Por un Periodismo de calidad

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Del el 2 al 4 de diciembre se celebró en la sala de conferencias de la Facultad de Ciencias de Información de la Universidad Complutense el congreso internacional titulado “Otra información para cambiar el mundo: periodismo de calidad para el siglo XXI”, organizado por el Instituto de Periodismo Preventivo y Análisis Internacional (IPPAI), la plataforma 2015 y más y el Movimiento por la Paz (MPDP). En él se expusieron y anallzaron los problemas actuales de la profesión periodística y se trató de vislumbrar posibles soluciones. De entre los participantes, estuvieron presentes periodistas como Rosa María Calaf, Felipe Sahagún, Miguel Ángel Aguilar o Roberto Montoya, además de una amplia representación latinoamericana encabezada por la venezolana Klibis Marín, premio internacional BBC, y un espacio para los estudiantes con interesantes ponencias entorno a temas tales como la construcción de estereotipos raciales en el cine, el cómic y el videojuego social o las fuentes informativas.

Los organizadores del congreso tuvieron la oportunidad de contar con importantes figuras del periodismo, de amplia experiencia profesional. Es el caso de Rosa María Calaf, ex-corresponsal de TVE en Nueva York, Moscú, Roma o Pekín, entre otras ciudades de referencia mundial, que en 2008 se acogió al expediente de regulación de empleo de la cadena estatal, desvinculándose así del ente público. A pesar de esto, y como ella mismo comentó durante su ponencia, su actividad sigue siendo frenética, con un próximo desplazamiento a Australia sin fecha de regreso. Calaf es una periodista con mucho trabajo a sus espaldas, pero quizá lo más admirable de todo sea su energía y dinamismo en la actualidad, demostrando que la juventud no se corresponde necesariamente con la edad de cada uno. En su discurso, la periodista trató de desmitificar la figura romántica del corresponsal, afirmando que se mueve siempre en lo inesperado y que nunca puede controlar su propio tiempo. Calaf criticó los vicios del periodismo en el tratamiento de la información internacional, asegurando que “cada vez más, parece más importante estar en el sitio que saber algo”. Además, acusó al periodismo actual de caer en una “tendencia a la superficialidd y a convertir la noticia en espectáculo”. Echó en falta, por otra parte, más espacio en la programación televisiva para programas sobre información internacional, ya que su lugar en los telediarios es cada vez más reducido. En esta misma línea, y conjugando las nuevas tecnologías con la presión por la inmediatez, afirmó que “se está entrando en la dinámica de hacer periodismo de titulares”.

Debido también a su gran experiencia, fue igualmente destacable la intervención de Miguel Ángel Aguilar. El periodista relató sus propias vivencias, desde sus estudios en Ciencias Físicas por tradición familiar a su vocación periodística y sus primeros pasos en el desaparecido Diario Madrid. Precisamente de sus estudios científicos proviene su trabajo en el libro de reciente publicación Sobre las leyes de la física y la información, del que extrajo para su explicación a los allí presentes lo que ha bautizado como Ley de la gravitación informativa. Según esta ley, el valor de una noticia se deduce de los intereses en el lugar de los hechos por los intereses del lugar donde se ubica la redacción del medio entre los dos intereses al cuadrado, y todo ello multiplicado por el factor de rareza. Por tanto, tiene en cuenta esta fórmula los factores de proximidad y de originalidad, destapando así los puntos débiles del periodismo, por los cuales una desgracia menor en nuestra zona resulta más importante que una catástrofe a gran escala en un país lejano, o convierte en noticiable lo banal, aunque curioso, dejando de lado mejores noticias quizá más habituales, pero no por ello menos válidas. Con un carácter sencillo, irónico y a veces encendido,  con  ese espíritu propio del tertuliano con mucho que decir y denunciar, el periodista desarrolló una exposición enriquecedora.

Destacó también la juventud y el buen hacer de profesionales como Iñigo Herráiz, editor de La 2 Noticias, o Thilo Schäfer, jefe de la sección internacional de Público. A través del carácter alternativo sus medios aportaron una nueva visión en búsqueda de un periodismo de calidad. Y es que La 2 Noticias se ha venido caracterizando por su independencia y su singularidad a la hora de tratar temas distintos a los marcados por la agenda. Por su parte, el diario Público también ha apostado por salirse de lo convencional. Como ejemplo, Thilo Schäfer reivindicaba el tratamiento por parte de su periódico de los conflictos en Sri Lanka, cuando otros medios apenas se preocuparon. En cuanto a la crisis del periodismo, Iñigo Herráiz denunciaba la existencia de  “falta de respeto de muchos directivos por la profesión y falta de respeto de muchos profesionales por su trabajo”. En definitiva, presiones comerciales que afectan a la labor periodística y falta de profesionalidad o quizá a una posible desconsideración interna de la profesión, cada vez peor vista por el resto de la sociedad. En otra ponencia estuvieron presentes los periodistas Pedro Antonio Navarro, especialista en informacion internacional y redactor de El Siglo, y Ferrán Montesa, director general de la edición española de Le Monde Diplomatique, periódico caracterizado por un autoimpuesto límite de publicidad con la finalidad de mantener una independencia que asegure la calidad del periodismo de reflexión. Precisamente, Ferrán Montensa criticaba la devaluación de este estilo periodístico y ponía en duda el periodismo ciudadano, desde el punto de vista por el cual no todo el que escribe a través de internet puede ser considerado periodista. Junto a Pedro Antonio Navarro, apostó por la idea de que el periodista debe ser el intermediario entre la información y la sociedad.

Se dio una importante participación latinoamericana en el congreso. Muestra de ello fue la estupenda presentación de Klibis Martín, venezolana, premiada internacionalmente por la BBC. La periodista, con un punto de vista más optimista que el resto de los ponentes, rompió una lanza a favor de las nuevas tecnologías y el periodismo ciudadano, afirmando que “internet ha demostrado a los medios tradicionales su insuficiencia e incapacidad para escuchar y darle voz a los ciudadanos”. Defendió la idea de internet como quinto poder, que puede llegar a sustituir al periodismo tradicional, tradicionalmente considerado cuarto poder pero ahora más que nunca acorralado por las presiones económicas y políticas a las que se encuentra sometido. Cabe resaltar por otra parte los dos documentales proyectados. El primero, realizado por el IPPAI, que cubría en profundidad el conflicto palestino-israelí, con una serie de entrevistas a los habitantes de la zona o a expertos directamente relacionados con el conflicto. También se proyectó el documental “Vivir bajo las bombas”, de Flavio Signore.

Destacaron igualmente las ponencias realizadas por jóvenes investigadores, fruto de sus trabajos finales en el Título de Especialista en Información Internacional y Países del Sur que se imparte en la facultad. Pablo Garmón realizó una interesante ponencia titulada 24 mentiras por segundo: la construcción del enemigo a través del estereotipo racial en el cine, en la que sostenía la teoría de que la creación de estereotipos siempre ha tenido un objetivo deshumanizador, dirigido a concienciar a un pueblo que, unido por la causa común, llega a ver a el enemigo como a un monstruo, justificando así cualquier ataque o guerra. Por otro lado, Jairo Marcos y Mª Ángeles Fernández presentaron su investigación Asi ven ÁfricaS nuestros informadores, en la que hicieron un exhaustivo repaso al tratamiento de la información sobre el continente africano en los medios de comunicación españoles, que prácticamente brilla por su ausencia.

Quizá el congreso dejó un sabor amargo y desesperanzador, con más quejas y críticas que propuestas y soluciones. De todas formas, es  esencial el reconocimiento de un problema antes de poder solucionarlo, y estas jornadas han servido para analizar una vez más la salud del periodismo, una profesión de gran responsabilidad social que debe cuestionarse ciertos hábitos si quiere mantener su naturaleza y calidad.

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Congreso Internacional: Otra información para cambiar el mundo. Periodismo de calidad para el siglo XXI

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