Pálido reflejo

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palidoreflejoUna historia puede tener muchas formas de contarse. La que elige Martín Caamaño para su novela es diferente. Cada personaje aporta su parte al relato y en base a esos testimonios van hilándose los hechos y las personalidades. Las narraciones van y vienen en el tiempo pero todas hablan de José y de Nahuel.
Es la historia de un padre y un hijo construida desde los relatos y pensamientos de sus afectos. José, el padre, siempre ha sido un donjuán. Abandonó a su familia para irse a Río de Janeiro y con el tiempo ha formado allí otra familia, a la que vuelve a abandonar con su muerte. Nahuel está en Río visitando a su padre como cada año. Su vida empezará a cambiar desde que éste muere. Los protagonistas de esta historia, cercanos a José y a Nahuel, relatan trozos de la vida de cada uno, a modo prácticamente de reproche, como lo hace la viuda de “Cinco horas con Mario”.

Los sentimientos, los egoísmos, las infidelidades y todas las emociones que rodean las relaciones entre los personajes se van construyendo como únicos. Es una nueva forma de contar y de mirar cómo hacemos las cosas y vivimos las segundas oportunidades. No hay una única verdad porque dependerá de quién la cuente.

La primera novela de Martín Caamaño, autor y músico argentino, es una historia que se lee muy rápido porque sólo tiene 155 páginas y porque la forman mini relatos a modo de cartas o monólogos, pero que te deja pensando en la forma de actuar de cada personaje, en sus personalidades, las locuras, los impulsos de algunas acciones, los sentimientos, y las formas de ver la vida. Es divertida a la vez que reflexiva.

Martín Caamaño nació en Buenos Aires en 1980. Es músico y desde hace cinco años toca la guitarra en el grupo Rosal. También escribe sobre cine y música para distintos medios, como Llegás a Buenos Aires y Cinemanía.

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