Natalia Ayala: “No se está pensando en el espectáculo” (2/2)

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Natalia Ayala

Hoy traemos en La Huella Digital la segunda parte de la entrevista con Natalia Ayala, periodista de Radio Nacional de España que desempeña su labor en “Tablero Deportivo”, uno de los programas históricos de la radio española, junto a Chema Abad. En esta segunda entrega, una vez expuesta la situación sobre el conflicto entre las radios, la Liga de Fútbol Profesional y Mediapro, Ayala habla de una forma más genérica sobre el estado del deporte español y del periodismo deportivo.

Cuando el fútbol se toma un respiro, se pueden escuchar carruseles más polideportivos. En el inicio de la temporada, una edición de Tablero coincidió con varias Supercopas de otros deportes y fue bastante seguido por todos los aficionados al deporte. ¿Cómo vivió ese fin de semana?
Eso es muy gratificante. Cuando cuentas otro tipo de cosas, tienes más tiempo para dedicarle a deportes menores, que tienen muchos seguidores; no tantos como el fútbol, pero si se suma un poco de cada uno y puedes mezclar, es un día muy satisfactorio en tu profesión. Esos días hay gente que pregunta que por qué no se hace un debate de cómo ha empezado la Liga, si va a ser bipolar o no… El fútbol es una droga, por llamarlo de alguna forma, que nos hemos metido en vena y que es muy difícil que nos quiten. Hemos dado una final de un VI Naciones por la radio con gente que no está preparada, ese día quizá tuviéramos menos oyentes, pero los que tienes, te dan muchísimas más satisfacciones, porque entienden mucho más de su deporte que los aficionados al fútbol y le tienen mucho más cariño. Si encontráramos más hueco para esos aficionados, saldríamos todos ganando, incluso los aficionados al fútbol.

¿Cuál es el deporte más maltratado mediáticamente de España?
Hay muchos. Yo tengo un especial cariño y me cuesta mucho no hablar del deporte femenino, sea el que sea. Salvo cuando llega un campeonato de gimnasia y teníamos a Almudena [Cid] o cuando las chicas de la sincro lo ganan todo. Ahí sí; durante quince días somos todos amantes de la sincronizada; pero no retransmitas un campeonato nacional, que a nadie le importa. No he encontrado, por mucho que lo he pensado, cuál puede ser la solución a ese problema. Los patrocinadores no invierten en deporte femenino; y como no están los medios, no invierten. Es una cadena. Hay otros muchos deportes maltratados. He estado vinculada al fútbol sala cuando se ganaba todo a nivel nacional y a nivel de clubes, y el fútbol sala aparecía única y exclusivamente en las televisiones el día que ganábamos y en los últimos canales. Al final, el dinero manda; y sí que es verdad que cuando un día tienes un momento relajado y entrevistas a uno de nuestros campeones, la gente se engancha, pero es dificilísimo que eso pase más días. Los datos de audiencias son demoledores, el EGM es impersonal. Debe ser difícil ver en una televisión que el Madrid tiene más audiencia cuando Ronaldo está en el campo que cuando no está. Yo soy la encargada de testar la opinión de los oyentes, y lo veo enseguida. Cuando se habla del Madrid y el Barça, siempre hay gente que se queja de que hables del contrario; pero cuando no se habla de ninguno, nadie va a abrir un debate sobre qué pena que Cazorla no esté integrado en el Málaga, por ejemplo; y hablo de un equipo que ha empezado puntero con una inversión impresionante, pero se pasará.

¿Están creando los medios deportivos un aficionado al deporte más “simplificado”?
Volvemos a lo mismo. ¿Es porque la prensa nos vende eso? El otro día salió en la encuesta de As que el Atlético es el tercero en popularidad, tras Barcelona y Real Madrid. Para que tenga una portada en As o Marca… En el Marca de la anterior etapa no la tenía nunca. En este nuevo, con el nuevo director, me sorprendió muy positivamente la portada de Falcao cuando el otro día estuvo impresionante. Hay un cambio porque el tercer equipo en popularidad ha tenido una portada. Imagine lo que tendrá que hacer un club de balonmano, fútbol sala o un atleta. ¿Cuándo lo hemos visto? Cuando Marta Domínguez estaba siendo investigada, y luego para pedirle perdón. Solo con casos de dopaje. O cuando Contador ha ganado un Tour. Ganar un Tour es muy grande. A veces lo tenemos menos en cuenta porque hemos estado mal acostumbrados con Indurain y ahora con Alberto, pero es impresionante. A ese deportista habría que darle muchas más portadas, aunque fuera por un entrenamiento. A un futbolista del Madrid se le ha llegado a dar porque tenía una cicatriz en el brazo izquierdo…

¿Le da pereza leer cada mañana la prensa deportiva a día de hoy?
Da mucha pereza. Los periódicos e incluso las nuevas tertulias televisivas… Y la radio también, por qué no; tengo que entonar el mea culpa. Damos mucha pereza, pero abrir todos los días un periódico deportivo es encontrarte -salvo una o dos islas de gente que sigue preocupándose e investigando y sigue teniendo cuidado con lo que escribe- con una falta de puesta en escena, ya por simple vocabulario. Señores, somos periodistas. La prensa deportiva es la más vendida de este país y es lo único que leen muchas personas. Por favor, vamos a cuidar el lenguaje, cómo se escribe. Quizá el contenido puede seguir fallando, yo no estoy de acuerdo con él, pero que lo que aparezca esté bien escrito. Sinceramente, puedes pasar un año leyendo la prensa deportiva y no haber aprendido ninguna palabra nueva. Leo la prensa generalista y, con sus más y sus menos, de vez en cuando tengo que coger un diccionario, y me gusta. Son todo declaraciones y declaraciones que ha hecho un futbolista en un periódico brasileño. ¿Eso qué noticia es?

Hay algunos medios, caso de Marca TV, que se están volcando con deportes minoritarios y también explota el formato de tertulias deportivas. ¿Es eso compatible?
Es compatible. Quieren vender un producto de un deporte minoritario haciéndolo con bastante buena calidad, intentando venderlo como otras emisoras no han sabido o podido hacer, haciéndolo atractivo para el espectador, informando y enseñando a la gente. Quizá TVE nunca supo decirle al aficionado que el fútbol sala era un producto atractivo como la F1 desde que llegó Alonso o las motos. Con las motos ha hecho un gran esfuerzo y se ha visto recompensada. Otros medios están haciendo ese esfuerzo y para mí, la calidad que están ganando en ese tipo de productos la están perdiendo con el estilo de tertulia por el que apuestan. Sinceramente, y aunque tenga muchísima audiencia, no comparto que tenga que ser así como hablamos de fútbol en este país. No hace falta para hablar de fútbol chillar; ni siquiera es que te pongas la camiseta, es que te pones un escudo, el “anti”. Primero soy “anti-Barça”, “anti-Real Madrid” o “anti-tú”, que eres el periodista que sigue a este equipo. Luego ya soy lo que me pidas que diga, o que cuente o que bromee. No me gusta. Creo que otro tipo de hablar de fútbol es posible. De hecho, creo que otra de las cosas que se han cargado con los nuevos horarios en la Liga española es, desgraciadamente, la tertulia que teníamos en Tablero de 23.00 a 0.00 horas. Era una tertulia en la que, estuvieras más o menos de acuerdo, todos participábamos con la mayor educación. Cada uno decía su versión, totalmente opuesta, pero nunca jamás con insultos, menosprecios… Al revés, yo acababa todos los días llevándome una idea a casa, tuviera razón o no, pero respetaba al otro. ¿Gusta este modelo de tertulia? Sí, pero a mí no.

¿Debería crearse algún código deontológico para los periodistas?
Es muy difícil. Si no lo tenemos cada uno… Todo el que sea periodista, y me refiero a periodista salido de una facultad, sé que ha tenido una asignatura que se llama Ética y Deontología Periodística. Esa persona no necesitaría ni un jefe ni un libro de estilo (que está fenomenal que los haya), ni nada. Deberíamos ser nosotros mismos y saber dónde están los límites. A veces, sin pasar por la facultad, están en el sentido común. Si todos nos forjásemos esa deontología, también habría alguien que se inventaría una cadena con el lema “yo no tengo código porque esto vende más”. Tiene que partir de nosotros mismos para convencer al espectador, al lector, al oyente, de que eso también es periodismo, es divertido y puede serlo; porque creemos que cuando se hacen las cosas con rigor son menos divertidas. No señor, la diversión en el deporte está en el propio deporte. Los deportistas lo hacen divertido, los periodistas no tenemos nada que hacer. Como no tenemos nada que contar, como es fácil inventar, ahora sacamos el debate de si Torres debe ir o no a la Selección; cuando quizá deberíamos irnos una semana a Londres y pasarla con Fernando Torres, que estuviera cercano. Esto no va a ser como hace 30 años, olvidémonos de entrar a los vestuarios, no puede ser.

Natalia Ayala durante la retransmisión de un partido de fútbol

¿Por qué es ahora el deportista de elite más inaccesible?
Si hay una Liga que me gusta, es la NBA. En la NBA un jugador es profesional no por lo que hace en una cancha, que lo hace lo mejor que sabe y puede, sino porque fuera de la cancha sigue siendo jugador NBA las 24 horas del día. Si no lo es, tiene sus multas. Si no habla con los medios, tiene culpa. Aquí no es que se les multe, es que les invitan a que no hablen. Tenemos jefes de prensa que se parapetan en la elección del jugador para decir que no hablan, pero son ellos los primeros que quieren que no hablen. Ese secretismo del que hemos revestido a los jugadores es más cómodo para ellos y no se meten en problemas. Hemos convertido esto en no poder informar, y así se especula. Estamos muy aburridos. Antes, porque la Selección no vendía; ahora vende, más no puede ganar, pero también nos aburrimos y hay que sacar el problema. Hablemos de otro deporte, de otras facetas del fútbol, preocupémonos de las categorías inferiores… Estos chavales llegaron por algo. Estamos alabando a Guardiola y La Masía como fábrica de jugadores y nunca nos paramos a pensar en pasar un día con ellos o invitar a esa gente. “Un programa nocturno lo hace de cuándo en cuándo…” No. Tiene que ser un programa de máxima audiencia. Que vengan jugadores de Primera, nosotros aprenderíamos de él y él aprendería de los medios, que no somos ogros.

También ha habido algunas excepciones. Hemos visto a Pau Gasol de comentarista y no ha pasado nada.
Absolutamente nada…

Incluso enriquecían las retransmisiones de La Sexta…
Estuvo lesionado y pidió él seguir siendo comentarista, ¿lo ve? No es que sean de otra pasta, somos seres humanos todos: periodistas, jugadores de fútbol, baloncesto… Pero a los de fútbol les hemos hecho creer, y aquí sí que tenemos mucha culpa, que son de otra pasta. Los futbolistas salen del vestuario haciendo que están hablando por teléfono, dicen que tienen prisa para cenar… No, lo siento. Tu partido dura dos horas, piensa que dura tres; más la ducha, cuatro, que hay gente que se tira ocho horas trabajando y no pasa nada. Un ejemplo está en Beckham, es el futbolista de su proyección mediática que más tenía interiorizado que él era mucho más que un jugador de fútbol en un terreno de juego. Él era una marca para quien estaba vendiendo perfumes, maquinillas o lo que sea; él era un ejemplo para los niños, un ídolo para los aficionados. Las veces que lo vi entrenar no hubo un día en el que dijera “no” a un autógrafo o que no dijera educadamente que no si no podía hablar. Fue a RNE para una entrevista, tenía pactado lo que fuera a durar la entrevista, pero sabía que antes y después allí iba a haber muchísima gente que iba a cumplir casi el sueño de su vida; y estaba siempre con una sonrisa. Es uno de los pocos ejemplos que me he encontrado de ese nivel. Hay otros, nuestros internacionales… Siempre decimos: que no se estropeen, que nadie los malee… Lo decía Del Bosque por las declaraciones de Silva: no es él. Él es un padre para ellos, él les conoce mejor que nadie; no son ellos, es su entorno. Es difícil saber a esas edades quién te puede asesorar y quién no.

Hablando más de la profesion, ¿qué se necesita para trabajar un fin de semana tras otro y no caer en el desánimo?
Se necesita que te guste. Es imposible aguantar un fin de semana en Deportes sin que te guste, es la premisa. Si además de gustarte, cada día hay que ver un estímulo: el principal tiene que ser la gente que está al otro lado de la radio, me da igual uno que un millón; para el que está al otro lado de la radio eres el que le cuenta algo que le apetece escuchar, porque si no, la apagaría. Encender la radio es más difícil que encender la televisión. Quien lo hace es porque quiere que le cuenten algo. Hacer que esa persona siga enganchada y contar algo que le entretenga es un estímulo. Los fines de semana, otro estímulo es que la gente valore es que tú inviertas todos tus fines de semana; cuando toda tu familia, amigos, conocidos y casi el resto del mundo lo invierte en divertirse, tú estás trabajando. Tienes que sacar algo de diversión de ahí. Tú descansas cuando puedes a mitad de semana, no compaginas con nadie tus descansos y sigues nutriéndote, porque es imposible dejar de hablar de fútbol, escribir, leer o ver fútbol o deporte en la televisión. Estás todos los días en tu trabajo. Puede ser muy malo si no encuentras tiempo para ti, para leer, para salir a correr… Cuando te metes en la radio y sabes que es para todo el fin de semana, no hay que decir: “Jo, otra vez”. Son seis horas los sábados y ocho los domingos, ininterrumpidas, y hay días que acabas y estarías un rato más. Eso solo es porque estás a gusto con lo que haces, porque te ríes, porque te encuentras con gente de países lejanos o pescadores que te piden que repitas la quiniela. 

¿Cómo lo lleva la familia?
Me fui a los 18 de mi casa -soy hija única- a estudiar lo que siempre había querido a Salamanca, otra ciudad. Desde entonces, no he vuelto, pero siempre que puedo voy en AVE. De momento, esta época me está gustando mucho y disfruto. Saben que hago lo que más me gusta y están felices. Si no me pueden ver un fin de semana, me ven entre semana, hacen lo que pueden, igual que yo. Los domingos a las 12.30 ponen la radio. No me ven, pero saben que yo hago lo que me gusta.

¿Cuál sería su consejo para los futuros periodistas deportivos que están hoy en las facultades?
Nunca los desanimaría. He pasado por épocas mejores y peores. Solo alguien que haya tenido el apoyo familiar del que hablaba y las ganas que he tenido yo, puede llegar. Simplemente se ha cumplido el sueño, quise ser periodista y el deporte me gusta. Si otro día me toca en Local, tan contenta de decir a la gente que la calle de Alcalá está cortada al tráfico; el papel del periodismo de servicio público me enganchó. Si además lo puedo compaginar con el deporte, mejor. Diría a los estudiantes que nunca pierdan las ganas, que les vendrán mejores o peores momentos, pero que no dejen de soñar y trabajar en ello. Hay veces que se te quitan las ganas, que echas curriculums y te desanimas; y sobre todo, que no coja vías rápidas, que no intente coger un atajo. Me alegro de haber estudiado Periodismo, quizá podría haber llegado antes sin haber estudiado, había escuelas que no daban título, pero te prometían prácticas. Soy clásica, y en la base de nuestra preparación está la carrera. Hay que ser honesto contigo mismo, que cuando una cosa se te plantee por el camino más corto te preguntes ¿Es lo que un buen periodista haría? No. Entonces me lo curro y lo hago. El atajo vale para un par de días, no para una carrera a largo plazo.

¿Quiénes han sido sus referentes?
José María García era lo más cuando yo era pequeña. A los 6 años ya lo escuchaba por la noche. Deporte y radio es este hombre, no hay otra cosa. Tuvo sus cosas buenas y malas, pero de una persona que logró aquello hay que aprender, aunque nos pille a desmano. Siempre me ha gustado Matías Prats, cuando hacía deporte y ahora con la información generalista. También tengo el vínculo de lo que le cuesta a una mujer. Aunque nadie lo crea, sigue habiendo mucho, muchísimo machismo, aunque veamos cadenas llenas de mujeres contando deporte. No están ahí por haber contado el partido de la mejor forma posible. Algunas lo están, pero otras no, y nunca sabremos si están por su valía o por otra cosa. En la radio no cuenta tanto la imagen, y se puede apreciar más. Sara Carbonero no cumplió los plazos para ser una gran periodista, en su caso quizá por imagen. Olga Viza, María Escario o Mari Carmen Izquierdo, presidenta de la Asociación de la Prensa Deportiva, abrieron un camino que tuvo que costarles muchísimo, y desgraciadamente parece que está más abierto de lo que realmente está. Hay que estar en una redacción para ver que aún sigue siendo difícil. Si me viera en un espejo y me viera como ellas, estaría satisfecha.

Usted es una de las pocas que están en el estudio central de un carrusel…
Es verdad, no me había parado a pensarlo. Hay compañeras que están dirigiendo Deportes, como Laura Martínez en Cadena SER, pero no en estudio. Se abre camino, pero es difícil: Nuria Llopis o Ana Cortés son narradoras, pero no se les ha dado la oportunidad que pudiera darse a un hombre. Me niego a pensar que no puedan por una cuestión de talento. Soy de la opinión de que para ser narrador hay que tener cualidades físicas innatas. Hay algunas cosas que se pueden adquirir, pero unos pulmones en la caja torácica de un hombre, una mujer no los va a conseguir. No van a narrar con la misma intensidad los 90 minutos, pero hacen muy bien los inalámbricos, porque las mujeres nos fijamos en cosas que a lo mejor pasan desapercibidas para alguien que ha visto cientos de partidos. Aportan cosas muy buenas y hacen falta más mujeres. Yo no quiero ver a mis compañeras meter los codos para una declaración, quiero ver a mis compañeras educadamente pidiendo una entrevista y que la consiga por no avasallar.

¿Qué programas deportivos recomienda?
Informe Robinson me parece que está hecho de una forma magnífica. Tengo que tirar para casa. Tablero y Carrusel son mis referencias, están creados con un año de diferencia. A Tablero Deportivo le tengo mucho cariño, porque es lo que más me ha dado en la radio. Carrusel lo hace magníficamente. Haber conseguido convertir la publicidad, de algo por lo que se desconectaría a haberlo hecho un aliciente, es positivo. A diario, hay días en los que llego tan saturada que me gusta otra cosa. Radiogaceta de los Deportes también es un referente en España. Se emite de 21 a 22, es una hora en la que se está volviendo a casa, preparando la cena, bañando a los niños y sirve para ponerse al día. Un programa referente tiene que hacerse sin histrionismo, e informando todo lo que se pueda. Las retransmisiones deportivas las puedo ver muy poco, porque casi siempre estoy al otro lado. Puedo juzgar si están bien realizadas, Canal + dio un vuelco a las retransmisiones, por ejemplo.

Si pudiera elegir, ¿volvería a estudiar Periodismo?
Mañana haría un Doctorado si pudiera. Tiempo a lo mejor tengo, lo que no tengo es la suficiente fuerza de voluntad. Me gustan mucho las aulas, y creo que algún día volveré para dar clases. A la gente que tiene ganas de aprender se le puede enseñar mucho. Volveré, estoy segura.

Imágenes cedidas por Natalia Ayala.

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