‘New look Rockets’

0
91

Hace apenas cuatro años, los Houston Rockets eran uno de los equipos más competitivos de la NBA, gracias a la tremenda dupla formada por Tracy McGrady y Yao Ming. Tras la caída en desgracia de ambos, el equipo se ha mantenido a flote durante un par de años, pero este año han decidido tomar una estrategia de reconstrucción muy agresiva.

Los Houston Rockets esperan tener mayor gancho comercial y deportivo esta temporada. Fotografía: NBA

Su primer movimiento fue ofrecer unos contratos muy altos a Omer Asik y Jeremy Lin. Esta fue una apuesta muy arriesgada, pues Lin solo jugó a gran nivel durante un número relativamente reducido de partidos antes de lesionarse; y Asik, aunque muy bueno jugando pocos minutos, tenía que demostrar de qué es capaz jugando muchos minutos.

Tras estos movimientos, el siguiente paso era intentar hacerse con una de las súper estrellas de la liga para que fuese el jugador franquicia. Tras caer en saco roto su oferta por Dwight Howard, y con Deron Williams renovando por los Brooklyn Nets, parecía que al final los Rockets no lograrían hacerse con su estrella, pero a pocos días del inicio de la temporada llevaron a cabo uno de los traspasos más inesperados de los últimos tiempos: mandaron a Kevin Martin y Jeremy Lamb a Oklahoma City a cambio del mejor sexto hombre de la liga el año pasado, James Harden.

Harden, quien iba a acabar contrato el año que viene y que no quería aceptar la oferta de renovación de los Thunder, acabó siendo transferido a Houston para lograr algo a cambio de su marcha. Ahora, Harden tiene ante sí la oportunidad de demostrar que es una estrella de pleno derecho en la liga, y que su papel de tercer espada en Oklahoma no reflejaba su verdadero potencial.

Por el momento, los resultados del equipo son contradictorios. Tras un buen inicio, con un Harden pletórico que anotó 37 y 45 puntos respectivamente en sendas victorias, el equipo se ha desinflado un poco. Jeremy Lin, aunque no esté siendo el tremendo flop que mucha gente auguraba, sí es cierto que tampoco está justificando su contrato, pues sus medias de diez puntos y seis asistencias están muy lejos de los números que promedió durante su tremenda racha con los Knicks.

James Harden, tras su explosión en los dos primeros partidos, ha bajado sensiblemente su porcentaje de tiro y su media anotadora, aunque todavía se sitúa en unos buenos 24 puntos por partido. Asik sí que ha mostrado una evolución importante, siendo uno de los mejores reboteadores de la NBA con 12 rechaces por partido, y aumentando su promedio anotador hasta los diez puntos, aunque necesitará dar un paso más para justificar su contrato.

Por el momento, los Rockets están muy lejos de ser un equipo aspirante, pero dada la juventud de sus nuevas estrellas, y teniendo en cuenta las buenas sensaciones que están dejando algunos de los jóvenes que ya formaban parte del equipo como Patrick Patterson y, sobre todo, Chandler Parsons, en poco tiempo sus aficionados tendrán muchas mas razones para sonreír.

Dejar respuesta