Orgullo de Amaral

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El pasado 28 de octubre Amaral terminaba por todo lo alto en un abarrotado Wizink Center de Madrid la gira Nocturnal que había comenzado dos años antes y ha llevado al dúo zaragozano por toda España, Europa y Sudamérica. Mucho ha cambiado desde que saliese su disco Nocturnal en octubre de 2015, y muchos han sido los conciertos en los que les hemos acompañado.

Desde ese regalo acústico que hicieron a los primeros compradores de su álbum Nocturnal en la Joy Eslava, pasando por su anterior presentación en Madrid en el por aquel entonces llamado Barclayscard Center, que siempre será el Palacio de los Deportes de la comunidad de Madrid a mitad de su capacidad. En esa primera parte de su gira se empezaban a detectar cuáles eran los puntos fuertes de su nuevo disco: Llévame muy lejos, primer single, Nocturnal que daba título a este nuevo trabajo, La ciudad maldita y sobre todo, Lo que nos mantiene unidos, la más potente de ese disco y que gracias a la manera que tiene Eva de jugar con ese escenario de luna y estrellas se convierte en una auténtica delicia volviendo loco al público rozando el éxtasis.

Pero otras canciones del disco no eran tan redondas, y en directo no funcionaban como se esperaba, por eso quizás decidieron regrabar el disco entero y surgió el nuevo Nocturnal Solar Sessions, en la que canciones como Chatarra alcanzan una nueva dimensión en su versión más hardcore.

Esa reinvención de Nocturnal se notó en la segunda parte de la gira, en este 2017, convirtiéndose en mucho más luminosa y potente. Uno de sus puntos culminantes fue su participación en el WorldPride. En el marco incomparable de la Puerta del Sol, aprovechando el anuncio arco iris de Netflix sus canciones cobraban un nuevo significado. Un ejemplo es la primera estrofa de Revolución ,”Somos demasiados y no podrán pasar por encima de los años que tuvimos que callar….“, que parece escrita expresamente para la celebración del Orgullo. Además recuperaron canciones míticas como Salir corriendo o Estrella de mar y deslumbraron con esa nueva versión de Chatarra. A los habituales nos llamó la atención la fuerza y garra con la que Eva afrontó ese concierto de una hora, recuperando el espíritu de su mejor gira Gato Negro, Dragón Rojo.

Pero esto era sólo un calentamiento de lo que nos tenían preparado para el Fin de Gira en Madrid, que además sirvió para grabar su próximo disco en directo. Un Wizink Center que consiguió agotar todas las entradas a la venta presentaba un aspecto espectacular, sobre todo comparado con su anterior visita en mayo de 2016, donde se llegó muy justo a la mitad del aforo. Por supuesto que ayudó la excelente promoción del concierto durante muchos meses antes, pero el público seguía teniendo muchas ganas de despedirse de Eva y Juan en una gira que durante 2 años les ha servido también para celebrar sus 25 años de carrera.

Ellos no defraudaron, como siempre, y lo dieron todo encima del escenario. Además de su repertorio habitual hicieron un buen repaso a esos 25 años de carrera, desde No sé que hacer con mi vida incluido en su primer disco, a joyas como Moriría por vos, la canción por la que caí rendido a los pies del dúo y que empezó esta fiebre amaralesca que todavía sigue, o las rarezas Un día más y Salta.

Más de dos horas del mejor directo que se puede escuchar ahora mismo en el panorama nacional, que sirvió como homenaje a la historia de Eva Amaral y Juan Aguirre. Dos genios que dejaron su Zaragoza natal para vivir su pasión por la música y de paso ser la banda sonora de nuestras vidas.

Fotografías: Gemi Navas

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