Nueva actualización en la ‘Máquina Verde’

0
248

De un tiempo a esta parte varias cosas han sucedido en el fútbol sala español, pero la más sorprendente es, quizá, el declive que ha vivido Inter Movistar en los últimos tres años. Acostumbrados a coronar los cuadros de honor de todas las competiciones en las que tomaban parte, los mejores futbolistas querían vestir el color verde y jugar como locales en el pabellón Caja Madrid de Alcalá de Henares. Hoy día, Inter vive por y para recuperar unos laureles que en España se han llevado ElPozo y Barcelona principalmente, mientras Lobelle y Caja Segovia esperan al acecho para conseguir algún título para sus vitrinas.

Mientras tanto, la Máquina Verde ha vivido varias regeneraciones de vestuario que han dañado bastante más a su imagen. De aquel equipo mítico con Luis Amado, Schumacher, Marquinho, Neto o Daniel Ibañes solo quedan los dos primeros; y otros grandes jugadores de la Selección española como Torras o Borja han terminado por hacer las maletas en busca de un mayor protagonismo. Lo peor de todo es que, donde antes había proyectos deportivos bastante asentados, hoy día solo hay improvisación y bandazos que hacen dudar de la fiabilidad de este conjunto (no en cuanto a calidad, sí en cuanto a resultados en grandes citas). El último tuvo lugar este mismo martes, cuando David Marín fue relevado en el banquillo tras recibir ocho goles en el derbi ante Carnicer, paradigma del trabajo bien hecho dentro del fútbol sala (e incluso del deporte en general) español.

Para sustituir a David Marín se ha optado por Chema Jiménez, entrenador del filial que el conjunto alcalaíno tiene en El Escorial y exentrenador de equipos potentes a nivel europeo, como el Dinamo de Moscú. David Marín ha puesto fin a su etapa como entrenador sin hacer excesivo ruido. Su carácter reservado y su rictus imperturbable hizo que no conectara tanto con el aficionado como pudieron hacer en su día Jesús Candelas o -en menor medida- Juanlu Alonso. Se marcha como llegó, en la mayor de las discreciones, con un Mundial de Clubes (promovido por el propio Inter y jugado en casa) y una Supercopa de España -esta sí, conseguida de forma brillante ante el Barcelona- para su currículum como entrenador.

Si alguien conoce a David Marín por fuera y por dentro es Jesús Candelas, quien lo tuvo a sus órdenes en su etapa como entrenador de Inter Movistar, y no dudó en ponerse de su parte: “Lo quiero y lo aprecio, ha sido jugador mío y es complicado no defender una postura que no sea de la del entrenador”. También deslizó que la plantilla, plagada de grandes nombres, debería entonar el mea culpa y luchar de una vez por todas por un objetivo común en forma de títulos importantes (Liga o Copa): “Más que el hecho de que otros equipos le hayan perdido el respeto al Inter, ellos mismos tienen que hacer autocrítica. No creo que ahora se tengan que sentir liberados”.

Ahora la patata caliente queda en manos de Chema Jiménez, que seguirá manteniendo como segundo entrenador a Daniel Ibañes y grandes referentes sobre el parqué como Luis Amado o Álvaro, llamados a liderar este nuevo proyecto.

Durante el verano ya hubo rumores sobre quién debería tomar el mando de la Máquina Verde, esos rumores han vuelto a aparecer en los últimos días, hasta que el equipo complutense hizo público que sería Jiménez el que tomaría la responsabilidad. Miguel Rodrigo, actual seleccionador de Japón, Jesús Velasco (Caja Segovia) o el propio Daniel Ibañes (aún no tiene el título necesario para poder entrenar al Inter) han sonado como los posibles sucesores. Ahora está por ver si se mantiene el proyecto de Chema Jiménez o si ejercerá de interino hasta final de temporada para ceder el puesto a alguno de estos tres nombres.

Mientras tanto, trámite ante el colista.

Aunque pasara todo a un segundo plano, el Día de la Hispanidad tuvo partido oficial en el Caja Madrid. Inter recibía a Azkar Lugo, colista de la Liga Marca, y lo despachó con un 4-1 bastante fácil, aunque el choque fue bastante trabado y poco atractivo para el espectador. Los goles de Batería, Betao y Matamoros para los alcalaínos y de Jhony para los lucenses despacharon una jornada más que pilló en mal momento a ambos: a Inter porque está en proceso de reconversión y al Azkar porque, sencillamente, todo rival le viene mal desde que comenzó la temporada. 

Quizá hubiera sido más justo que Azkar anotara algún gol más. Los de Diego Ríos se encontraron hasta en tres ocasiones con los palos; pero cuando se perdona de esta forma ante jugadores como Betao, posiblemente el mejor pívot del mundo en este momento, no se puede esperar clemencia.

Por suerte para el Inter, el próximo rival es un recién ascendido como Ríos Renovables Ribera Navarra, aunque tampoco debe fiarse en exceso, ya que en estos momentos está en posiciones de Copa de España.

Fuente del texto:
Elaboración propia
Fuente de las imagénes:
Rubén de Pedro / LNFS 

Dejar respuesta