¿No tenemos futuro? ¿se muere el periodismo?… Después de tanto palo hay esperanza

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Al entrar en la Facultad de Periodismo los estudiantes, generalmente jovencitos de 17 o 18 años, llegan con ganas de vivir, romper el cordón umbilical de la adolescencia, abrirse para el mundo, una gran parte de ellos con anhelo de subir al tren del conocimiento y, si Dios quiera, bajar en una buena estación de trabajo. Este sueño y la levedad del corazón joven, que padeció poco en la corta vida, sigue, para algunos, por todo el transcurrir de la carrera. Sin embargo, para otros, el sueño se va desvaneciendo, la levedad del corazón desapareciendo y una cierta desesperanza empieza a rondar sus reflexiones.

No deja de ser normal dicha metamorfosis. Está en la idiosincrasia humana caer en el pesimismo cuando sale de su zona de conforto y se choca con la cruda y dura realidad, la selva de la vida.

Por si sólo ya es difícil aterrizar en la vida y en la realidad de las cosas, pero, ¿Qué dicen muchos de los Profesores en sus clases, y Profesionales de la Comunicación invitados a conferencias y seminarios, para el desarrollo de las inteligentes pero aún verdes cabezas de los aspirantes a periodistas?

La situación de la profesión es mala, ah Dios, del Periodismo mejor ni hablar. No hay ética, desaparece la deontología periodística, ya no se contrasta, se va la rigurosidad, no hay investigación, no se respetan las fuentes, los off de record, todo es negocio, las grandes concentraciones de los medios de comunicación, lo que importa es el lucro, la rapidez desayuna la calidad; podría seguir con las lamentaciones hasta la página veinte cinco. No se discute que estos problemas están allí, pero, ¿y entonces?… La profesión va a peor, ya son más de cuatro mil despidos desde que empezó la crisis, los periódicos se deshacen de sus plantillas, la prensa desaparece, la telebasura ataca con sus garras y dientes demoníacos, no habrá trabajo, “lo tenéis muy difícil chicos”. Este es el discurso que una y otra vez se hace escuchar en las aulas de la Facultad.

Ostras, los Profesionales de la Comunicación que imparten conferencias y seminarios, no se puede olvidar de ellos. A toda regla hay excepciones, sin embargo, es práctica constante deprimir al oyente estudiante con discursos muy similares al de los Profesores. No viene al caso enunciar repetidamente lo susodicho, o añadir más disfunciones. No obstantes hay dos cosas que sí son dignas de hacer mención: la capacidad que tienen muchos exponentes de no ser parte del problema, “los periodistas ya no contrastan”, se olvidan del “nosotros periodistas…”, son parte del problema y de la solución. La otra es la queja a la mala formación del recién incorporado al mundo laboral, los becarios mal formados que roban el trabajo del buen y viejo Periodista, se olvidan que los que ahí se encuentran, escuchándoles (o no), serán los “temibles becarios”. Es que también tiene que haber soluciones, no pueden ser solamente problemas, por favor, preséntenlas a estos pobres sin futuro.

Pero, la esperanza es la última que muere, y llega al final. En el “Congreso Nacional Periodismo Autónomo y Freelance. Hacia el Periodismo 2.0” -tuvo lugar en el edificio nuevo de la Facultad CC. Información en el mes de marzo- se ha podido escuchar, como pocas veces, lindas frases como “tenéis un gran futuro”, “dejad la piel, hay esperanza”. En resumen, unas conferencias que, además de presentar los problemas como en cualquier otra, proporcionó, como en ninguna otra, esperanza a los estudiantes y ojalá futuros periodistas. Esperanza resurgida no sólo por las frases como las de arriba mencionadas, sino por las soluciones expuestas, los nuevos caminos, las nuevas posibilidades, por presentarnos el Periodismo 2.0, enseñarnos que sí hay oportunidad, se van cosas, pero surgen otras, nuevas herramientas…. Gracias a todos los participes de la mesa, gracias Salvador Molina, organizador del Congreso, gracias por enseñarnos que la historia no se acaba aquí, que la confianza puede sobrevivir y también por demostrar que aun hay profesores y profesionales que creen en el presente y en el futuro. Fernando Peinado, uno de los pocos Profesores portadores de ilusión, dijo “la realidad es complicada, estamos viviendo un cambio, los cambios son difíciles, pero podéis creeros”

Hay que dormirse con esperanza y despertar con las pilas puestas.

Fuente de la imagen:
http://curiofisica.com.br/tag/jornalismo

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