Nunca una plata fue tan dorada

0
77

Nuevamente, Estados Unidos se interpuso entre la selección española de baloncesto y el oro olímpico (107-100); otro encuentro que pasará a la historia como ya lo hizo la final olímpica de Pekín de hace cuatro años. Cuarenta minutos duró el sueño, cuarenta minutos de igualdad frente a doce de los mejores jugadores del baloncesto mundial.

Todos los miembros de la selección han sido importantes para lograr la segunda plata olímpica consecutiva.

Los afortunados que pudieron acudir al North Greenwich Arena, presenciaron una oda al baloncesto; cuarenta minutos que mostraron la grandeza de este deporte. A pesar de que Pau Gasol y compañía no pudieron lograr la victoria, la imagen fue inmejorable, algo que poca gente esperaba tras ver el mal momento de juego que estaba atravesando el equipo dirigido por Sergio Scariolo.

Sin duda, la reedición del partido de Pekín no dejó indiferente a nadie. La pareja formada por Juan Carlos Navarro y Gasol volvió a ser clave para el juego español, que no tuvo nada que envidiar al de su rival. El escolta fue clave durante la primera mitad, donde se mostró muy activo y muy acertado desde la línea de 6,75. En la segunda llegó el momento del ala pívot de Los Angeles Lakers, que superó una y otra vez a Tyson Chandler y Kevin Love, especialmente durante el tercer cuarto.

¿Volverá a intentarlo Pau en 2016?

Todos sabían que una de las claves para poder optar a la victoria era no perder balones en ataque, ya que el Team USA es letal al contraataque. José Manuel Calderón y Sergio Rodríguez, que ha hecho más llevadera la baja de Ricky Rubio, estuvieron magistrales en las labores de dirección. El primero más sobrio y el segundo más espectacular; un diez para ambos.

Pero el problema de los españoles vino en forma de triple. Estados Unidos es un equipo con grandes lanzadores, por lo que cuando uno falla es seguro que habrá otro que tenga su día. Esta vez fueron Kobe Bryant y, sobre todo, Kevin Durant -que acabó el partido con treinta puntos y fue, a pesar de tener únicamente 23 años, el líder absoluto de su equipo– los que se encontraron más acertados de cara al aro.

La igualdad fue una constante y ambos equipos se merecieron lo máximo, pero únicamente un equipo puede recibir la presea dorada. Las caras largas del combinado hispano en el segundo escalón del podio son una muestra más de la ambición que caracteriza a este grupo que desde 1998, en categorías inferiores, lleva dando alegrías a los aficionados al deporte de la canasta.

Y en Londres no pararán las alegrías. Los júniors de oro seguirán, probablemente, hasta el Mundial que se celebrará en España en 2014; con la excepción del siempre combativo Felipe Reyes, que anunció su intención de dejar la selección al finalizar la cita olímpica. Además, los jóvenes españoles, con Serge Ibaka, Sergio Llull y Ricky Rubio a la cabeza, vienen pisando fuerte y aseguran el relevo generacional. ¿Llegará el oro olímpico, único título que se le resiste a la selección española de baloncesto, en Río de Janeiro?

Fotografía: FEB

Dejar respuesta