“Noche de vino y copas”, el estereotipo llevado al límite del absurdo

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noche-de-vino-y-copasHoy llega a las pantallas españolas la nueva película del director danés Ole Christian Madsen, Noche de vino y copas, film que caricaturiza los estereotipos latinoamericanos desde la gélida perspectiva escandinava en una comedia europea con descaradas ínfulas de Blockbuster, con el mundo del fútbol y del vino como telones de fondo. El film llega a España tras más de un año de retraso e infinitud de problemas de distribución a pesar de haber sido elegida para representar a Dinamarca en la ceremonia de los Oscar del 2012.  

Con un año de retraso llega a las pantallas españolas Noche de vino y copas, la quinta película del realizador danés Ole Christian Madsen. Echando un vistazo a la filmografía de este director danés, las expectativas creadas por Noche de Vino y Copas no pueden ser mejores. Entre sus más internacionalmente reconocidas obras podemos encontrar Nordkraft, un impactante film que bien podría ser el hermano menor escandinavo de Trainspotting o la eficaz y entretenida Flame y Citron entre otras obras de merecido visionado. Sin embargo, la simple lectura de la sinopsis de este nuevo film ya hace pensar que algo no cuadra, que algo huele a podrido en Dinamarca. La historia, lejos de la sordidez, la dureza y la complejidad emocional y estructural a la que nos acostumbra el realizador danés, parece adecuarse a los cánones de la típica historia de amor-desamor-amor en Europa… Una vez ya inmersos en la cinta es difícil no apreciar que el tono adoptado huele de lejos a un intento de hacer un Amelie sin apenas llegar a La Ciudad no es para mí a la escandinava. En su afán por juntar clichés de éxitos de taquilla europeos, Noche de vino y copas también se apunta a la moda del Blockbuster nacional tan bien representada por films como Bienvenidos al Norte, cuyo eje narrativo se centra en el personaje extranjero (de pueblo o país) enfrentado a todos los estereotipos posibles de su nuevo y normalmente no deseado destino. El final ya se sabe. La comparación con la magnífica Entre Copas está de más.

En Noche de vino y copas asistimos a la Odisea a la que se ve abocado Christian, encarnación danesa de la mala suerte y el infortunio, para intentar reorientar exitosamente una vida al borde del abismo.  Su mujer le ha abandonado para representar futbolistas en Argentina y se va a casar con uno de sus representados, su tienda de vinos está rozando la quiebra y para remate tiene un hijo con preocupantes tendencias autistas. Así que a este señor no se le ocurre otra cosa que agarrar el toro por los cuernos y largarse a Buenos Aires con su hijo a recuperar a su mujer y con ella su familia. Lo que nos cuenta Noche de vino y copas es una historia ya muchas veces contada y el tono elegido para contarla tampoco es un paradigma de originalidad. Durante poco más de hora y media asistimos a un compendio de gags que no son más que la versión escandinava de las aventuras de Paco Martinez Soria en la gran urbe. Por supuesto que alguno de los mini-sketches de marcados aires Berlanguianos (alguno hay, al César lo que es del César) tienen su gracia… Pero simplemente es cuestión de probabilidad. Para salpimentar un poco más el conjunto e intentar enganchar a algún espectador “balontomizado”, la historia se encuadra en el entorno futbolístico, concretamente en las proximidades de un SuperClásico (verdadero título original del film) porteño ente River Plate y Boca Juniors. Así que al final lo que tenemos es una caricatura del modelo de danés perdido fuera de Escandinavia, completamente desorientado e incapaz de comprender la cultura  latinoamericana como modelo de vida Occidental. Le metemos un desamor, un romance juvenil, un millón de gags del club de la comedia, un par de lecciones de enología, le ponemos una pelotita y tachaaán… una hora y media de tu tiempo que no volverá.

Película simpática, sí. En ocasiones. Pero cansina, también y en muchas más ocasiones. Se me hace difícil ver lo que la academia danesa pudo ver en este film para elegirla como representante para aspirar al Oscar a la mejor película extranjera. Quizás su accesibilidad o sus clarísimas dotes auto paródicas. Así le fue. Lo que está claro es que  los que busquen en este film la fuerza visual de Nordkraft se irán de vacío. Noches de vino y copas puede funcionar poco más que como cuidado paliativo en uno de esos domingos fríos y grises de resaca. Paco Martinez Soria hubo uno y desde luego no venía de Copenhague, y menos con destino Buenos Aires.  Mr. Ole Christian Madsen, borrón y cuenta nueva, por favor… No se preocupe, tiene crédito.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=yQmXsC0QU2I[/youtube]

Imágenes de Nimbus Film Productions

Tráiler: Karma Films

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