otros no son capaces de transmitir lo que saben, aunque este punto ha existido siempre en la escuela.

Pero el primer punto que mencionábamos es nuevo. Antes, los padres inculcaban a los hijos en la responsabilidad de forjarse un futuro estudiando, y se les concienciaba en que sólo con el esfuerzo de obtenían frutos; y de hecho el ejemplo de los progenitores (sobre todo en el ámbito rural) era altamente edificante para los hijos. Sin embargo, los modelos sociales actuales han socavado estos principios familiares. Es más, también tendría esto que ver con las nuevas formas de trabajo: los dos progenitores aportan dinero a la economía familiar con sus trabajos, pero pasan mucho tiempo fuera de casa y esa ausencia hace mella en los jóvenes, que se quedan “huérfanos” de la tutela diaria de sus padres, y pierden el referente que antes se tenía permanentemente en casa. ¿Y cual es el siguiente referente al que los jóvenes acuden? Obviamente, la televisión.

Pero ojo, la televisión en sí no es el problema, sino ciertos programas del “corazón” y de crónica social que muestran a personajes sin oficio ni beneficio, y que sin embargo viven a todo tren; o personas que por el simple hecho de participar en un reality show como “Gran Hermano” aparecen como tertulianas en televisión y ganando mucho dinero; por no hablar de lo fácil que es vivir -tremenda paradoja ésta- vendiendo la vida privada. Éste es el modelo al que me refería más arriba y sobre el que tanto nosotros, los periodistas, como los medios de comunicación deberían plantearse seriamente si estos contenidos realmente cumplen con una función social positiva, o si como parece a primera vista, están haciendo todo lo contrario.

Visto desde esta perspectiva, resulta fácil concluir que todos tienen un poco de culpa en el fracaso escolar: padres, profesores, alumnos, políticos y la propia sociedad. ¿Mi experiencia? Valga el siguiente ejemplo: en el pueblo de mi madre, somos una pandilla de unos 30 chavales, de los cuales sólo 3 estamos en la universidad. Creo que es bastante ilustrativo sobre la problemática actual que, no lo olvidemos, nos cobrará factura dentro de unos años.

Fuentes del texto:
www.empresainformativa.com
www.ibercampus.es ; sección “Comunico, luego existo” de Pedro García-Alonso Montoya
Fuentes fotos:
http://www.lasprovincias.es/valencia/prensa/fotos/200609/13/10074814.jpg
http://images.buzznet.com/assets/users7/churrito/default/msg-1114674185-2.jpg

1 Comentario

  1. Me gustaría añidir puesto que la enseñanza como madre me preocupa bastante que un porcentaje muy elevado el problema radica en los docentes por no saber transmitir los conocimientos. Cuando una determinada asignatura la suspende un 75% de los alumnos se pregunta el profesor en algun momento dónde falla él para que sus alumnos no aprueben?? Lo dudo. Yo llevo 5 años esperando una respuesta por parte del colegio dónde puede estar la solución y no consiguen dármela. Academias no funciona, profesores particulares idem esto no puede ser cierto que ocurra. Resumiendo creo que hay una falta de responsabilidad por parte del profesorado notable y nadie le da importancia para poner solución. Me gustaría que saliera a la luz y no siempre se culpara a los menores que , evidentemente, no están exentos de culpa. Mi teoria es que para todo problema hay una solución menos en la enseñanza que aún estoy esperando que alguien me ofrezca esa solución ya que yo las he puesto todas.

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