Por un comercio justo

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En tiempos de crisis, se buscan alternativas. El comercio justo se ha convertido en una oportunidad para sanear el sistema económico predominante. Gracias a esta iniciativa millones de personas reciben una remuneración justa, a la vez que se promueve un mercado global más ético y moral.

El eje vertebrador de esta propuesta reside en la necesidad de cambiar las reglas del mercado internacional, que se enriquece mediante el empobrecimiento y la explotación de los más desfavorecidos. A través del comercio justo se asegura a los productores un precio mínimo de compra para poder trabajar y vivir de manera digna.

Artesanía, ropa, libros y, principalmente, alimentos configuran la oferta del comercio justo. Hace algunos años encontrar este tipo de productos era complicado, pero gracias al aumento de la demanda se ha conseguido integrarlos en grandes superficies y supermercados. Se trata de productos de calidad que no sólo aseguran una justa remuneración de sus productores, sino que luchan contra la explotación de la mujer y la contaminación del medio ambiente.

Aún existe cierto recelo en los consumidores a la hora de comprar estos productos. Quizá la primera barrera sea su precio, más elevado que en el caso de las marcas blancas, todo un inconveniente en tiempos de crisis, cuando el ahorro se convierte en una prioridad para las familias. Sin embargo, deberíamos considerar que, aportando nuestro granito de arena, ayudaremos a cambiar un modelo económico que se ha comprobado injusto.

Según datos de la ONU, alrededor de 65.000 empresas transnacionales controlan el treinta por ciento de la actividad económica mundial. Dichas empresas no aportan ni el uno por ciento de la fuerza laboral empleada. Estas cifras muestran un modelo económico que fomenta la explotación y la precariedad de los trabajadores, en especial en los países empobrecidos, donde la fuerza física es la única forma de subsistencia. El comercio justo es una alternativa, una apuesta por un mercado más ético.

Fotografía: Owen Franken/CORBIS

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