¿Por qué el amor lleva la impronta del fracaso?

0
276

Erich Fromm , uno de los psicoanalista más influyente del S.XX , y pensador con gran capacidad de análisis profundo , además de una plasmación simple y transparente en sus conceptos, dejó en su haber un legado de libros muy ricos en contenidos, pero me referiré en estas líneas a uno en especial, que preguntando a amigos y conocidos, he observado que no han leído y pienso que es un libro obligatorio para aquellos que disfrutan con la lectura y los que se inician en ella.

Me refiero a su obra El arte de amar. El libro comienza con una bella cita de Paracelso que introduce al lector en las páginas de desarrollo de la creación e invita a una reflexión. Dice lo siguiente: “Quien no conoce nada, no ama nada. Quien no puede hacer nada, no comprende nada. Quien nada comprende, nada vale. Pero quien comprende también ama, observa, ve… Cuanto mayor es el conocimiento inherente a una cosa, más grande es el amor…Quien cree que todas las frutas maduran al mismo tiempo que las frutillas nada sabe acerca de las uvas.”

El libro no es un manual de enseñanzas en el arte de amar, es más Fromm advierte desde un principio que el amor es un sentimiento complejo independientemente del grado de madurez alcanzado por el individuo. Y la finalidad de la obra es convencer al lector de que todos sus intentos de amar están abocados al fracaso, a menos que intente del modo más activo desarrollar su personalidad de manera total y completa; y que el amor individual no se logra sin la capacidad de amar a los demás humanos, al prójimo y sin dosis de humildad, fe, coraje y disciplina.

La primera pregunta que lanza Fromm al lector es si el amor es un arte. Expresa que para casi la mayoría de las personas no hay nada que aprender del amor porque para esta mayoría el problema del amor consiste fundamentalmente en ser amado y no en amar. De ahí, el problema de cómo lograr ser dignos de amor. Para el autor, los caminos que escogen el hombre y la mujer para conseguir tal empresa se manifiestan de forma diferente. Mientras el hombre busca alcanzar éxito, poder y riqueza para conseguir una posición social elevada, la mujer presenta la particularidad de su intento en ser atractiva a través del cuerpo, la ropa, etc. En definitiva, en nuestra cultura lo que equivale a ser amado se resume en una mezcla de popularidad y sex-appeal.

En todo momento de la lectura del libro no hay que perder de vista que Erich Fromm es un pensador del siglo XX , y que puede quedar desfasado y anticuado en sus pensamientos, al igual que mostrar una visión clasista por su formación humana, prisma de la vida y devenir de se propia historia y experiencia. No por ello, deja de ofrecer análisis y reflexiones interesantes, fascinantes y de gran calado.

Analiza como la gente cree que amar es lo sencillo y encontrar el objeto apropiado para amar, lo difícil. Explica las causas de esta actitud característica en el desarrollo de la sociedad moderna, habla de la transformación de la era victoriana donde el amor no era fruto de la espontaneidad y el matrimonio se concertaba a través de intermediarios y contratos. Y llega a las últimas generaciones, donde el concepto de amor romántico se ha universalizado prácticamente al completo en Occidente: de la experiencia personal se contrae matrimonio. Este nuevo concepto de la libertad en el amor cede importancia al objeto frente a la función. Llega a la conclusión de que en una sociedad donde todo se compra y la base que sustenta a la misma es el mercado, lugar en el que se realiza la compra-venta, se ha extrapolado a la mercantilización de las relaciones humanas, es decir, “enamorarse” se traduce en querer hacer un buen negocio y parte del deseo de encontrar un objeto atractivo desde el punto de vista social y al mismo tiempo ofrecer unos valores y potenciales deseables, dentro de los límites impuestos por los propios valores de intercambio de los humanos en cuestión. Así dos personas se enamoran cuando sienten que han encontrado el mejor objeto disponible en el mercado.

El autor habla también de la confusión que se establece de la situación inicial de enamorarse y la de permanecer enamorado, entre otras muchas cuestiones, pero aquí me detengo. Termino el escrito, invitando al lector que desconozca esta obra y la prolífica creación que nos dejó Fromm , a sumergirse en ella y beber parte de sus conocimientos. ¡Buen viaje!.

Fuente de la imagen:
http://fcom.us.es/blogs/vazquezmedel/files/2009/01/erich-fromm.jpg

Dejar respuesta