Oasis para Vettel, desierto para Alonso

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Así celebraba el equipo Lotus el podio de sus dos pilotos. / Fuente: Lotus F1 Team
Así celebraba el equipo Lotus el podio de sus dos pilotos. / Fuente: Lotus F1 Team

El piloto alemán, Sebastian Vettel, logró la victoria y gozó de una carrera plácida en el circuito de Sakhir tras el fallo en el DRS del Ferrari de Fernando Alonso. El asturiano, finalmente octavo, compitió contra su propio coche y consiguió acabar dentro de los puntos. El pódium lo completaron los Lotus de Kimi Raikkonen y Romain Grosjean.

Por cómo comenzó la carrera nada hacía presagiar que se tratara de un Gran Premio de Bahréin tan sencillo para Sebastian Vettel. Desde la misma salida, el piloto alemán, que ocupaba la segunda plaza en la parrilla, sufrió los ataques de Fernando Alonso, quien partía como tercero hasta que consiguió adelantarle. Contrariado con lo ocurrido, el vigente campeón quiso devolverle la moneda al asturiano, algo que logró casi inmediatamente. La lucha entre los dos favoritos a conquistar el título prometía; estaba en juego la primera posición del Gran Premio de Bahrein y probablemente del mundial. Eran los dos pilotos con mejor ritmo; los únicos capaces de pelear por el triunfo. Pero el duelo apenas duró ocho vueltas, y con ello, la emoción por la victoria.

Fue cuando el piloto español y su escudería se dieron cuenta de que

el alerón trasero de su coche funcionaba defectuosamente. “A boxes ahora” le indicaban desde el muro. Cada vez que se accionaba el sistema DRS, el alerón se quedaba abierto, con la consecuente pérdida de tiempo y dificultad añadida para conducir el monoplaza en cada vuelta, debido al fuerte descenso del apoyo aerodinámico. Un pequeño vistazo, un retoque con las manos de alguno de sus mecánicos, y a seguir corriendo. Pero no tenía solución. En la siguiente oportunidad que tuvo el asturiano para utilizarlo volvió a quedarse abierto, con lo que la única alternativa era regresar a boxes a que le cerraran de nuevo el alerón para no volver a usarlo durante la carrera. Con todo y con eso, después de tan sólo nueve vueltas, el piloto de Ferrari había entrado ya dos veces al garaje y competía sin el DRS. Un día para olvidar.

Por delante, Vettel vivía en su particular oasis en medio del desierto bareiní, tranquilo por la ausencia de Alonso y sin nadie que le tosiera a menos de medio minuto de distancia. Fiel a su estilo compitió Kimi Raikonen, que esta vez tenía la coartada de una estrategia diferente para pasar de todo lo que ocurriese a su alrededor. Su mala clasificación del sábado (fue noveno) se solucionó terminando en segunda posición, merced a una buena táctica de carrera y un gran comportamiento del piloto y del monoplaza. Como sucedió con Romain Grosjean, que la acompañó en la foto de los ganadores tras remontar ocho posiciones. La escudería británica promete dar guerra durante toda la temporada con el finlandés y el francés.

Del resto, cabe destacar el duelo mantenido entre los McLaren de Sergio Pérez y Jenson Button, que parecen no tener órdenes de equipo, y el fabuloso rendimiento de los Force India durante todo el fin de semana, quinto y sexto en parrilla y muy rápidos en algunas partes de la carrera.

Al frente del campeonato continúa el alemán Vettel, ahora con 77 puntos;  seguido de Raikkonen con 67 y Lewis Hamilton con 50; quien, por cierto, continúa acabando entre los primeros aunque no gane. Fernando Alonso queda rezagado a 30 puntos de distancia, pero las sensaciones que deja este primer tramo de competición son bastante positivas. El circo se dirige a Europa, concretamente a Montmeló, donde los aficionados esperan el regreso del espectáculo y las escuderías, la llegada de sus primeras evoluciones técnicas. 

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