Punto y final al sueño del Gescrap Bizkaia en la Euroliga

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El sueño del Gescrap Bizkaia en la Euroliga se acabó el pasado viernes tras perder en el cuarto duelo de su eliminatoria contra el todopoderoso CSKA de Moscú. El recorrido del club bilbaíno en su estreno por Europa ha vivido desde una clasificación ‘in extremis’ en la primera fase a tratar de tú a tú al máximo favorito de la competición, en cuyas filas destacó un mayestático Andrei Kirilenko.

La magia del 'efecto Miribilla' no fue suficiente para doblegar al CSKA

Todo empezó el pasado junio, cuando los de Fotis Katsikaris lograron clasificarse para la final de la ACB por primera vez contra el Barcelona Regal. La derrota fue aplastante, pero los bilbaínos consiguieron su primera clasificación para la Euroliga. Bilbao se convertía en el centro de atención de toda España y parte de Europa, que se frotaban los ojos ante un equipo que había partido de la nada hasta colocarse entre los mejores del continente.

La historia no quedó ahí. El destino quiso que el Gescrap quedase encuadrado en el mismo grupo de la primera fase con su vecino, el Caja Laboral. No era un reto sencillo, ya que, aparte de los vitorianos, los de Miribilla tendrían que enfrentarse a l Fenerbahçe Ulker, el Olympiacos, el Bennet Cantú y el SLUC Nancy.

El azar también quiso que los dos conjuntos españoles se enfrentasen en la última jornada para jugarse la última plaza y ocupar un puesto en la siguiente fase. En un partido en el que se dio a conocer por toda Europa el “efecto Miribilla”, el Gescrap se clasificó para el Top-16 y dejó fuera de la competición a los pupilos de Dusko Ivanovic.

Sin nada que perder y mucho que ganar, los Hombres de Negro quedaron emparejados en el grupo F junto a otros dos españoles: Real Madrid y Unicaja. Los andaluces quedaron muy pronto fuera de la lucha por el Top-8, pero la historia de la primera fase se repitió entre madrileños y vascos. Ambos llegaron a la última jornada con un puesto en juego, pero los bilbaínos partían con ventaja, ya que dependían de sí mismos. Una victoria en el Martín Carpena les clasificaba hiciese lo que hiciese el Madrid contra el Montepaschi Siena, el otro equipo del grupo. Los de Pablo Laso cumplieron, pero la victoria del Gescrap frente al Unicaja hizo inútil el esfuerzo merengue. Una vez más, David había vencido a Goliat.

El siguiente paso fueron los cuartos de final contra el todopoderoso CSKA de Moscú de Andréi Kirilenko. Los dos primeros partidos, disputados en tierras rusas, fueron demasiado para el debutante en el Top-8, que recibió sendos correctivos. Kirilenko, Milos Teodosic y Nenad Krstic pasaron por encima de Raül López, Àlex Mumbrú, Aaron Jackson y compañía.

Pero Miribilla no quería despertarse de un sueño que les estaba poniendo en la cima del baloncesto europeo y, en el tercer partido, las tornas cambiaron de forma radical. Esta vez, Kostas Vasileiadis, Marko Banic y Mumbrú fueron demasiado para los de Jonas Kazlauskas. El sueño de entrar en la Final Four seguía vivo a orillas del Nervión.

En el cuarto partido, Goliat sí pudo con David y despertó del sueño a los aficionados presentes en el Bilbao Arena. Kirilenko ejerció de líder y, con 23 puntos en su casillero particular, se erigió en pieza clave para certificar el pase de su equipo a la final a cuatro. “Estamos muy orgullosos por lo que hemos conseguido”, aseguró Fotis Katsikaris tras la eliminación de su equipo, que tiene su próximo reto en igualar la final de la Liga Endesa alcanzada en la campaña anterior. 

Fotografía: Bilbao Basket

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