Mulas: El transporte de la droga

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Las mulas son personas que cada año tratan de traspasar fronteras con droga en su organismo. No hablamos de gente que se drogue, sino de gente que utiliza su cuerpo como vehículo de estas sustancias. Su nombre viene de los años 70, cuando los narcotraficantes utilizaban estos animales para contrabando de marihuana.
En su mayoría son personas necesitadas, sin otra alternativa, gente engañada, que no conoce a los narcotraficantes que están detrás del negocio, y si los conocen suelen estar amenazadas o coaccionadas.

Las mulas no sólo suponen un desafío a la autoridad, sino un desafío a la muerte. Son personas que exponen sus vidas. Un adulto puede cargar hasta un kilo y medio de droga en su organismo. El límite para expulsar las cápsulas es de uno a dos días. Cumplido el plazo, el riesgo de muerte aumenta dramáticamente, porque los jugos gástricos comienzan a actuar sobre las cápsulas y la posibilidad de que se rompan es muy elevada. Los traficantes preparan a sus mulas con días de anticipación. Primero les enseñan a tragar trozos de comida sin masticar para acostumbrar el esófago y el estómago, y así evitar vómitos. Dos días antes de viajar la mula tiene que suspender la ingestión de alimentos sólidos y tomar sólo líquidos, pero nunca alcohol. Más adelante, al poco de viajar, se empaqueta la cocaína en cápsulas de los dedos de guantes quirúrgicos, normalmente con tres capas, dos de guantes y una de papel carbón para despistar los rayos X de los controles. Se atan con seda dental y se sumergen en cera de abejas para hacerlas más compactas y fáciles de ingerir. Para que las mulas resistan un viaje de doce o quince horas en avión, los traficantes les dan un medicamento que retarda los movimientos digestivos y que actúa como tranquilizante. Les recomiendan llevar una bolsa escondida para devolver la comida que les dan en el avión y, de esta manera, evitar el ojo del personal aéreo, que en ocasiones denuncian a los que no comen y parecen sospechosos, sobre todo si provienen de los países denominados “de alto riesgo”.

El tráfico de cocaína a través de estos llamados correos humanos es incalculable, porque se sabe que por cada mula que se detiene, hay otras tantas que logran pasar. Las penas por el transporte de la droga varían según el país. En Colombia, por ejemplo, son de cinco o seis años de cárcel. En otros países son más severas. En España, las condenas van de cuatro a doce años; en Estados Unidos, de cinco a cincuenta años; y en Irak, se aplica la pena de muerte, un doble riesgo con un mismo final.

Fuente del texto:
http://cursos.uexternado.edu.co/~contaduria/contemos7
/principal/indexensayos_archivos/ensayos/lasmulas.htm

Fuente de la imagen:
http://www.labutaca.net

3 Comentarios

  1. conozco el caso de una tal maria rojas alvarez que pago su pasaje para entrar a españa trayendo cocaina en su interior y aqui esta y creo que lo sigue haciendo,incluso,ha solicitado la nacionalidad.

  2. a mi no me importaria nada hacerlo si me muero no se pierde mucho y si lo consigo por lo menos con la mierda de vida que ay ahora podria salir adelante un poco si sabeis algo de esto informarme que lo hare

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