Pogos y palmeras en la Siroco

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Ayer era un día importante para Hazte Lapón. La presentación de Bromas privadas en lugares públicos venía haciendo ruido desde hace unos meses y se había intensificado las últimas semanas. Tras cuatro EP’s, los lapones se sentían con ganas de tener su primer LP y de que sus seguidores pudiesen disfrutar de unas composiciones más maduradas.

Hazte Lapón, durante la presentación de su primer disco en SirocoPara la presentación en directo escogieron el feudo y el buen hacer de La Fonoteca en su cita mensual en la sala Siroco. Pasadas las 22.00 y como primer plato pudimos disfrutar del grupo madrileño Somos La Herencia. Quizás, al principio, la unión entre estas dos bandas sonase un poco díscolo, ya que su sonido se encuentra muy distante, pero es interesante y gratificante que bandas divergentes se apoyen mutuamente y amplíen la escena musical madrileña.

Somos la Herencia suenan gamberros, potentes, oníricos en sus letras pero desgarradores en su espíritu. Una esencia que comienza a crear tendencia en los directos gracias a grupos que comparten esta idea, como son Juventud Juché, Tucán o Pan y Toros, entre muchos otros. Con frases como “hay que devolver la arquitectura al hombre”, “todo progre siempre consigue un buen trabajo” o “la guerra acaba con el paro”, uno se da cuenta de que la realidad a veces se interpreta mejor desde la música. De sonoridad potente y de presencia punk, el quinteto puede alardear de tener un buen puñado de seguidores que grita, corea y no deja de saltar en el pogo, al cual incluso el grupo llegó a tirarse un par de veces, llegando a perder el micrófono. Con una voz oscura que puede recordar a Derribos Arias o a Décima Víctima donde hay tiempo para la poesía, el gamberrismo deslenguado y las declaraciones políticas. Un grupo joven con muchas ganas y sin límites. SIn duda, hay que mantener una atenta mirada sobre ellos y abrir bien los oídos con canciones como “La nueva fe del horror”.

Tras el ambiente creado por Somos la Herencia parecía que el sonido de Hazte Lapón iba a quedar menos agresivo y fresco, pero con el paso de los acordes y las melodías, y sobre todo por la voz de Lolo, la gente no perdió un ápice de intensidad. Se nota que el grupo, con una formación ya fija desde hace dos años, se siente más cómodo, aunque los nervios y algún desafine se notaron en el sonido, quizás por falta de ensayo, ya que este LP contiene multitud de arreglos que dificultan su presentación en directo. Pero no por ello los lapones dejan de ser una genialidad de propuesta. “Muerte en Bangkok”, “Memoria boomerang” y “Carne Tártara” fueron las canciones que mejor sonaron, quizás las más interesantes del disco, destacando esta última por encima del resto.

Para el directo recurrieron a una trompetas y un violín, el de Pili, habitual colaboradora de Klaus & Kinski. Puede que la necesidad de plasmar lo matices del estudio al directo hizo que todo se volviese un poco más homogéneo de lo habitual y algunas canciones perdiesen su porcentaje de identidad. Otra de las colaboraciones que pudimos vivir fue la de Raúl Querido, artífice de la producción del nuevo material, que subió al escenario para toquetear un poco el sintetizador en “Sólido”. El público no dejó de tocar las palmas, bailar y cantar las letras de canciones como “Torpeza psicomotriz o su hit y carta de presentación, “Métodos anticonceptivos”.

La dificultad de presentar en directo Bromas privadas en lugares públicos reside en que el grupo ha estado aproximadamente un año grabando y preparando el disco, lo que hace que en unas pocas horas no se pueda plasmar de igual forma. Por ello, esperamos que poco a poco y directo a directo se puedan ir limando asperezas y saber que Hazte Lapón es uno de los grandes grupos de la escena madrileña.

Fotografía de Elena Matías

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