Pasajero: “La vida consiste en llegar hasta un punto, romper y volver a empezar de cero”

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Cuando una puerta se cierra, otra se abre. De las cenizas de los desaparecidos Zoo, referentes del hardcore madrileño, nació a mediados de 2010 la idea de una nueva banda que, con el tiempo, terminaría convirtiéndose en Pasajero, una de las apuestas más atractivas del panorama musical. Dos años después, el grupo formado por Daniel Arias (bajo y voz), Josechu Gómez (batería), Eduardo Martín (guitarra) y Edu R. Paynter (sintetizador) afronta su puesta de largo con la edición de un EP producido por Manuel Cabezalí y que cuenta con la colaboración de amigos como Jorge González (Vetusta Morla), Nahúm García, Álex Ferreira o Víctor Couceiro (Havalina).

A pocas horas de su concierto en la sala El Sol de Madrid, Arias y Gómez, los dos miembros fundadores de esta prometedora banda, contestaron a las preguntas de La Huella Digital.

 ¿Cómo nace Pasajero?
Arias.
Aunque no tenía nombre, Pasajero se crea al día siguiente de la disolución de Zoo, a mediados del 2010. Josechu y yo habíamos tocado en esa banda y, como habíamos estado muy guay, y decidimos seguir tocando juntos.

¿Costó mucho completar la banda?
Gómez
: Eso fue realmente secundario. Yo me metí en la grabación de Nudozurdo, con el Tara Motor Hembra, y mientras tanto Dani se dedicó a componer. Una vez que terminé de grabar ese disco y Dani tenía los temas, empezamos a buscar. Al principio se unió a nosotros Nahúm García, antiguo bajista de Havalina y uno de nuestros mejores amigos. Estuvimos ensayando con él, pero tenía otros proyectos. Luego pensé en otro amigo de hace unos años, Eduardo Martín, que tocaba la guitarra en Gizmo. Se lo propuse y le apasionó la idea. La llegada del otro Edu (R. Paynter), surge de hablar con Dan Hammond, de La Casa del Árbol. Le preguntamos por alguien muy específico que supiera manejar sintetizadores. No queríamos un pianista, sino alguien que estuviera dedicado exclusivamente a sacarle sonido al sinte. Vino una tarde al local, se puso a tocar y nos encantó. Hubo muy buen ‘feeling’ desde el principio.

A. Quitando ese momento de Nahúm, que nosotros lo sentimos mucho porque es una persona a la que tenemos mucho cariño, todo ha ido bastante fluido. Edu, llegó al local y el primer día ya encajó perfectamente. Además, hemos conectado a nivel personal. Todo está yendo muy bien.

Antes de ponerse a componer, ¿tenían ya claro cómo iba a sonar este nuevo proyecto?
G. Bueno… Dani y yo notamos mucho ‘feeling’ en muchos aspectos desde el minuto cero en Zoo. Musicalmente, él viene del hardcore, un mundo bastante diferente al mío, que es el pop, pero ambos tenemos un punto en común y que estamos sabiendo desarrollar de puta madre. En el momento en que empezamos a mover las canciones fue una cuestión de matices. Teníamos más o menos claro que queríamos un sinte, queríamos que las guitarras sonaran grandes, que la base fuera muy definida y que los temas caminasen muy bien, con una base muy pegada y compacta. Todo eso sí estaba planteado. Una vez en el local, con dos miembros más aportando, la cosa crece. Bajo mi punto de vista, ha superado con creces lo que en un principio teníamos en mente.

A. De hecho, en los ensayos nos ha sorprendido la evolución de las canciones. Al principio, algunos bocetos se quedaron en el olvido, pero luego, al desarrollarlos entre tres o cuatro personas, de repente cogieron otro camino.

¿Fue bueno el entendimiento con Manuel Cabezalí, productor del disco?
A
. Total. El entendimiento con Manuel viene desde mucho antes de que apareciera Pasajero. Con Zoo ya nos fuimos de gira con Havalina y ahí nos enamoramos mutuamente. Luego hemos seguido manteniendo una amistad y, cuando decidimos grabar el disco, a él le apeteció la idea. A nivel musical, el desarrollo en el estudio ha sido increíble desde el minuto uno, tanto a nivel de entendimiento con la banda, los sonidos… todo. Y luego, a nivel personal, nunca había grabado un disco en el que me haya reído tanto.

G. Ni en el que se haya trabajado tantísimo y tan fácil. Fueron nueve días lo que tardamos en grabar doce canciones y a mí se me hizo hasta corto. Normalmente, grabar discos se te hace una puta eternidad y esta vez fue como “¿Ya?”.

A. Sentí una especie de tristeza cuando se acabó la grabación. Es como cuando eres pequeño y se acaba el verano.

Este miércoles presentan su primer EP con un concierto en la sala El Sol. ¿Para cuándo un disco largo?
G.
Con este EP queremos que la banda se dé a conocer. A pesar de que venimos de otras formaciones que más o menos funcionaron en su momento, Pasajero es algo absolutamente nuevo. Estamos haciendo las cosas despacito y con buena letra. Ahora hemos sacado estas cuatro canciones para enseñárselas a la gente, a nuestro amigos cercanos y a los que de cierta manera nos han seguido desde otras formaciones, para que sepan lo que estamos haciendo y luego sacar un largo dentro de unos meses.

El año pasado año ya ofrecieron algunos conciertos en Costello sin tener nada grabado. ¿Les sorprendió que todo funcionara tan bien?
G. Fue espectacular. Llegar de repente un lunes a Costello, salir al escenario y ver que la sala estaba absolutamente llena cuando no habíamos hecho nada, ni habíamos grabado el disco… Estábamos probando nuestras canciones para enseñárselas a nuestros amigos y, de repente, la movida se filtró. Al mes siguiente nos pasó exactamente lo mismo y en enero, ya con el disco grabado, de nuevo lleno. Encima, algunos de nuestros vídeos en Youtube alcanzaron más de quinientos ‘clicks’ en una semana. Estamos engañando bien a nuestros amigos (risas).

Tras llevar varios años en esto de la música, empezar de cero debe resultar duro, ¿no?
A. Creo que empezar de cero tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Las malas son que la gente no te conoce con el nuevo nombre, das un concierto y puede ser que no venga ni Perry, pero también te da ciertas libertades que están muy bien: a nivel estilístico, a nivel personal, de cómo afrontar la banda… La vida consiste en llegar hasta un punto, romper y volver a empezar de cero. Con Pasajero nos ha ocurrido esto y lo estamos pasando muy bien. Es positivo hacer lo que te dé la gana, sin ningún tipo de presión.

G. Dani y yo queríamos libertad absoluta en todos los sentidos, cero agobios. Por eso está siendo todo tan fácil. Siempre hay presiones, siempre te pones ciertas fechas, pero todo está siendo muy fácil. Esta vez, empezar de cero está resultando cojonudo.

La evolución es evidente, ¿piensan que sus antiguos seguidores aceptarán la música de Pasajero?
A.
Habrá gente que entenderá la evolución y habrá gente que no. Cuando nos hemos planteado hacer Pasajero no hemos pensado en que fuera igual que Zoo, pero tampoco hemos pensado en que fuera diferente. Hemos hecho la música que nos apetecía, la música con la que nos sentimos identificados y con la cual podemos escribir y contar las cosas que nos pasan. Habrá cosas que recuerden a nuestros anteriores grupos y otras que no tengan nada que ver, y creo que eso está bien. No hay que renegar del pasado, porque éste nos pertenece y está bien saber de dónde venimos, pero afrontamos el futuro arriesgándonos a hacer otro tipo de cosas.

G. Al que le gustaba Zoo también puede gustarle Pasajero. Lo bonito de la música es que está abierta a todo el que la quiera escuchar. No hay que poner etiquetas.

Según han anunciado, el concierto de este miércoles en El Sol promete ser algo especial, con varios invitados…
G.
Habrá una sorpresa, sólo digo eso. Y luego invitados. Para nosotros es muy especial porque es el pistoletazo de salida al proyecto más importante de nuestra vida, no solamente musical. Queremos que sea una presentación para nuestras familias y amigos y para la gente que nos viene siguiendo a nivel profesional durante estos últimos años. Va a ser un concierto muy cercano y muy especial. ¡Estáis todos invitados!

Pasajero, “Volverme a preguntar”
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=SEq3LgPrFFk[/youtube]

Imágenes cedidas por Janet the Planet
Vídeo: MaiteMoreno1

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