Paradójica Justicia

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Por desgracia, estamos bastante acostumbrados a escuchar que se cometen errores judiciales (llamémoslo así), ya sea durante el proceso, o bien, por la dudosa actuación de alguno de los jueces de turno.

La credibilidad del Estado de Derecho, a mi parecer, y por lo que observo, al de una inmensa parte de los ciudadanos, se sostiene sobre un hilo muy débil y fino. Día tras día, nos sorprenden noticias que podemos catalogar de tajante injusticia, y que nos hacen pensar que las normas están para infringirlas y no para acatarlas.

Alguno de los ejemplos más sonados es la reciente puesta en libertad del etarra Antonio Troitiño, condenado por el asesinato de 22 personas, tras haber cumplido únicamente 24 años de pena, sin llegar siquiera al límite máximo de cumplimiento, establecido en 30 años de prisión. ¿Cómo es posible que salga tan barato quitarle la vida a tanta gente? ¿Qué les queda a los allegados de esas víctimas si no pueden confiar ni contar con el apoyo de la Justicia?

Por otro lado, tenemos un caso antagónico, el de Miguel Montes Neiro, el reo común más antiguo de España, que cumple condena desde 1976 (35 años) por haber desertado del Ejército entre otros delitos, pero ninguno de ellos de sangre. Su familia pide clemencia debido a su delicado estado de salud, y asegura que ya ha saldado con creces su deuda con la Ley. Y bajo mi punto de vista, creo que está en lo cierto con lo exigido. Este señor ha pagado por sus actos y merece una segunda oportunidad. Sin embargo, queda demostrado que en este país no vale lo mismo la vida de las personas.

Numerosas sentencias han dejado conmocionada a la sociedad: en el año 2009, la dueña de un bar de copas en Barcelona fue condenada a 5 años de cárcel por contaminación acústica y daños a sus vecinos. Otro despropósito de la Justicia tuvo lugar en 2008, en el que a un grupo de chicos se le impuso una pena de 2 años por haber robado una pizza a un repartidor. Me dejan sin palabras tales desproporcionados castigos, y por el contrario, no concibo cómo se concede total impunidad y se absuelve a un individuo como “El Cuco” por el asesinato y violación de Marta del Castillo.

Estas formas de procedimiento reflejan la falta de sentido común de un Estado, que cada vez se halla más cerca de convertirse en un paraíso de delincuencia en el que se protege al infractor y se ataca (no con acciones, sino con la ausencia de éstas) a la víctima.

Fuentes del texto:
www.noticias.yahoo.com
www.europapress.es
www.andaluciainformacion.es
Fuente de la imagen:
http://www.radioelmundodigital.com/?page=Inicio

2 Comentarios

  1. Aqui la respuesta de un proyecto de futuro integrante del mundo de la justicia….muchas cosas habria que cambiar porque desde luego esto no funciona, estoy totalmente de acuerdo con lo que dices y espero que en algún momento llegue alguien con las sufiientes agallas de hacer algo importante respecto a este tema.

  2. Es un desastre la justicia de este pais. No nos olvidemos tampoco ni de Farruqito ni del Rafita, Qué vergüenza!!!! en el caso de Marta del Castillo tanto el Cuco como toda su tropa se han reido de los policias, de la justicia, de los familiares y de toda España. Estoy de acuerdo contigo Silvia. Cuando se empezara hacer justicia en este pais? Gracias.

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