Por primera vez el villano gana la batalla

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Superhéroes y villanos se han visto las caras en la gran pantalla en más de una ocasión con un claro sentimiento positivo a favor de los buenos. Sin embargo en ‘Megamind’ podemos apreciar que las cosas no son siempre como parecen, que dentro de la gama de tonos negros y blancos también existen los grises.
La película de animación narra la historia del protagonista que da nombre al film, ‘Megamind’. Un súper villano con poca suerte, vencido por Metro Man en la mayoría de las ocasiones y que intenta conquistar la ciudad de Metro City por todos los medios. Mientras que su archienemigo ha crecido en la gloria y con grandes poderes, el joven de cuerpo azul y prominente cabeza ha tenido que conformarse con un ingenio predilecto que le hace ser temido en lo que mejor sabe hacer: el mal.

Sin embargo no es oro todo lo que reluce. Ni Metro Man es tan bueno, ni Megamind es tan malo. Cansado de no tener una vida y de estar siempre al servicio de los demás, Metro Man fingirá su propia muerte para por fin ser libre. Megamind descubre el amor, la amistad y la complicidad con otra persona aparte sus secuaces, lo que le hará cambiar. Harto de perder y ser derrotado, da un vuelco a su trayectoria convirtiéndose en el héroe que todos esperaban que nunca sería. El malo, en está ocasión, vence a otro malo – Titan – y consigue a la chica.

Aparte de contar con las voces de un amplio repertorio de estrellas del celuloide como Will Ferrell, Brad Pitt, Tina Fey o Ben Stiller, ‘Megamind’ no destaca por ello. Tiene una historia bien contada, un secuaz a la altura de un gran villano y unos efectos especiales sobresalientes. Es el apartado técnico el que sobresale por encima de cualquier otro con detalles impresionantes en cada fotograma del filme. Importante una banda sonora conocida por casi todo el mundo, que sabe colocar cada canción en el instante clave de la narración.

Aunque algunos podían esperar algo más de una película con un tratamiento narrativo visto en otras ocasiones, lo cierto es que ‘Megamind’ promete lo que cumple: diversión, espectáculo y un buen rato. El 3D sería un claro desperdicio en una película así, preparado para dar mucho más y no solo ver simples monstruitos azules con ganas de revancha.

Superhéroes y villanos se han visto las caras en la gran pantalla en más de una ocasión
con una claro sentimiento positivo a favor de los buenos. Sin embargo en ‘Megamind’
podemos apreciar que las cosas no son siempre como parecen, que dentro de la gama de
tonos negros y blancos también existen los grises.
La película de animación narra la historia del protagonista que da nombre al
film, ‘Megamind’. Un súper villano con poca suerte, vencido por Metro Man en la mayoría de
las ocasiones y que intenta conquistar la ciudad de Metro City por todos los medios. Mientras
que su archienemigo ha crecido en la gloria y con grandes poderes, el joven de cuerpo azul y
prominente cabeza ha tenido que conformarse con un ingenio predilecto que le hace ser temido
en lo que mejor sabe hacer: el mal.
Sin embargo no es oro todo lo que reluce. Ni Metro Man es tan bueno, ni Megamind
es tan malo. Cansado de no tener una vida y de estar siempre al servicio de los demás Metro
Man fingirá su propia muerte para por fin ser libre. Megamind descubre el amor, la amistad y
la complicidad con otra persona aparte sus secuaces, lo que le hará cambiar. Harto de perder
y ser derrotado, da un vuelco a su trayectoria convirtiéndose en el héroe que todos esperaban
que nunca sería. El malo, en está ocasión, vence a otro malo – Titan – y consigue a la chica.
A parte de contar con las voces de un amplio repertorio de estrellas del celuloide como
Will Ferrell, Brad Pitt, Tina Fey o Ben Stiller, ‘Megamind’ no destaca por ello. Tiene una
historia bien contada, un secuaz a la altura de un gran villano y unos efectos especiales
sobresalientes. Es el apartado técnico el que sobresale por encima de cualquier otro con
detalles impresionantes en cada fotograma del filme. Importante una banda sonora conocida
por casi todo el mundo, que sabe colocar cada canción en el instante clave de la narración.
Aunque algunos podían esperar algo más de una película con un tratamiento narrativo
visto en otras ocasiones, lo cierto es que ‘Megamind’ promete lo que cumple: diversión,
espectáculo y un buen rato. El 3D sería un claro desperdicio en una película así, preparado
para dar mucho más y no solo ver simples monstruitos azules con ganas de revancha.

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