“No concesión” … a la vida

0
315

El martes 2 de noviembre, (sí, sí, el mismo martes en que pareció que lo único que había ocurrido en el mundo fueron las elecciones legislativas en EEUU), me decidí a coger uno de los ABCs que se pueden ver por los pasillos de nuestra facultad. Evidentemente la cara de Obama ocupaba más de la mitad de la portada, pero un poco más abajo podía leerse el titular “EEUU cuestiona la política española de pago de rescates”. Para qué negarlo, no suelo ser lectora asidua de este diario, pero, lejos de que titular y portada me llamaran la atención, comencé a hojearlo. Opinión, anuncios, Halloween… no había mucho que me llamara la atención, hasta que llegué a la página 18: “Una reunión sobre terrorismo puso en evidencia a España por pagar rescates”. Tras los casos de secuestro del atunero Alakrana y del de los cooperantes catalanes, y sobre todo, tras la manera de solucionar el conflicto de España accediendo a la concesión del pago de rescates a los terroristas, se produjo, por iniciativa del Departamento de Estado de EEUU, la convocatoria de una conferencia en la que, básicamente, se ha criticado con mano dura la acción llevaba a cabo por nuestro país.

El mismo día 2 de noviembre es cuando, según ABC, se tuvo acceso al informe que la embajada española en Washington recogió sobre la reunión, llevada a cabo en el mes de septiembre. EEUU, Gran Bretaña y Canadá tienen muy claro que optan por la política de “no concesión”, es decir, por no pagar rescates ni tampoco acceder a cualquier exigencia que los secuestradores requieran. Para ello se amparan en la legalidad internacional y en distintas resoluciones de la ONU que piden la “necesaria congelación de fondos a los terroristas”. Pero en la conferencia, no sólo se limitaron a criticar la acción de otros países (entre los que no sólo se encuentra España, sino también Francia e Italia) sino que, además, plantearon una solución, y fue el representante del Foreing Office el que la citó, apostando por encontrar “medios creativos” destinados a recuperar a los secuestrados sin beneficiar a los secuestradores. ¿Y cuáles son estos “medios creativos”? Pues según consta en ABC, y cito textualmente “la idea es mantener la atención de los secuestradores, favorecer sus desequilibrios de forma que pueda producirse el rescate de rehenes y en los casos de resolución más negativos, se obtenga información para la lucha contra el terrorismo, de forma que se cree en la mentalidad del secuestrador la idea de no repetir”.

La clave es que el secuestrador no obtenga lo que pide, pero ¿qué ocurre con el secuestrado? Que consiga lo que él demanda, que al fin y al cabo son siempre la libertad y la vida, también queda en un segundo plano, pues para estos países que abogan por la política de la “no concesión” el punto 1 no es otro que acabar con los secuestradores. Porque son terroristas, porque son enemigos, y aniquilar al enemigo está por encima de todo, incluso de la vida de cualquiera que, por malas casualidades e infortunios, se ha encontrado en el lugar erróneo y en el momento equivocado, y debe pagar con su sufrimiento el orgullo de otros, y lo peor es que debe darse cuenta que carece del respaldo de su civilización occidental porque su vida es “un caso de resolución negativo” y porque su salvación impide la “congelación de los fondos terroristas”.

Es una película, pero Enterrado (Buried) (sí, la de la caja, la que el actor se pasa 90 minutos bajo tierra con un móvil y un mechero) refleja de un modo terriblemente cierto lo que las “medidas creativas” son capaces de hacer. O mejor aún, lo que NO son capaces de resolver. Dirigida por Rodrigo Cortés, y de producción española (el país que tan mal hace pagando los secuestros para recuperar a sus ciudadanos capturados), este film encierra dentro de su claustrofóbica escena una crítica a la gestión estadounidense de secuestros, y a la manera de enfrentarse a situaciones que se resuelven quedando la vida de un inocente por debajo de los intereses más particularistas. El cinismo y la hipocresía salen a la luz, demostrando que nada importa mientras que la política de “no concesión” sea llevada a cabo con éxito. En la cinta nada se habla de esta política, ni de leyes internacionales, ni tampoco de medios creativos para evitar llenar los fondos de los terroristas, pero esa mañana del 2 de noviembre, al leer entre las páginas del ABC, me dí cuenta que Enterrado critica lo que, en la Conferencia de Washington, EEUU defiende con ahínco: que el fin último no sea lograr la libertad de un capturado, sino simple y llanamente acabar con los propios captores.

Fuentes de texto:
ABC (2 de noviembre de 2010)
Fuentes de imágenes:
http://byjagheterjulian.blogspot.com
http://elarlequindehielo.obolog.com

Dejar respuesta