Peor que los Picapiedra

4
529

Al finalizar la Primera Guerra Mundial, España se las prometía muy felices. La neutralidad de nuestro país supuso, entre otras cosas, un auge económico considerable. Pronto la realidad se mostró muy distinta. La culpa la tuvo la inflación. Las alzas de precios de los primeros momentos son atribuidas a un gap inflacionista por (no hay que descubrir las Américas) desfase entre la demanda efectiva y la oferta de productos. A partir de 1917, la inflación sería de costes: los incrementos salariales fueron trasladados a los precios. Los salarios fueron ligeramente aumentados, los precios crecieron desorbitadamente (sólo durante la guerra, un 15%).

Becado por la Junta de Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (precedente de las actuales becas Erasmus), el economista Francisco Bernis viajó por Europa en 1919 para estudiar las consecuencias económicas de la guerra. Señala Bernis: “Las exportaciones españolas se han hecho a costa de la desnudez de los españoles y del hambre de los españoles”.

Como último apunte histórico, cabe señalar que las clases obreras se hartaron y, en agosto de 1917, UGT y CNT convocaron una huelga general revolucionaria.

A partir del 1 de enero de 2011, la Tarifa de Último Recurso (TUR) de la luz subirá un 9,8% para cerca de 17 millones de usuarios. Para un consumidor medio de electricidad, el encarecimiento supone un incremento medio de 3,2 euros/mes, y de 38,4 €/año. El encarecimiento en las tarifas de gas lo ha fijado el Gobierno en un 3,9%. Renfe sube un 3,1% los Cercanías y un 2,3% el AVE.

Según el Instituto Nacional de Estadística en 2009, el 13,7% de los hogares españoles manifestó llegar a fin de mes con mucha dificultad. El 19,5% de la población residente en España estaba por debajo del umbral de pobreza relativa en 2009. De esta encuesta también es interesante señalar que la mayor tasa de pobreza correspondió a los mayores de 65 años. No hace falta indicar que las condiciones económicas han empeorado en 2010, y que, cuando salgan los datos de este año, los porcentajes, desgraciadamente, se habrán incrementado para mal.

Como en 1917, estamos viviendo una auténtica crisis económica, política y social. No hace falta ser Adam Smith o Leopoldo Buendía para ver que la balanza está desequilibrada, que los cambios son a peor, y que los españoles las vamos a pasar aun más putas. Cada vez somos más pobres, y cada vez nos empobrecen aun más. A este paso, vamos a vivir como los Picapiedra.

Para ahorrar en luz, en mi piso de estudiantes ya estamos pensando en utilizar velas. Para ahorrar en gas, lo mismo recurrimos a hogueras en el Parque del Oeste (siempre y cuando no corramos riesgo de multa). Para ahorrar en transporte, hemos optado por la bicicleta y por el maratón (eso sí, lejos de Marta Domínguez). En mi piso, todos nos apretaremos el cinturón. Así, con lo que ahorremos en diez meses, lo mismo nos podremos plantar en la entrada de un DVD.

Y menos mal que no soy ni pensionista ni fumador… ¡Ay, qué miedo!

Feliz 2011. Que la ruina se apiade de todos nosotros.

Fuentes de las imágenes:
http://www.lv16.com/r6/archivos/noticias/img/06-07-05_inflacion2.jpg
http://www.tarotluz.com/velas.html

4 Comentarios

  1. Feliz entrada de año Jesús! Aunque sea verdad que las pasamos putas, te diré que lo importante no es nunca como se empieza un año, sino como se acaba. Ayer brindando me acorde de ti y brindé por un 2011 más generoso por todos. Porque con buenas intenciones no se consigue nada, pero siempre es el primer paso. Un abrazo enorme!

Dejar respuesta