Por favor, imprima esa estatua

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Seguro que todo el mundo está de acuerdo en que el negocio audiovisual está virando hacia el camino de las tres dimensiones. Las televisiones, los juegos, los teléfonos móviles o el cine ya lo ofrecen como lo último en tecnología. Sin embargo, la fiebre por los volúmenes no acaba ahí: lo siguiente pueden ser las impresoras.
Las impresoras son unas máquinas que en esencia no han cambiado demasiado en los últimos años. Se han mejorado aspectos funcionales de ellas, como la calidad de la impresión o la velocidad a la que trabajan; también se han incorporado las últimas mejoras tecnológicas como el WIFI o el Bluetooth. Sin embargo, el objetivo siempre ha sido el mismo: plasmar un texto o una imagen en la cara de un papel.
Seguro que muchos profesionales de distintos sectores no se conforman con esto.

Un nuevo avance ya es posible gracias a las impresoras en 3D. No estamos ante un concepto nuevo (lleva trabajándose desde mediados de los años 90), sin embargo es ahora cuando se están empezando a mostrar proyectos muy prometedores. ¿Y cómo funciona? Básicamente es una impresora normal que puede trabajar moviéndose en tres ejes (alto, ancho y largo) y que para imprimir no utiliza tinta, sino resinas de plástico. El funcionamiento es simple: se pone una capa encima de otra hasta que se termina la figura. El resultado es una figura perfectamente sólida y con todo lujo de detalles.

Los usos que podemos sacar a esta máquina son variados, aunque prácticamente todos se enfocan hacia un uso profesional de la misma. Por ejemplo un diseñador de coches podría utilizarla para sacar a una maqueta a escala de su último trabajo, y comprobar así la resistencia al aire del mismo. ¿Cuál es la pega? Evidentemente el precio, al tratarse de una tecnología nueva estamos ante máquinas muy costosas (del orden de 40.000€) que también utilizan recursos caros (el “cartucho” de plástico llega a los 800€).

Fuente de las imágenes:
Xataka (http://www.xataka.com)

2 Comentarios

  1. Y lo que está por venir…

    Pronto podremos oler las flores de una película que estemos “viendo” en nuestro tv… y vaya a saber uno cuántas cosas más que ni imaginamos…

    ¡Interesante!

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