Olvidémonos del plástico y pasemos al papel

0
98

En 5 minutos podemos producir una bolsa de plástico y su vida útil es de aproximadamente 15 minutos. Sin embargo, puede tardar cientos de años en degradarse.

A día de hoy, las bolsas de plástico ya forman parte de nuestra vida cotidiana. Estas bolsas están hechas de polímeros o resinas de polímeros, que requieren petróleo o gas natural para fabricarse. Las cifras son alarmantes, según el New York Times para hacer los cien mil millones de bolsas que usan al año en EEUU se utilizan 12 millones de barriles de petróleo.

Olvidémonos del plástico y pasemos al papelEstos productos causan problemas tanto en tierra como en mar, ya que no son biodegradables y ocupan un espacio permanente en los vertederos. Los datos de Ministerio de Medio Ambiente indican que cada ciudadano consume al año entre 280 y 300 bolsas de plástico, la mayoría de las cuales acaba en nuestros océanos donde tienen un efecto devastador tanto en la flora como en la fauna marina. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente afirma que entre un 70 y 90% de los residuos acuáticos son plásticos.

En todo el mundo se han ido llevando a cabo diferentes campañas para reducir esta contaminación. Y aunque algunas resultaran ser un fracaso como las llamadas bolsas biodegradables, que resultó que solo se degradaban a pleno sol con una mezcla de agua y oxígeno en el suelo (hecho que en muy pocas ocasiones se da en los vertederos), muestran un interés por la sociedad para detener esta costumbre tan perjudicial para nuestro entorno.

Los supermercados también quisieron “ayudar al medio ambiente” aunque aquí ya no podemos adivinar si fue por interés propio o en favor de la Tierra. Como buenos ciudadanos debemos suponer que no nos dan bolsas para transportar la compra hasta casa por el bien del planeta, aunque puede suscitar el siguiente debate: ¿Cómo podemos creernos esto cuando para comprar fruta o verdura nos obligan a utilizar bolsas y guantes de plástico? La conclusión más sencilla es afirmar que los supermercados utilizaron la excusa medioambiental para lograr un doble objetivo: ahorrarse el dinero de las bolsas en una época en la que cualquier excusa vale con tal de reducir gastos y construir una fachada ante sus clientes diciendo que suprimían estos productos plásticos por lo contaminantes que son.

A pesar de que los últimos datos son favorables, el uso de bolsas de plástico en España por persona y año se ha reducido un 56% con respecto al 2009, todavía podrían serlo mucho más si en las tiendas, supermercados y todo tipo de comercio se distribuyeran bolsas de papel o cartón o si se fomentara más el uso del carrito o bolsa personal para comprar. Especialmente deberían fomentarse más en épocas como Navidad donde el consumo se dispara y el uso de las bolsas de plástico, al igual que el papel, roza unos límites a los que jamás deberíamos llegar. Para ello la concienciación de vendedores, comerciantes y compradores es imprescindible e indispensable. La Unión Europea es muy consciente de la difícil situación y por ello ya ha fijado nuestro próximo objetivo que es reducir ese 56% a un 80%.

En definitiva, debemos fomentar el uso de las bolsas de papel ya que el 74% de las bolsas que consumamos se reciclan y de todos modos, aquellas bolsas que no llegan a entrar en el circuito del reciclado acaban biodegradándose, en un período de entre dos y cinco meses.

Fotografía: María Candel Ramis De Ayreflor

Dejar respuesta