Planet 51. La película española de otro mundo

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Planet 51 lo tiene todo para ser una superproducción: un enorme dineral invertido, una campaña de promoción espectacular, una historia original y divertida… Todo menos su nacionalidad. En este caso la película de animación por la que Sony ha apostado para uno de los fines de semana más fuertes del año en Estados Unidos es española.
Al principio nadie les tomaba en serio. Ser español en el mundo de la animación no es ninguna baza y para Jorge Blanco y su equipo incluso fue, al principio, una traba. Tras múltiples viajes infructuosos a Los Ángeles para encontrar distribuidor, Planet 51 llegó incluso a ver cómo Dreamworks trataba de robarle la idea. Bajo el título They came from Earth el gigante sacaba a la parrilla un proyecto con el argumento de la española Planet 51. Finalmente Blanco salió airoso del asunto, eso sí, abogados mediante, y ha sido Sony quien ha apostado por la superproducción para competir con el Blockbuster Luna Nueva el fin de semana del 20 de noviembre, uno de los más fuertes del año en Estados Unidos por ser el anterior a Acción de Gracias. En España tendremos que esperar una semana más, y la tendremos el viernes 27 de noviembre en nuestras pantallas.

Con un presupuesto de 55 millones de euros, Planet 51 se ha convertido en la producción más cara del cine español, superando al Ágora de Amenábar en 5 millones. A esa cantidad hay que sumar, además, los más de 15 millones invertidos en el videojuego de Ilion Studios y los 150 de promoción internacional.

Planet 51 cuenta la historia de una invasión alienígena muy especial, ya que sucede a la inversa. En este caso será el astronauta terrícola Chuck Baker quien aterrice con su nave espacial en Planet 51, un mundo poblado de criaturas verdes que viven estancadas en un ambiente muy similar a los años 50 estadounidenses.

Es fácil deducir por qué los habitantes de Planet 51 viven de forma permanente en esta década precisamente. Será en 1950 cuando, aquí en la Tierra, llegue el hombre a la Luna cinematográficamente hablando. Primero aparecerá Con destino a la Luna y, meses más tarde, Cohete k-1. Ya en este primer año de los cincuenta se aprecia cómo el público, cansado de tanto monstruo de novela, busca nuevas emociones más allá del planeta Tierra.

Se desencadena así el boom de los viajes al espacio y los monstruos extraterrestres. El pistoletazo de salida lo da Robert Wise en 1951 con Ultimátum a la Tierra y poco a poco seguirán apareciendo legendarios largometrajes que, con el tiempo, se han convertido en indispensables del género, como Invasores de Marte y La guerra de los mundos entre muchísimos otros.

Siguiendo este patrón, los habitantes de Planet 51 viven en un mundo donde la película del momento, Humaniacs II, habla sobre una aterradora invasión humana, atmósfera propicia para teorías de lo más conspiranoico, ¿les suena?

Planet 51 es un universo de prosperidad, casas con jardín, barbacoas y vallas blancas. Universo, eso sí, con un marcado carácter alienígena. Todos los elementos que aparecen en la película han sido diseñados con tres formas básicas, círculos, esferas y platillos, para adaptar los Estados Unidos de los años 50 a un estilo más alienígena. Además, y para los ojos más avispados, en el film podemos encontrar numerosos homenajes al cine de ciencia ficción, yendo desde E.T. a la legendaria Cocoon.

De momento Planet 51 puede presumir de ser una de las 20 películas preseleccionadas para luchar por el Oscar a la mejor película de animación. En el polo opuesto nos encontramos con otra española, El lince perdido, que con una inversión mucho más modesta se encuentra también entre las 20 candidatas. Sin embargo, y a pesar de haber superado la primera criba, a ambas películas les espera un arduo camino, ya que entre la competencia encontramos títulos como Up, Ice Age 3 o Los mundos de Coraline.

Fuentes del texto:
http://www.elpais.com
http://www.publico.es
http://www.planet51.com
http://www.ilion.com
Fuente de las imágenes:
http://www.filmclub.es
http://www.animacion.cinequo.com

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