Príncipes de la ternura

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Lucas 15 es una épica (¡y fresca!) revisión del cancionero tradicional asturiano en clave folk-rock
Tino Pertierra,
clarividente crítico cinematográfico de La Nueva España (diario asturiano en el cual tengo la suerte de escribir), me dijo en una ocasión: “Sólo deberíamos consentir las florituras al artista que es capaz de contar una historia sencilla con precisión”. El (a priori) insondable Nacho Vegas demuestra esta premisa, junto a su fiel escudero Xel Pereda y otros tres notables músicos asturianos, en Lucas 15 (Lloría Discos, 2008), una original adaptación en clave folk-rock del rico (y, sin embargo, olvidado) cancionero asturiano. Un principado de pasión y rudeza, en donde los labradores buscan a Cristo y a su andarina (golondrina, en bable), mientras el temido sacaúntos –hombre del saco– gallego asesina “sin cuchillo ni navaja” a su propio hijo.

Lejos de caer en los tétricos arreglos de viento, Xel Pereda, Nacho Vegas y compañía se revelan, durante los 50 minutos de Lucas 15 (nombre del grupo y del álbum), tan fieles a la frescura como a la épica –es bastante difícil conseguir ese amasijo de contrastes sin que chirríe la versión– del cancionero de mi tierra. Claro que Vegas ya había hecho incursiones tradicionales en sus discos en solitario (“La canción de la duermevela”, de sus Cajas de música difíciles de parar, 2003, es una buena muestra), con lo cual no me sorprende que haga suya la bellísima y cruel “historia de los príncipes de España” que lleva por nombre “Teresina”.

Pereda es quizás un músico más curtido en el folk (además de ser la mano derecha de Vegas en solitario, forma parte, también como guitarra solista, de un grupo del género, Llan de Cubel). En Lucas 15 Pereda aporta su tibia voz en dos temas imprescindibles: “Los fayeos de mayo” (buena versión del temazo de Felpeyu) y la añada final “Con tomillo y romero”, toda una súplica a los paxarinos (pajaritos) de la enramada: “Nun despertéis al neñu, / que ya apigaza”. (Apigazar significa, en bable, dormir).

Y luego está la magnífica colaboración de los gijoneses Coro Voces de Cimadevilla, quienes añaden el punto épico adecuado –no hay recargamiento– en esta revisión de añadas (nanas), cantares de ciego y romances.

Me consta que en su momento sorprendió a no pocos seguidores de Vegas el hecho de que Lucas 15 se publicase casi a la par que el fallido álbum a dúo con Christina Rosenvinge (Verano fatal, 2007). Eugénio de Andrade, uno de los poetas más líricos de los últimos tiempos, decía que los versos deben leerse “con la naturalidad que tienen el correr del agua y el ritmo del habla.” Creo que esa es la milagrosa poción que emplearon Vegas, Xel y compañía en su proyecto, domesticando las guitarras eléctricas, estimulando los pianos y cuidando las armonías vocales: “Cantaben los ruiseñores: / y pensé que me llamabes…”. Como si el viejo Neil Young acampase en los Picos de Europa. Como si los siglos pasasen en un momento…

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=XoYmbuDJ7rI[/youtube]

Fuentes de la información:
ANDRADE, Eugénio de: Vertientes de la mirada y otros poemas en prosa, Júcar, Barcelona, 1987
ACEBO, Héctor: “Sin la paz que trae la canción”, La Nueva España, 29/11/2007
Fuentes de las imágenes:
Público, 22/02/2008
El Mundo, 08/02/2008

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Periodista cultural y escritor nacido en Santiso de Abres (Asturias), en 1987. Es licenciado en Periodismo por la Complutense y Máster en ‘Investigación en Periodismo: Discurso y Comunicación’ por la misma universidad, donde ultima su tesis: ‘La metáfora en la poesía de Antonio Martínez Sarrión’. Es jefe de la sección de Folio en Blanco en LA HUELLA DIGITAL y colabora en el diario lucense ‘El Progreso’, en cuya redacción ha trabajado. Ha escrito artículos culturales para diversas publicaciones, como el periódico asturiano ’La Nueva España’ o ‘Revista de Letras’ (canal oficial de libros de ‘LaVanguardia.com’). Es autor del poemario ‘Camas de hierba’ (Vitruvio, 2011). Su lírica ha aparecido en diversas revistas poéticas y ha sido antologada en las obras colectivas ‘Amores infieles’ (2014) y ‘La primera vez… que no perdí el alma, encontré el sexo’ (2015), ambas editadas por Sial-Pigmalión y coordinadas por Antonino Nieto Rodríguez. También ha participado como narrador en ‘Cuentos y reencuentros’ (Laria, 2009), antología colectiva coordinada por Tino Pertierra. Escribe letras en gallego —su lengua vernácula— para la banda Foxnola. El líder de dicho grupo, Abel Pérez, musicó, para su anterior proyecto musical (Os Folkgazais), un poema de Acebo, ‘Desafío’.

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