“Paul”, un extraterreste distinto

2
386

¿Consigue “Paul” lo que a priori promete? Lo tiene todo para ser una de esas películas que hace que te partas de risa y te mantenga entretenido y soltando carcajadas durante toda la proyección: un protagonista descarado, sinvergüenza y , para más inri, extraterrestre que huye del gobierno; se cruza con dos frikis de los ovnis, a los que dan vida Simon Pegg y Nick Frost, los nuevos reyes de la comedia británica desde que triunfaron con la desagradablemente divertida “Zombies Party” y para rematar la faena los persiguen unos hombres de negro capitaneados desde la sombra por la mísmisima Sigourney Weaver, que de aliens sabe mucho, y en la carretera por Jason Bateman, otro cómico, esta vez americano, que deslumbró en las ya míticas series “Valerie” y “La familia Hogan” o en las más recientes “Juno” o “Hancock”.

La respuesta en un rotundo NO. Uno ya lleva a sus espaldas un gran número de historias de extraterrestres y otro tanto de “road movies”. Uno espera algo más que una historia previsible, alguna gracia escatológica por parte del bichejo y giros argumentales que no sorprenden. Se nota que los actores le ponen ganas, sobre todo la chica Kristen Wiig, pero es la misma historia que ya nos contó Spielberg con su “E.T” y que magníficamente parodian los guionistas, que resultan ser también Pegg y Frost.

Porque lo mejor de “Paul” son los constantes guiños a su público potencial: los frikis y para ser exactos los que se gastarían una fortuna en hacer el viaje de sus sueños para asistir a la mítica reunión friki de la Comic-Con de San Diego y recorrer por carretera y en caravana los sitios con más avistamientos ovni en Estados Unidos, exactamente como sus dos protagonistas. Los guiños son constantes a su público: desde menciones al agente Mulder de “Expediente X” ( que reconozco que me hizo sonreír y me ganaron) hasta las conversaciones de Paul con Spielberg para darle ideas sobre su famoso E.T. Lástima que no se centren más en la historia de la llegada y cautiverio de Paul y no hayan dejado más en un segundo plano la típica persecución por carretera que no mantiene el interés en la historia y termina dejando una sensación de “esto ya lo he visto”.

En un verano cargado de superhéroes, magos y comedias ñoñas, se agradece algo distinto, pero “Paul” no será la revelación en el verano más competitivo que se recuerda y no hace tanta gracia como se preveía.

Fotos: www.ecartelera.com

2 Comentarios

  1. Desvelas gracias de la película que creo que el espectador debería descubrir él mismo durante el visionando de la cinta. Me refiero, por ejemplo, a la aparición de Sigourney Weaver o a las conversaciones de Paul con Spilberg. Te sorprenden si no te las esperas, contándolas pierden ese efecto.

    En mi opinión Paul no pretende sorprender con el guión, al contrario, una de las gracias que tiene es que en el fondo es una película más dentro de las del género que parodia.

    En el fondo lo que hace no es sino rendir homenaje a todas aquellas viejas películas que soñaban con la existencia de seres vivos más allá de nuestro planeta Tierra.

    Por esto, Paul consigue con creces su objetivo.

Dejar respuesta