No decir lo mismo

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Dicen que los buenos escritores son aquellos que saben manejar siempre las palabras, aquellos que constantemente tienen algo distinto y sorprendente que contar a los demás. Sin embargo al llegar ciertas ocasiones es un trabajo arduo no decir lo más típico, al fin y al cabo, lo que todos queremos oír. Ser realmente original en esos momentos es un don no apto para todos los públicos. Al sentarme a escribir este texto sabía exactamente la meta, los obstáculos, pero desconocía el camino. Cómo hacer aquello que no sabes.

El año pasado pude escribirles en estas fechas tan señaladas y pretendía hacer lo mismo este fin de año, pero haciéndolo de manera distinta. Sin ser típico, sin ser una repetición de cualquier felicitación navideña que tengan en casa. La verdad es que no sé si lo conseguiré, intuyo que no, pero igualmente he de intentarlo. Es cuestión de amor propio.

Así que decidí escribirles una carta, espero que les llegue a tiempo. Feliz Año.

Queridos lectores, querida Huella Digital:

¿Qué tal estáis? Espero que estéis pasando unas muy Felices Fiestas y unas gratas vacaciones para aquellos que no tengan motivos navideños para celebrar. Parece que se nos agota un año más, desde que cumplí la mayoría de edad los años duran menos que un Chupa Chus. Es increíble lo rápido que pasa o lo poco que me fijo en lo que está pasando. Hace apenas un año empecé a ponerme en contacto con vosotros, para mí esto es casi una terapia. Os comento todo aquello que me irrita, me llama la atención, me ofende o me indigna. Sé que con vosotros puedo ser yo misma y eso es algo que agradeceré toda la vida.

Este año ha sido jodido, la verdad. Han pasado demasiadas cosas y muchas de ellas no fueron buenas. Las hemos pasado un poco putas. Pero hemos vuelto a sobrevivir. Felicidades. Mi año ha sido intenso, tantas cosas buenas como malos momentos. Aunque reconozco que se ha hecho más llevadero escribiéndoos. Cuando llegan estos días no dejo de pensar en gente que no conozco. Sí, sé que suena raro, pero lo hago. Pienso en los que viven estos días con la pérdida reciente de un ser querido, pienso en la gente que está enferma, pienso en los que han tenido un año verdaderamente malo y desgraciadamente el que viene no se plantea mejor, pienso en los que han perdido todo o ya no tienen nada por lo que luchar. Sigo pensando en lo injusto que es el mundo que hemos creado, que mantenemos y que nunca cambiamos. Y cuanto más lo pienso más estúpida me siento. ¿Cómo puedo quejarme sabiendo que toda esa gente lo está pasando tan mal? ¿Tan malo ha sido mi año si cometo la tontuna de compararlo con el de otros? Sinceramente, no.

No sé lo que nos espera en el año venidero, sinceramente sí espero que sea algo mejor que lo que nos dio el 2010. Sé que, particularmente, el 2011 es un año en el que toca decidir. Decidir un rumbo, un camino, una vida. Y eso da mucho miedo. Espero no elegir mal, equivocarme en esto es uno de mis mayores temores. También deseo que entre todos sepamos elegir y que esa elección conjunta sirva, realmente, para ir a mejor.

Ayer me preguntó una amiga cuáles iban a ser mis propósitos de año nuevo, le contesté que yo nunca caía en ese tópico. Al fin y al cabo todos sabemos que esas supuestas metas nunca se convierten en realidades. Pero he estado reflexionando y me vinieron a la mente una serie de textos (Desiderata, Propia Constitución, Testamento del Miércoles) que plantean la necesidad de tener una serie de principios a cumplir y seguir para ser “mejor”. También son como pequeñas auto descripciones. Y se me ocurrió contaros cual es la mía, pero os advierto que no es para el 2011, sino para mi vida. Espero cumplirlo, espero haberlo llevado a cabo. Y aunque sea erróneo, al menos sabré que es realmente mío.

Constitución propia

  1. Seré respetuosa con todo el mundo, sobre todo con los que sean respetuosos conmigo.
  2. Seguiré diciendo lo que pienso y pensando lo que digo.
  3. Mi mejor arma contra lo que está mal serán mis ganas de intentar cambiar las cosas.
  4. Seguiré escribiendo aunque lo que escriba no lo lea o guste a nadie.
  5. No será el orgullo quien dirija mis relaciones
  6. Seguiré creyendo que las buenas personas existen.
  7. Defenderé a quien lo necesite, atacaré a quien se lo gane.
  8. Me enamoraré de quien dicte mi corazón y no mi razón.
  9. Mi familia será mi escudo, mi mayor tesoro y mi fortaleza.
  10. La sinceridad será mi peor vicio y mi mayor virtud.
  11. Lucharé contra mi mayor enemiga: yo.
  12. Perdonaré sin guardar el rencor que origina el dolor.
  13. Defenderé mis principios aunque ello me lleve a mi final.
  14. Caeré mil veces y mil veces más volveré a levantar.
  15. Cuidaré lo que tengo y echaré de menos aquello que perdí.
  16. Reconoceré siempre que soy imperfecta y me enorgulleceré de serlo.
  17. Lloraré, patalearé, lo veré todo negro cuando las cosas me vayan mal.
  18. Sonreiré cuando me apetezca y cuando tenga motivos para hacerlo.
  19. Estaré dispuesta a sufrir, disfrutar, compartir, vivir y morir.
  20. Intentaré ser como soy sin que ello haga daño a los demás.

Creo que esto es lo básico, seguramente lo tenga que ampliar, pero creo que para empezar no está mal.

Gracias por estar ahí, gracias por dejarme estar, gracias a mis compañeros que intentan hacer lo mejor posible su función informativa, gracias a quien nos ha dado la oportunidad de encontrarnos.

De todo corazón, es lo más sincero que os puedo decir, Feliz Año Nuevo.

Fuente de la imagen:
www.cruzroja.org.ar

1 Comentario

  1. Feliz AÑO!!! Me queda muy claro que lo será.
    También me queda claro que tus propósitos, si le pones empeño, la mayoría los lograrás. No me cabe duda
    Y me satisface, sobre todas las cosas, haberte encontrado” un día y ser hoy, aún, partícipe de algo tan importante para tí: tu Futuro!

    Ojalá pudiese hacerme mía la mitad de tu constitución. Lo intento a días, pero no siempre es fácil.

    Un abrazo enorme!!!!
    P.D.: Eso sí, eché de menos el propósito de – abrazar – en su constitución… Es gratificante para uno mismo y para los demás las demostraciones de afecto. Así que, le recomiendo que lo practique. Es una buena manera de empezar el día y afrontar los retos”. Tal vez, pensándolo mejor, ya sea usuaria de ellos…. Me alegra, si es así.
    Lo dicho, Un abrazo GRANDE GRANDE, y siga con su autoterapia” escritora en éste y otros lugares. Me complace enormemente el leerla”.
    Feliz año! Aunque qué duda cabe que siempre lo deseo pleno de Salud, porque sin ella, la vida, los años, no son realmente nada.
    ah! Y Gracias por estar ahí!

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