Nacho Vegas presentó su nuevo disco con un pequeño concierto en Fnac

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Nacho Vegas escogió, paradójicamente, el día de San Valentín para presentar en directo su nuevo trabajo discográfico La zona sucia. Un disco lleno de desgarradoras letras que Nacho interpreta como nunca.

Con un pequeño retraso en la hora de inicio, Nacho Vegas fue recibido por un gran grupo que intentaba posicionarse en el mejor lugar del pequeño foro ubicado en el Fnac de Callao de Madrid, donde los grandes artistas hacen esos conciertos tan íntimos que producen más ganas de ellos.

En el escenario, un teclado y una guitarra esperaban a Vegas, junto a su siempre compañero de andaduras Abraham Boba, para deleitar al público con un pequeño repertorio de cinco canciones del nuevo disco. Para comenzar la pequeña velada de media hora aproximadamente, el cantante quiso dar las gracias a aquellos que habían comprado el disco, destacando que “somos muy pocos a los que nos gusta comprar discos“. Gracias a esos discos, los fans pudieron entrar al foro del Fnac con la invitación que aquellos contenían.

Tras remarcar la intención de hacer un pequeño concierto, ya que su idea era llegar a ver el famoso programa de Intereconomía  “El gato al agua”, lo que hizo que el público estallase en carcajadas, comenzó presentado el videoclip de “La gran broma final” que ha sido creado por Jonas Trueba, hijo de Fernando Trueba, y gran promesa del cine español que acaba de estrenar hace unos meses  su primer largometraje Todas las canciones hablan de mí. Trueba quiso compartir con el público la esencia de este videoclip que nace de un collage muy personal, donde las películas que han marcado su vida se van uniendo con planos de Nacho en zonas de la capital.

Tras la proyección del videoclip Vegas subió de nuevo al escenario junto con Boba y comenzó el mini concierto, que dio inicio con “Cuando te canses de mí”, y desde ese momento dejó claro que sus letras desgarradoras iban a dejar  marcados a los asistentes, con un nudo en el corazón y con una reflexión en la cabeza.

No se mueve, de negro impoluto, con los ojos cerrados y el pelo sobre la cara se marca una genial “Perplejidad” y el silencio reina en el foro. Nadie piensa en moverse y las cámaras graban con exactitud cada una de las rimas impolutas que se marca, con un genial Abraham haciendo los coros.

“Reloj con manecillas” y “Cosas que no hay que contar” suenan seguidas y la gente aplaude con emoción por las grandes verdades que dice en sus letras. Entre el público una Christina Rosenvinge expectante ante su gran compañero, y muchos emiten rumores sobre si acabará la presentación con algún dueto. Pero no, las últimas notas en sonar son “La gran broma final”. La gente acaba emocionada con esas grandes estrofas que componen este tema: “Obtuve por mi miedo a no padecer cinco años de indolencia…”. Una dosis de realidad en el día más idealista del año.

Nacho agradece por última vez, las luces se encienden y la gente quiere más. Mientras, algunos se quedan para la firma de discos, otros ya deciden a cuál de los conciertos acudirán. Nacho ha vuelto y seguramente La zona sucia será uno de sus grandes discos.

Crónica y fotografía: Elena Matías.

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