Los Niños Mutantes no “naufragaron” en la sala Joy Eslava

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Transcurrido apenas medio de año desde su último concierto en tierras madrileñas, Niños Mutantes se subíó al escenario de la sala Joy Eslava el pasado viernes para complacer a todos sus aficionados. En sus 17 años de carrera profesional, la banda granadina ha conseguido consolidarse como uno de los grupos más destacados del panorama ‘indie’ español. Fruto de todo este tiempo son sus ocho discos, siendo el último de ellos el que ahora presentan y que lleva por título Náufragos.

Niños Mutantes en concierto. Foto: Cristina de Fermín

Los cuatro “mutantes”, Andrés López, Juan Alberto Martínez, Miguel Haro y Nani Castañeda, subieron al escenario ante una sala abarrotada y atacaron “La puerta”,  primer tema de su nuevo trabajo, una melodía cuyo optimismo y buenas vibraciones se pueden definir como la tónica general del disco.

Pese a la connotación negativa que tiene el título del álbum -una referencia a los naufragios que está viviendo la sociedad y los personales de la banda-, se trata de un disco que introduce en cada uno de sus temas una nota positiva y esperanzadora.

“Querer sin querer”, “Náufragos” y “El miedo” fueron otros de los temas interpretados por la banda, que dio un completo repaso a su nuevo trabajo discográfico. Los músicos se comportaron de forma amable y distendida durante toda la noche, haciendo bromas y comentarios e incitando a los presentes en el palco a que “agitasen la bisutería y no las joyas,  que somos proletarios”, en recuerdo a las palabras que pronunciara John Lennon.

“¿Quién quiere que ardan los bancos con los banqueros dentro?”, preguntó el bajista del grupo de forma jocosa para introducir “Caen los bancos”, enlazado hábilmente con “Empezar de cero”.

Los momentos más intensos de la noche fueron, sin duda, los protagonizados por los temas que mejor definen el espíritu de Niños Mutantes, como el espectacular “Noches de insonmio” que cautivó a los epectadores. Palmas y brazos levantados se unieron con las voces de todos aquellos que sabían de memoria la letra, mientras “los mutantes” transmitian fuerza y energía desde el escenario.

“Errante”, una canción que le ha dado “muy buenos momentos” al conjunto andaluz, enlazó a la perfección con “Te favorece estar callada”. Y así llegó el momento para  “Días complicados”, tema en el que la combinación de las luces de colores de la sala y los movimientos acompasados de los músicos jugaron un papel importante, mientras el vocalista Juan Alberto Martínez cantaba que los ciudadanos son los verdaderos culpables de que todo siga igual.

A medida que avanzaba la noche, el ámbiente se volvió más cálido y hubo un mayor movimiento entre el público, que se entregaba en cada canción. Niños Mutantes mostró su agradecimiento a todos los asistentes dedicándoles un aplauso. El ocaso del concierto estuvo marcado por la interpretación del clásico “Como yo te amo” y por el homenaje a Franco Battiato con una versión de “Summer on a solitary beach”, en la que Martínez se atrevió con el italiano.

El single del nuevo álbum, “Hundir la flota”, fue una de las últimas canciones con las que Niños Mutantes complació a su público. Y como broche de oro, la banda agradeció el apoyo de su productora y el cariño de amigos como el grupo Lori Meyers. “Sapos y culebras” sonó como anillo al dedo y materializó todo ese afecto que sólo se siente por los amigos de verdad.

Fotografía: Cristina de Fermín Sánchez

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