Portland toma el mando, Memphis no da con la tecla y los Knicks se hunden

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Oklahoma, Houston, Clippers, Spurs… nos sabemos de memoria ya los nombres de los principales favoritos para llevarse el liderato de la Conferencia Oeste, pero en este momento ninguno de ellos la lidera, y llevamos casi dos meses de competición.

El primer puesto ahora mismo está en manos de Portland Trail Blazers, y el principal culpable es Damian Lillard. Si alguien tenía la más mínima duda, de forma injustificada si así era, de por qué había sido Rookie of the Year la pasada campaña este año se está encargando de dejarlo claro. Sus números son propios de un All Star y esta semana hemos descubierto que los minutos finales son su especialidad. Lillard ya nos había dejado algunas perlas, tanto la temporada pasada como esta, cuando el partido está en su fase más caliente; pero en estos dos últimos días ha confirmado que, si a alguien hay que darle el balón cuando el partido está igualado, es a él. Detroit fue la primera víctima con una canasta a falta de menos de un segundo para que sonara la bocina por encima de Rodney Stuckey, pero ayer le tocó el turno a Cleveland Cavaliers y Kyrie Irving que solamente pudo mirar como el balón rozaba la red con el triple de Lillard que le daba a los Blazers la novena victoria en los últimos diez partidos. ¿Repetirán estos Blazers la hazaña de aquellos ya lejanos de Rasheed Wallace, Scottie Pippen, Arvidas Sabonis y Damon Stoudemire?

Donde no parecen estar tan contentos es Tennessee porque los Grizzlies se disuelven como un azucarillo en una taza de café. Tras un mal inicio, parecía que el equipo se estabilizaba pero nuevamente han vuelto a ser un equipo dubitativo que no sabe muy bien a qué juega. La lesión de Marc Gasol había sido un duro golpe para Memphis, pero es que además ahora se le ha unido también Mike Conley, con un golpe en el muslo que le mantiene fuera de las canchas hasta el momento. Por otro lado, Zach Randolph parece haber vuelto a esos momentos de ostracismo que mostró en su etapa en los Knicks, y Tayshaun Prince ya no es ese jugador dinámico que conocíamos en sus primeros años en Detroit. La cosa no pinta demasiado bien para unos Grizzlies que están rezando para que Marc reaparezca cuanto antes y solucione los problemas del equipo.

Foto: Basketball Schedule
Foto: Basketball Schedule

Saltando a la otra punta del país, concretamente a Nueva York, las aguas están aún más revueltas que en Memphis. Los Knicks son un auténtico desastre: Carmelo Anthony no encuentra nadie que anote y se ve como la única esperanza ofensiva, JR Smith se ha olvidado de sus compañeros y ha decido empezar la guerra por su cuenta, la defensa brilla por su ausencia y Mike Woodson ha perdido por completo el timón del equipo. La aportación de James Dolan desde los despachos tampoco colabora a mejorar la situación. Muchos rumores de traspasos que solo generan inestabilidad y rondas del draft que se van a la basura como si de nada sirvieran. A todo esto se ha sumado la enésima recaída de Amar’e Stoudemire, cuando parecía que volvía a mostrarse a un nivel aceptable, que estará de baja de forma indefinida.

Si en Memphis rezaban por la vuelta de Marc, en la Gran Manzana suplican por el retorno de Tyson Chandler, que vuelva a aportar esa actitud defensiva y esa intimidación en la pintura que brilla por su ausencia con Bargniani en la posición de center.

Ahora la pregunta que se abre para el futuro de los Knicks es: ¿Y Carmelo, qué? Porque parece ser que Melo no está demasiado contento con la dinámica del equipo. Este verano es agente libre y los cantos de sirena que provienen de Los Ángeles no parecen disgustarle. ¿Habrá que pensar ya en la era post-Carmelo en los Knicks?

Pablo Rodríguez Roces (@pavlinrodriguez)

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