Perdone, ¿cómo dice?

1
289

Apenas lleva ocho meses y medio en la Casa Blanca pero el comité de los Nobel considera al presidente norteamericano Barak Obama claro merecedor del premio Nobel de la Paz de este año. Contra todo pronóstico los miembros del jurado le han otorgado este galardón “por sus extraordinarios esfuerzos para fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos”.
Parece que el comité cambió la metodología sin avisar, a juzgar por los acontecimientos ahora se premia el esfuerzo y no la eficacia, se premian las palabras bonitas, pero no los hechos empíricos, las buenas intenciones y no el producto de ellas. Y lo peor es que no nos habíamos enterado.

La explicación oficial, publicada en el sitio web de la fundación Nobel no menciona ni un solo logro tangible. Podríamos decir que el galardón se debe a sus grandes discursos y a su capacidad de “enamorar” a su público, pero claro, ante esto, quizá deberían inventar un nuevo premio que sea al arte de la oratoria. Porque hasta el momento, es lo único claro que ha hecho el presidente norteamericano. Ha dialogado con líderes y ciudadanos y parece estar cargado de buenas intenciones, pero por el momento son solo eso, buenas intenciones. Sin embargo y paradójicamente el premio le llega a Obama cuando, dentro de Estados Unidos, empieza a cuestionarse seriamente el acierto de sus principales decisiones, tanto internacionales como nacionales y cuando su reconocida popularidad empieza a decrecer. El último ejemplo fue la derrota de la candidatura de Chicago para la celebración de los Juegos Olímpicos.

No debemos de olvidar que estamos hablando del presidente de la primera potencia mundial, la que destina un presupuesto altísimo al campo militar y que, por si a alguien se le había olvidado, aún no respeta los derechos humanos, manteniendo en algunos de sus estados la pena de muerte.

¿Un presidente que no abole la pena de muerte es merecedor de un premio otorgado históricamente a personajes volcados por la Paz y conseguidores de ella?, realmente es difícil de creer si entendemos que la elección se ha llevado a cabo sin influencias políticas de ningún tipo.

Sin embargo, Obama no ha sido el único presidente de EEUU en obtener este premio, lo consiguieron también Roosevelt, Wilson y Carter, pero nunca antes se le había concedido a alguien que llevara tan poco tiempo en el poder, ¿será Obama el primero que se gane el Nobel de la Paz años después de conseguirlo?.

1 Comentario

Dejar respuesta