Nota 3: ¡¿Estamos todos locos?!

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Siempre me han gustado los acertijos, algunas veces no he tenido paciencia suficiente para resolverlos. Pero las frases condicionales, las suposiciones y las hipótesis me alteran la bilirrubina. Hoy quiero jugar, les invito a mi partida personal.

Supongamos, esta palabra me eriza la piel, que yo fuera una alta directiva de un banco. Pongamos que este banco se acaba de crear y que es la unión de distintas cajas de ahorros. Daremos por sentado que, por tanto, mi sueldo es astronómicamente desorbitado y que tengo muchos amigüitos en el poder. Por ejemplo. Imaginen que soy una persona avariciosa y con poca dignidad. ¡Uy! No sé si ese es el término adecuado, mejor, con pocos escrúpulos. Digamos que envuelta en una nube de euforia y de descontrol hago “chanchullos” ilegales y sin querer, queriendo, me saco unos ahorrillos extra. Conjeturemos que alguien me pilla, que alguien se chiva o que es tan descarado el asunto que otros, que hacen lo mismo que yo, no tienen más remedio que despedirme. Claro está, otros que mandan o tejemanejan más que la menda. Total, monto un escándalo tal que mi nombre se conoce de aquí a la Conchinchina. Comprendan pues, que ante tal tesitura, decida apuntarme al paro ya que he realizado una ardua labor saqueando al personal. Bien. En un mundo en que hubiera justicia, en un mundo donde las cosas fueran como deben y no como son, yo no habría podido apuntarme al paro. Porque estaría en la cárcel o en juicios, es más: linchada por la multitud. Bueno, igual eso es pasarse. Sin embargo, en este nuestro mundo y sobre todo en este, nuestro país. Esta señora no solo se ha apuntado, sino que la van a dar un subsidio de unos mil y pico euros. ¡TOCATELOS! Hay gente que curra entre diez y doce horas, gente que trabaja bajo el sol, gente que no llega a fin de mes, gente honrada que se deja el culo y otras partes currando y cuando les despiden (con o sin motivo) el subsidio suele ser una patata. ¡Y eso que no han robado o estafado! Solo puedo decir: quien lo entienda que me lo explique.

Pongamos otra tesitura. Intenten verse con dieciocho añitos. Les han dicho que lo mejor es estudiar, han hecho selectividad y han aprobado con nota. Felicidades. Tienen tres opciones: un módulo, trabajar o una carrera universitaria. Digamos que durante años les han remarcado, una y otra vez, lo guay que es tener un título universitario. Piensen que se deciden por ello y que durante cinco, o más años, se dejan los codos estudiando algo que les gusta más o menos. Se gradúan. Felicidades. Ustedes son ahora personas formadas, con conocimientos de idiomas (igual han hecho un año Erasmus), responsables, jóvenes y entusiastas. Bien, deciden que han de buscar trabajo. Estupendo, No son ustedes unos Ni-Nis, ni unos “viva la vida”. Buscan, buscan y rebuscan. Pero…lamentablemente estamos en crisis. Y su competencia son unos cuatro millones de personas también preparadas y con experiencia, o no. Imaginen que buscan en su sector de formación y nada, entonces ustedes empiezan a buscar de lo que sea. Consiguen una entrevista para ser…formador de nubes (es una hipótesis), trabajo normalito que en condiciones normales no tendría muchos requisitos. Van con sus mejores galas al encuentro con los entrevistadores. Pasan una entrevista, otra, una serie de test, análisis de orina y sangre, pruebas de esfuerzo y lo que les pidan. Llegan ustedes a la fase final. Felicidades. Un jefazo de esa empresa va a dedicarles unos minutos para saber si son ustedes apropiados. Si la vida fuera otra, si el momento fuera otro, si ustedes tuvieran suerte ya estarían contratados. De hecho les hubieran buscado para un trabajo mejor que este. Pero no es la realidad. La realidad es que les dicen que no en la entrevista. Motivo: está usted sobre preparado. Como dirían por ahí: la cagaste Burlancaster. Sí, porque ahora ésta es tu situación: para lo que estás preparado no tienes experiencia y para lo que es menor a tu preparación no te quieren porque estás preparado.

Sin cambiar de tema sigamos suponiendo cosas. Piensen que son ustedes una gran empresa, famosa y con sede en montón de sitios. No pierdan de vista que estamos en crisis y eso, les va a servir también de excusa. Realizan un ERE o lo que es lo mismo: despiden a montones de gente. Bien. Ven que son cuatro gatos trabajando, de los cuales tres son jefazos que no hacen demasiado. Necesitan gente. En este caso ustedes tienes varias opciones. Primera: buscan gente formada, con idiomas y sin experiencia ofreciendo un sueldo muy bajo y muchas horas de trabajo. Segunda: buscan gente formada, con idiomas, sin experiencia ofreciendo un sueldo muy bajo, muchas horas de trabajo y poniendo una serie de requisitos inalcanzables a menos de que te llames Dios. Tercera: buscas becarios precarios a los que les pagas una mierda, por los que te van a pagar un dinero y los explotas con horarios inhumanos. Cuarta: buscas becarios a los que no vas a pagar, por los que te van a pagar un dinero, a los que vas a explotar y pones unos requisitos inalcanzables a menos de que te llames Dios. Es un abanico amplio de posibilidades. Pero, como ustedes son muy listos, en ningún momento he mencionado una opción que solía, remarco lo de solía, ser la habitual. Buscar a personas formadas y con idiomas, pedir los requisitos justos y necesarios y ofrecerles un sueldo bajo que irá aumentando según vayan aprendiendo, con un horario razonable y con un trato adecuado. ¡Aahh! Es que estamos en crisis y ahorramos eliminando esta quinta opción.

Por tanto, volviendo a sus veintitrés añitos (suponiendo que su carrera dure cinco años y no repitan), ustedes terminarán haciendo dos cosas: currando en algo muy por debajo de su preparación (habiendo mentido en el currículum) con un salario irrisorio y un horario horrible o cogiendo el petate y marchándose a trabajar de camarero en otro país. Algunos, los que tienen la buena suerte de no tener necesidad económica, deciden seguir estudiando. Algunos de ustedes lograran tener dos masters, un doctorado, tres idiomas, etc. Aun así, seguramente todos terminen trabajando fuera. A la conclusión a la que ustedes llegarán es: menuda idiotez eso del título universitario.

Evidentemente hay excepciones: cuando la situación económica es otra, cuando tienes mucha suerte y consigues poner un pie en un trabajo chollo o cuando tu tío, primo, abuelo, amigo de la familia, vecino, etc; es jefazo o amigo de algún jefazo que te enchufa donde quieras.

Dicen que no hay mal que cien años duren, dicen también que cuando has tocado fondo ya solo puedes ir hacia arriba. Que de todo se sale, excepto de la muerte. También que la esperanza es lo último que se pierde. Pero… ¿alguien podría decirme la solución a mi constante enigma?: en qué momento dejamos que la situación fuera esta.

                Fuentes de las imágenes:
www.turismoobjetivo.wordpress.com
www.taringa.net
www.becarioscolaboracionuv.blogspot.com
www.eternabecaria.wordpress.com
www.lahistoriadeldia.wordpress.com
www.vidaemocional.com

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